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No me gusta el alarmismo con que se viene tratando la cuestión de los exornos florales y los recortes presupuestarios en los últimos dos o tres años. A veces hablamos como si de aquí a unos meses la Semana Santa fuera a tornar en una suerte de obituario, tristérrimo e irreconocible. Y nada más lejos de la realidad. Sin pensármelo mucho me vienen a la cabeza un buen número de cofradías y de pasos que no van a variar un ápice sus exornos habituales. Y otros que lo harán tan levemente que el ojo del espectador no va a ser capaz de percibirlo.

También he leído que algunas hermandades van a destinar el anterior gasto de flores a ayudas sociales en sus parroquias. A mí esto no me parece “recortar” sino sumar, y no me parece “austeridad” sino enriquecimiento. Una Semana Santa, en suma, mucho más coherente y mejor que la de antes. Vamos a llamar a las cosas por su nombre.

En resumen, que ni nuestra celebración se va a deslucir, ni mucho menos los recortes en las flores van a afectar al conjunto de la Semana Santa por igual. Afectará a unos más, a otros menos, y a otros nada. Digámoslo claramente. Y entonces habrá que comenzar a estudiar a quiénes, y por qué. Y analizar cifras como por ejemplo qué porcentaje de su presupuesto total venía dedicando cada hermandad a flores u otros adornos.

10 thoughts on “177

  1. Incidiendo en el final del artículo, sería bueno que los tesoreros presentansen a los hermanos un pequeño esquema o gráfico con los porcentajes de ingresos y gastos, especialmente: porcentaje de la cuota de los hermanos sobre el total de los ingresos, porcentaje de gasto en bandas, adornos florales, mantenimiento y aumento del patrimonio y … ayuda al necesitado.

  2. Es buena idea Juanjo, y dándole la vuelta a la tortilla, si no se hace al menos que los hermanos también lo propongan en las asambleas. Claro que para eso hay que asistir a las asambleas… mira, ya tengo tema para otro artículo.

  3. Me preocupa más la reducción del gasto en musica ya sean bandas o cctt después de tanto esfuerzo y trabajo por mejorar, muchas de ellas han invertido a la par q aumentaban la calidad y que, en la mayoría de casos ven como son más valoradas en otras ciudades. Se está reduciendo la musica en nuestras procesiones a esquila y timbal? Los hay varios ejemplos en lis últimos años y creo que esta tendencia sigue este año en alguna Cofradía más.

  4. Las bandas tienen un caché pero las cofradías tienen un presupuesto X, si no se puede asumir pues es lo que hay. No se renuncia a las bandas por capricho, sino por economía. ¿Qué soluciones podemos proponer para esto?

    Por otro lado, las procesiones no son otra cosa que una manifestación de fe, no nos olvidemos de esto. Si se puede hacer con música, perfecto, pero si se tiene que hacer en silencio, tampoco pasa nada. El sentido de lo que se hace permanece intacto.

  5. Buen tema de debate, y muy buenas las respuestas. El tema económico, salvo que se viva en Beijing, todos sabemos cómo está en nuestro país, y que las últimas medidas adoptadas por el Gobierno del Estado van a afectar a las Cofradías, sí, pero debo decir que comparto la opinión del blogger, que recorte en el exorno floral de los pasos se haga con cabeza, y que lo que se recorte, se invierta en obras de caridad, en ayuda al prójimo.

