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Antes de evaluar el problema de la coordinación de la música con los hermanos de carga en Cáceres, conviene repasar con detenimiento el siguiente vídeo (a partir del minuto 2:00):

10 thoughts on “205

  1. Esos arranques y esa coordinación son aquí imposibles. E improbables.

    Imposibles porque el ensayo aquí, y más con banda, es ciencia ficción e improbable porque conociendo la idiosincrasia del cofrade cacereño (sobrado y que viene de vuelta de todo) muchos considerarán esto sólo un montón de chorradas…

  2. No es que sean cosas imposibles en Cáceres, pero es cierto que en primer lugar hay que romper muchos mitos y muchos egos, así como cambiar la concepción de la cofradía como una procesión a la que acudimos media hora antes. En las entrevistas del HOY durante la Semana Santa muchos cofrades se jactaban que a ellos lo que pasaba en otras ciudades no les importaba, que nuestra Semana Santa es la mejor y, encima, nos habían dado un reconocimiento internacional que, sin embargo, la mayoría de los cofrades y amantes de este mundo sabemos que no merecremos.

    El secreto de esas imágenes es el ensayo semanal y durante años, el compromiso de los hermanos de carga, chupar frío en invierno y calor en verano, sudar y TRABAJAR para hacer de la procesión un momento sublime. Para ello no tenemos que mirar a la Unión de Cofradías, si no acudir a las reuniones de nuestras hermandades y luchar por estos cambios.

    Estoy convencido que con el paso de los años las cofradías que no se adapten perderán público, devotos y hermanos. Internet nos ha acercado a otras realidades y, al viajar o leer, uno aprende que lo suyo no es lo mejor y que se puede superar la mediocridad que nos han impuesto como TRADICIÓN.

    César Rina

  3. Me opongo frontalmente a que utilicemos la declaración de interés turístico como arma arrojadiza. En la tertulia del otro día me sucedió algo parecido, de repente en cualquier tema se saca lo de la declaración de interés turístico como si tenerla fuera un delito o una responsabilidad añadida -quizá fruto de la poca costumbre que tenemos en Cáceres de vernos situados en cotas importantes. No estoy en absoluto de acuerdo con ese pensamiento.

    Yo creo que la Semana Santa de Cáceres merece la Declaración de Interés Turístico Internacional como la que más, y además lo digo a boca llena. Lo cual no tiene nada que ver con que haya todavía muchas cosas que mejorar en muchos ámbitos. Y tampoco tiene nada que ver con que nuestra Semana Santa sea “mejor” o “peor”. La Semana Santa de Cáceres tiene exactamente los mismos problemas y las mismas virtudes ahora que hace tres años, y si me apuran que hace doce. Lo que designa la declaración de interés turístico se ciñe precisamente a eso, lo que dicta su nombre: al turismo. No es una declaración de carácter cofrade ni religioso, y no mide más que la relevancia y el alcance en varios planos que tiene un festejo, en este caso la Semana Santa. Nos parezca mal o nos parezca bien, este tipo de declaraciones no tienen en cuenta para nada detalles o criterios como los que estamos tratando aquí. Sí tienen en cuenta otras pautas en las que repito, de manera objetiva y demostrable la Semana Santa de Cáceres está al nivel de cualquier otra, sin excepción.

    Hay muchas localidades con una Semana Santa y con una actividad cofrade enorme, que no tienen ese tipo de declaraciones -ni la necesitan, supongo. Y del mismo modo hay ciudades de gran renombre, llámese León, Murcia o Zamora, por decir algunas al azar, con una magnífica Semana Santa, que además es de I.T. Internacional, y en la que también se pueden observar detalles para echarse las manos a la cabeza, lo mismo que aquí. Sigo pensando que no acabamos de estar acostumbrados a que Cáceres consiga reconocimientos, y de hecho apostaría a que en ninguna ciudad se habla tanto de la declaración de I.T Internacional como en la nuestra.

