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Semana Santa 1968

Domingo de Ramos, 7 de abril

Esta Semana Santa de 1968 se inicia, como es tradicional, con el desfile de la Burrina. La Cofradía de los Ramos celebra esta procesión alrededor de las 11 de la mañana del Domingo de Ramos, y se recoge pasadas las 12:30 horas en su sede canónica. El itinerario es el mismo vigente desde 1965:

Avda de España, San Antón, Parras, San José, Zurbarán, Plaza de la Concepción, General Ezponda, Plaza Mayor, Pintores, San Juan.

Como podemos observar, la velocidad a la que transcurrían los desfiles seguía siendo mucho mayor que la que conocemos en nuestro tiempo. Esta procesión de la burrina atravesaba un período de consolidación y asentamiento tras los cambios drásticos (horario, recorrido y lugar de salida) acaecidos en 1965 a cuenta de las nuevas disposiciones litúrgicas derivadas del Concilio Vaticano II.

Lunes Santo, 8 de abril

El Lunes Santo procesiona la cofradía del Cristo de las Batallas con su imagen titular. El desfile se desarrolla sin incidencias ni novedades reseñables respecto a años anteriores. Se mantiene la hora de salida (20:30 horas) y el recorrido hasta la Cruz de los Caídos.

Santa María, Arco de la Estrella, Arco del Corregidor, Plaza Mayor, Pintores, San Juan, San Pedro, San Antón, Avenida de España, Plaza de América, Avenida de España, San Antón, San Pedro, San Juan, Gran Vía, Plaza Mayor, Arco del Corregidor, Arco de la Estrella, Santa María.

Abría la procesión la Cruz de Guía de la cofradía, seguida por tres penitentes que llevaban grandes cruces de madera. Ya hemos visto en capítulos anteriores de esta serie que era habitual en esta época ver a los penitentes con cruces delante y no detrás de los pasos.

El paso del Cristo de las Batallas iba escoltado, como era costumbre, por un piquete con armas del Centro de Instrucción de Reclutas Nº 3. Detrás de él, la banda de cornetas y tambores del mismo centro, junto con una sección de armas con un teniente al mando.

Tampoco faltó la masiva presencia de caballeros mutilados, jefes, oficiales y suboficiales de la guarnición que completaban el cortejo procesional formando largas filas a cada lado de la calzada.

Martes Santo, 9 de abril

En la jornada del Martes Santo, la cofradía de los Ramos vuelve a cambiar el itinerario de la procesión del Perdón. El recorrido experimental de 1967 por la barriada de las Casas Baratas y la Plaza de Italia, ejecutado a instancias del párroco, no caló entre la directiva de la cofradía ni tampoco entre los hermanos, y para esta edición se decide volver a un trayecto más convencional y similar al que se venía haciendo dos o tres años atrás:

Pintores, Moret, Plaza de la Concepción, Santo Domingo, Ríos Verdes, Sancti Spiritu, Plaza del Duque, Gabriel y Galán, Plaza Mayor, Pintores y San Juan.

Hay que hacer constar que este recorrido resulta más corto que cualquiera de los que venía realizando la cofradía hasta este año, ya que accede al entorno de Santo Domingo por el camino más directo y sin rodeos. Pueden consultarse los capítulos anteriores de esta serie para establecer la comparativa. Se vislumbran ya los primeros intentos de suavizar en lo posible los itinerarios de algunas procesiones, en vista de la tendencia decreciente que presentaba la nómina de hermanos de carga en todas las cofradías. Síntomas que no son sino el germen de la crisis participativa que acució a la Semana Santa de Cáceres durante la década de los 70.

Lo que sí se conserva es el ejercicio del Vía-Crucis -dirigido por el párroco D. Manuel Vidal- y el carácter austero y penitencial de esta procesión, en contraste con el ambiente quizá más bullicioso que reinaba en el desfile del Miércoles Santo desde la incorporación de la Virgen de la Esperanza.