    La propuesta de Juan José Jiménez Castela… no tires de la lengua Juanjo…

    Sobre el tema de la música procesional: por el caso que conozco más directamente, de momento se mantiene la cosa como estaba, y las Hermandades que están empezando a dar a conocer los actos y cultos de cara a la próxima Cuaresma y Semana Santa, de momento, la cosa sigue como estaba; y si hay casos que adopten el silencio en sus cofradías, no olvidemos que quizás vengan a sumar, porque además de lo que bien dice el blogger en su último comentario, quizás después de ver el paso de la Hermandad en silencio, cambiemos de opinión. Recordemos que la pasada Precuaresma y Cuaresma, fue muy sonado el cambio de rumbo que la Hermandad de los Ramos dio a su Estación Penitencial del Martes Santo, y hace poco, y en este mismo blog, el Administrador del mismo (en la entrada 167, víspera de Nochebuena), hacía una reflexión encaminada a reconocer el acierto precisamente en eso, en el cambio de rumbo dado a la estación penitencial del Martes Santo por la Hermandad de los Ramos. Por eso, pienso que en ese sentido, hay que ser prudentes antes de plantear cualquier opinión.

  6. Recortes entiendo que las cofradías tengan que hacerlo porque la situación no es muy buena y entiendo que las cofradías en estos últimos años hayan perdido poder adquisitivo y no se puedan permitirse los presupuestos de hace unos años, pero yo creo que los recortes deberían hacerse con cabeza y no recortar por recortar y las procesiones pierdan esa esencia y ese atractivo. También desde mi humilde opinión deberían buscar otro tipo de financiarse no pueden seguir dependiendo y subsistiendo de las subvenciones que hay, ya que llegan tarde y son escasas, claro que los organismo públicos tampoco ayudan mucho, le gusta mucho presumir de título a donde vayan pero después ayudan poco, también hay que decir que tanto la ciudad ni los poderes públicos se vuelcan mucho sobre la Semana Santa, en otras ciudades tienen otra forma de pensar y están más comprometidos con esta fiesta.

    Respecto sobre el tema banda, entiendo que si el presupuesto no da para la música no se contraten. Pero claro yo desde mi humilde opinión diría que las bandas también deberían pensar y ser flexibles y si una cofradía no le puede dar lo que piden, la banda podría coger lo que la cofradía les ofrece. También entiendo que las bandas tengas unos gastos por el mantenimiento de instrumentos y demás, pero no se, si entre todos nos ayudamos y arrimamos el hombro nos vendría bien y las procesiones podrían ser mejores, claro que yo no se si muchos de los componentes de las bandas estarían de acuerdo en no cobrar por no tocar, pero yo pienso que el que siente la Semana Santa de verdad le va a dar igual cobrar X a no cobrar nada porque haces lo que gusta en algo que te gusta de verdad, pero claro yo me haría una pregunta cuántos de esos componentes están por aficción o devoción y otra seria cuántos estarían dispuestos a no cobrar nada y salir en las procesiones tocando,

  7. Yo creo que en lo de no depender de las subvenciones estamos casi todos de acuerdo, las cofradías deben buscar la autofinanciación sí o sí.

    Sobre las bandas me parece una pregunta muy interesante la que plantea el comentario del último amigo…

  8. Me uno tarde a la discusión para aportar algunos aspectos al debate. Considero que se están incluyendo una serie de factores en nuestra Semana Santa que pueden confundirnos.

    En primer lugar, la asimilación entre recortes de gastos en la procesión y religiosidad. Los creyentes tenemos en Semana Santa una serie de actos litúrgicos y oficios que permiten que desarrollemos nuestra religiosidad en los templos. Sin embargo, los cofrades decimos que una Semana Santa pasada por agua no ha sido una Semana Santa completa, cuando en los templos sí que se han desarrollado todos los oficios. De tal manera, no sólo debemos comprender el tema de las cofradías desde un punto de vista religioso. Lo queramos o no, pertenecemos a un fénomeno más amplio, más complejo, cuyas manifestaciones responden también a patrones culturales, sociales, económicos,etc. Entonces, decir que este año las cofradías son más religiosas por no llevar flores o música lo considero érroneo.

    Una de las principales funciones de la cofradía es el desarrollo de la caridad, y las hermandades, en este sentido, deben dar ejemplo. Sin embargo, si nos cargamos todas las formas de nuestra Semana Santa, al final las floresterías, bordadores, imagineros, orfébres, etc… van a necesitar de la caridad para sobrevivir.