    Al margen de esta perorata, que me venía quemando desde hace tiempo y que lamento haber utilizado el comentario de César como excusa para soltarla, quiero incidir en la línea que habéis expresado: para solucionar el problema de la coordinación con las bandas no hay más obstáculo que nosotros mismos, la voluntad de los cofrades. No hay argumento de tipo técnico que se pueda esgrimir. Lo que se ve en el vídeo, aclaro por si alguien no está al tanto, es un paso cargado con un estilo idéntico al nuestro (sobre un hombro en varales longitudinales), con la única diferencia de que los cargadores van en el interior del paso y no se les ve desde fuera. De mayor peso que casi todos los que procesionan en Cáceres. Conservan -aunque sea como símbolo y no con una función práctica- la figura del manigueta marcando el compás con la horquilla. Y les acompaña una AM interpretando en su primera marcha -no conozco la segunda- la obra Reo de Muerte, de Nicolás Barbero, una obra de arte unánimemente reconocida pero que es de todo menos clásica. O sea, que poderse se puede. Otra cosa es que se quiera. “Tan solo” hace falta lo que ha dicho César: ensayar. Un hábito para el que hace falta tener ganas, pero sobre todo humildad.

  4. Se precisa un fuerte cambio de mentalidad, que hoy por hoy está lejos de darse.

    Por otra parte, ahí tienes un buen tema para otra entrada del blog: la declaración de Interés Turístico Internacional. Si no nos la creemos nosotros mismos no me extraña nada que las instituciones y sus medios (léase Junta, T.V. autonómica, etc…) la hayan ignorado tan abiertamente. En general estoy de acuerdo con tu punto de vista, José, el patrimonio ha sido decisivo para el nombramiento, y ese título sólo significa que tenemos que trabajar aún más, lo que no es negativo, si no todo lo contrario.

  5. El titulo no se ha conseguido solamente sacando los pasos a bailar, detrás hay una base historica y bibliográfica con argumentos sólidos que ayudan a la declaración. Por tanto, al igual que se ha trabajado para conseguirla, hay que trabajar para merecerla. Y esto unicamente se puede conseguir a base de ensayar, formar a los hermanos de carga, coordinarse con la banda. Creo que es importante, ante todo, destacar frente a otras semanas santas, cobrar notoriedad más allá del Cristo Negro, y eso se consigue con un estilo de paso como el que se da en Cádiz o Viveiro (Galicia). Pero lo más importante es no quedarse estancado, y, si ver que la cosa no avanza, cederlo a personas que esten dispuestos a trabajar. Aunque conociendo la dinamica de esta ciudad, dudo de que haya casos de personas que se ven impedidas a trabajar por una cupula directiva inamovible.

  6. Yo creo que los pasos tienen que andar bien -y debemos tender a una mejora continúa en este aspecto- por una simple cuestión de autoexigencia y de dignidad ante lo que estamos representando. No por merecer de más o de menos una declaración que está muy bien pero es accesoria.

  7. Tienes razón José en que no es oportuno mezclar temas para no desviar el debate, pero no creo que debamos considerar la declaración de interés turístico internacional como un tema tabú por el que todos tengamos que sacar orgullo. Quizá sí que debamos utilizar la declaración para replantearnos nuestros méritos y, por ejemplo, a partir del visionado de otras Semanas Santas de España,comprender que los pasos deben andar bien y que para ello es necesario ensayar.

    César Rina

  8. Por supuesto, tabú en ningún caso. Pero para mí ese replantamiento y ese ánimo de mejora -que a mí también me parece fundamental- debería existir haya o no haya por medio una declaración de interés turístico. La declaración se concede según otros méritos y baremos diferentes. ¿O acaso deberíamos conformarnos y arrastrar determinadas rémoras si la S.Santa de Cáceres continuara siendo, por ejemplo, de interés turístico regional? Obviamente no. Debemos mejorar porque se supone que estamos haciendo algo suficientemente importante como para cuidarlo y pulirlo allá donde sea posible.

  9. Estoy de acuerdo en que hay cosas que mejorar y cuestiones que pulir. Ese debe ser siempre objetivo común (aunque no el único). Ahora bien, leyendo determinados comentarios tengo la triste sensación de que hay quien piensa que en nuestra Semana Santa lo hacemos casi todo mal.
    Saludos. David R.

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