El cortejo partió de la parroquia de San Juan a las 20 horas de la tarde. El tiempo, aunque frío, era estable y no amenazaba lluvia en estas primeras jornadas de la Semana Santa. La formación del mismo era similar a la que conocemos en la actualidad, con la Cruz Parroquial abriendo la marcha y con la Cruz de Guía de la hermandad justo detrás. A continuación desfilaban la Banda Romana de Corneras y Tambores de la cofradía, los hermanos de carga de relevo, y tres penitentes con grandes cruces de madera. Completaban el cortejo largas filas de capuchones o hermanos de escolta, muy habituales en esta época y especialmente visibles en este desfile (que solo contaba con un paso).

El paso de Cristo, que seguía siendo el crucificado de la Buena Muerte bajo la advocación del perdón, presentaba dos grandes cirios de color rojo y un gran manto de flores a sus pies.

La procesión, que como apuntamos al principio fue más corta de lo habitual debido al nuevo itinerario, se recoge en San Juan minutos antes de las 22:30 horas.

Miércoles Santo, 10 de abril

Este Miércoles Santo de 1968 es el último en que la cofradía repite el itinerario vigente durante toda la década:

San Juan, San Pedro, Parras, Plaza Obispo Galarza, San José, Santa Gertrudis, Plaza de Toros (o Delicias parte baja), General Margallo, Sancti Spíritu, Duque, Gabriel y Galán, Plaza Mayor (tribuna), Pintores y San Juan.

Itinerario Virgen de la Esperanza (Cáceres) del año 1968

El cortejo, que sale puntualmente a las 20:30 de la parroquia de San Juan y se recoge pasadas las 23:30 horas, resultaba ya demasiado largo para la menguante cantidad de hermanos de carga -no así de penitentes, capuchones ni de público- con que contaba la cofradía de los Ramos en particular, y la Semana Santa de Cáceres en general. Especialmente largo resultaba el tramo ya de regreso desde la Plaza de Argel hasta la Plaza de las cuatro esquinas, recorriendo íntegras las calles de Margallo y Sancti Spiritu.

Según nos cuentan la crónicas, la mayoría de la multitud se congregó para ver la procesión en la Plaza Mayor, lugar donde se habilitaba la Tribuna Oficial que en esta ocasión estaba presidida por D. Valeriano Gutiérrez Macías, a la sazón vicepresidente de la Comisión Pro Semana Santa.

Destacaban en el cortejo las nutridas finales de capuchones y de niños (o hermanos infantiles, tal como eran referidos) que escoltaban al Cristo de la Buena Muerte, y la no menos poblada representación de mantillas acompañando al paso de palio de la Virgen de la Esperanza. Ambos pasos iban escoltados por fuerzas de la Policía Armada.

La representación musical corría a cargo de la banda romana de cornetas y tambores de la cofradía, que desfilaba detrás de la Cruz de Guía, y de la Banda Municipal de Música, que iba detrás del paso de la Virgen.

Jueves Santo, 11 de abril

Sin cambios también organiza la cofradía de la Vera Cruz su procesión del Jueves Santo. Parte a las 20 horas con los pasos de la Oración en el Huerto, Beso de Judas, Flagelación y Dolorosa de la Cruz. El itinerario continúa siendo el siguiente:

Plaza de San Mateo, Ancha, Santa Clara, Hornos, Gallegos, San Juan, Gran Vía, Plaza Mayor (vuelta por la ermita de la Paz y paso por tribuna oficial), Pintores, San Juan, San Pedro, Donoso Cortés, Pizarro, Soledad, Santa Clara, Ancha y San Mateo.

Destacaba, como era habitual, la nutrida presencia de mujeres ataviadas con mantilla española que acompañaban al paso de la Dolorosa de la Cruz. Conviene recordar en este punto que la aparición de las mantillas en la Semana Santa de Cáceres cobra especial auge durante la anterior década de los 50, cuando comienzan a procesionar en Cáceres pasos de gran fervor como la Virgen de la Esperanza, el Cristo de los Estudiantes o la Dolorosa de la Cruz.

El cortejo se recoge en San Mateo pasadas las diez y media de la noche.