    Si salimos en Semana Santa a la calle es para dar testimonio de fe pero también para articular la sociedad de nuestra ciudad en torno a las hermandades y para representar en la calle, año tras años, una serie de patrones culturales que se pierden en el tiempo.

    Si lo importante de la Semana Santa fuera el ahorro en su salidas procesionales, entonces pondríamos flores de plástico, un coche con música delante de los pasos y unas imagenes religiosas de cartón piedra. Compraríamos la ropa de nuestros titulares en Zara y en lugar velas portaríamos linternas con pilas. Pero esto ya no sería Semana Santa. La obsesión actual con los recortes está afectando negativamente a muchos oficios tradicionales que tenían su sentido en el horizonte cultural y artístico de la Semana Santa. La importancia de las procesiones no es sólo “salir cada año porque hay que salir”, sino hacerlo con una serie de principios claros. Uno de ellos debe ser el compromiso de las hermandades con la comunidad y los oficios artísticos que se nutren de ella. La Semana Santa ha perdurado hasta hoy día, entre otros motivos, porque aglutinaba en ella a la comunidad y su economía era repartida entre artistas, músicos y floristerías. Las hermandades no invierten en bolsa, sus recursos deben repartirse entre la caridad, pero también entre la comunidad a través de estos oficios.

    Para terminar, analizaré el ejemplo de la última salida procesional del Cristo del Perdón de la Cofradía de los Ramos. Soy hermano, pero no puedo compartir lo que pasó el último Martes Santo. La Cofradía de los Ramos es una hermandad popular, con muchos niños y con unos hermanos de cargo aficionados a ir hablando y saludando por las calles. LLevar al Cristo en silencio con un cortejo procesional de cháchara continúa es no conocer la identidad o la idosincrasia de la hermandad. En cambio, en el Ámparo o Cristo Negro el silencio forma parte de la cultura de la hermandad y de su presentación en la calle. Si se quiere suprimir la música y buscar la ascética del silencio, primero hay que hacer una cofradía de tales características. No basta con suprimir la música.

    Un saludo.

    César Rina

  9. Muchas gracias César por el comentario, así da gusto.

    Como en todo, in medio virtus. La cuestión no es ahorrar a toda costa, sino si se puede hacer Semana Santa gastando menos, y si se puede poner una cofradía en la calle dignamente con menos dinero. Obviamente las flores de plástico o coches con música (¡ojo, que ya está casi todo inventado! http://www.caceresenochodias.com/2012/11/pasos-motorizados.html) son una solución barata pero que no parece digna, ni a mí ni creo que a nadie. O no salir, que eso sería todavía más barato. Obviamente, hay unos mínimos y eso lo asume todo el mundo.

    Y una cuestión que no se nos debe olvidar: cuando una hermandad habla de recortar dinero, la mayoría de las veces es porque no lo va a tener. No hablamos de si se destina a una cosa o a otra… hablamos de un dinero que no se va a tener.

    Yo a modo de sugerencia, ya lo he propuesto alguna vez y me han mirado raro, sostengo que se puede renunciar algún año por ejemplo al papeleo y a las comunicaciones por carta y correo postal, que en algunos casos las hermandades se gastan una barbaridad -ahí están las asambleas para informarse- y valen para poco, en vez de quitarlo de las flores o de las bandas. Pero vaya, que de algún sitio hay que quitarse esos cientos de euros.

    Un saludo.

  10. Completamente de acuerdo José.

    Yo más bien me refería a que el exorno floral y el acompañamiento musical no deben depender de la economía de la Hermandad, sino de su propia personalidad. Si a la hermandad del Cristo Negro o a la Universitaria les toca la lotería no sería coherente que contratasen bandas.

    Respecto a la correspondencia postal, poco a poco, según pase el tiempo y todos los hermanos tengamos acceso a internet, el gasto en papelería de las hermandades debería desaparecer.

    Un saludo

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