Viernes Santo, 12 de abril

La procesión de la madrugada se celebra en la hora y recorrido acostumbrados desde que D. Santos Floriano asumiera la mayordomía de la corporación. A las 5:00, desde el templo de Santiago, salen los pasos de Jesús Nazareno, La Magdalena, Caída de Jesús, La Verónica, El Calvario, Cristo de las Indulgencias y Virgen de las Angustias.

Santiago, Camberos, Muñoz Chaves, Gabriel y Galán, Plaza del General Mola, Generalísimo Franco, San Juan, Sergio Sánchez, Pizarro, Soledad, Santa Clara, Puerta de Mérida, Adarves, Arco de la Estrella, Santa María, Tiendas, Plaza del Socorro, Godoy y Santiago.

Este año de 1968 es el primero en el que tenemos constancia de que el recorrido prevista llega a Santiago por la calle de Godoy, y no por la Cuesta del Maestro como venía sucediendo  hasta entonces.

Destacamos también que la cofradía tenía programado su tradicional desayuno de hermandad a las 8:30 horas de la mañana Viernes Santo, lo que da una idea de la temprana hora a la que se recogía. El desfile transcurrió con brillantez y se vio beneficiado por el buen tiempo reinante durante toda la Semana Santa de este año en la capital cacereña.

Por la mañana sale la cofradía de los Estudiantes a las 12:00 desde el templo de Santo Domingo. Este año cumplía su décimo aniversario y otras tantas salidas procesiones en la Semana Santa cacereña.

Por segundo año consecutivo, la corporación organiza el Sermón de las Siete Palabras en la Plaza de San Jorge (recién remozada por aquellas fechas) de modo que el itinerario queda como sigue:

Santo Domingo, Margallo, Sancti Espíritu, Plaza del Duque, Plaza Mayor, Pintores, San Juan, Defensores del Alcázar (Gran Vía), Plaza Mayor, Arco del Corregidor, Arco de la Estrella, Plaza de Santa María, Plaza de San Jorge, Plaza de Santa María, Arco de la Estrella, Arco del Corregidor, Plaza Mayor (por la Paz), General Ezponda y Santo Domingo.

La única modificación reseñable es que vuelve a su horario tradicional (12 del mediodía) tras salir a las 11:30 el año anterior. Tal como sucedió en 1967, el sermón corrió a cargo del padre Fernando Delgado.

Además, en la misma plaza, y antes de reanudar la marcha de regreso hacia Santo Domingo, se celebró un besapié al Santísimo Cristo del Calvario, en desagravio por actos cometidos en un centro docente de Madrid -de los cuales no hemos podido encontrar detalles-.

En el cortejo ocupaba un lugar muy destacado el banderín de la Hermandad Provincial de Alféreces Provisionales, a la sazón hermana de honor de la cofradía cacereña. Esta es una instantánea tomada aquel Viernes Santo, 11 de abril, al paso de la Imagen por la Plaza de Santa María en dirección a San Jorge. Se aprecia la escolta de la Policía Armada y las primitivas andas procesionales de solo dos varales, engalanadas con faldón.

Cristo de los Estudiantes (Caceres) en 1968

Ya en horario de tarde, sale la cofradía de la Soledad y Santo Entierro con el mismo recorrido que en 1967:

Santa Clara, Puerta de Mérida, Adarves, Arco de la Estrella, Plaza de Santa María, Tiendas, Cuesta del Maestro, Santiago, Camberos, Muñoz Chaves, Gabriel y Galán, Plaza Mayor (paso por tribuna oficial)  Pintores, San Pedro, Donoso Cortés, Pizarro y Soledad.

La salida estaba prevista a las 19:30 horas, 30 minutos más tarde de lo habitual, y procesionaban la Virgen de la Soledad y el Cristo Yacente que la Caja de Ahorros de Extremadura había donado a la cofradía en el año anterior. Como de costumbre, las autoridades y los caballeros que acompañaban en masa al Santo Entierro esperaban y se incorporaban al cortejo en la Plaza de Santa María.

He aquí una instantánea tomada aquella misma tarde desde un balcón del Palacio de Hernando de Ovando.

Cristo Yacente en Plaza de Santa María (Cáceres, 1968)

El paso de Cristo Yacente iba escoltado por fuerzas del CIR y de la Policía Armada con armas a la funerala, como era tradición entonces. También cerraba la procesión, detrás del paso de la Virgen, otra una unidad del CIR. La representación musical corría a cargo de la banda de cornetas y tambores del CIR (con tambores destemplados) detrás del Yacente, y la Banda Municipal de Música detrás de  la Virgen de la Soledad.

La última procesión del día era la del Espíritu Santo, de la cofradía del Humilladero. Salió a las 23 horas del Viernes Santo, con los pasos del crucificado Cristo del Humilladero (que ya estaba en condiciones poco apropiadas para procesionar) y María Corredentora.

El itinerario, similar al de 1967, fue el siguiente:

Iglesia parroquial del Espíritu Santo, Carretera del Espíritu Santo, Antonio Hurtado, Nicaragua, Uruguay, Colombia, Salvador, Cuba, Ecuador, terminación de Ecuador y Cuba (tribuna oficial), carretera de Medellín, carretera del Espíritu Santo (actual La Roche Sur Yon), Plaza del Espíritu Santo, Almonte, Duero, Plaza del Espíritu Santo, y recogida en su iglesia.

Nuevamente, como siempre que hablamos de este desfile, insistimos en que la nomenclatura de algunas calles y áreas del barrio difieren de las que conocemos en la actualidad. La procesión se desarrolló con normalidad y se recogió pasados algunos minutos de la 1 de la madrugada del Sábado.

Se mantenía la tribuna oficial situada en la calle Cuba, que sustituía a la tribuna habitual de la Plaza Mayor, a la cual la cofradía no podía acceder desde que en 1965 decidiera dejar de procesionar por el centro de la ciudad. Este era el cuarto año consecutivo que la corporación del barrio del Espiri recorría únicamente las calles de su feligresía. A tenor de los resultados y de la tendencia descendente que se vislumbraba en la participación de los hermanos, la decisión fue todo un acierto y no se contemplaba en ningún momento su revocación.

Sábado Santo, 13 de abril

La tarde del Sábado Santo de 1968 se tornó desapacible y las temperaturas empeoraron respecto a las anteriores jornadas. Sin embargo, a pesar del frío, la celebración de la procesión del Silencio no se vio amenazada en ningún momento.

El cortejo salió a las 20:00 horas con los pasos de la Virgen de la Misericordia, titular de la corporación, y la Exaltación de la Cruz , y completó el itinerario habitual por aquella época:

Santiago, Camberos, Muñoz chaves, Plaza del Duque, Gabriel y Galán, Plaza Mayor, Pintores, San Juan, San Pedro, Donoso Cortés, Sergio Sánchez, San Juan, Gran Vía, Plaza Mayor, Zapatería, Godoy y Santiago.

La procesión estaba encabezada por la Cruz Guía de la hermandad, y por un cuerpo de legionarios con banderines de distintos tercios, que precedían a la Banda de Cornetas y Tambores de la Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios. A continuación venían largas filas de hermanos de escolta o capuchones, que en este día de luto vestían capirote de color negro en lugar del morado tradicional.

El paso de la Virgen de la Misericordia desfilaba en primer lugar, acompañado de una escolta de la Guardia Civil con traje de gala, y seguido de la Banda de Música Municipal, entonces dirigida por el maestro Cebrián.

También iba escoltado por la Guardia Civil el paso de la Exaltación de la Cruz, o Cruz Vacía, que iba cerrando el cortejo detrás de la titular de la corporación. Detrás del paso marchaba el tercer acompañamiento musical del desfile: una sección de la banda de cornetas y tambores de la Guardia Civil, institución que ya ostentaba entonces el título de Hermana de Honor de la Cofradía.

Domingo de Resurrección, 14 de abril

La tradicional procesión del Resucitado salió a las 10:30 horas de  la mañana, desde la ermita de la Soledad, en un horario mucho más apropiado que el del año anterior. Sin duda este retraso en la hora de salida favoreció una afluencia de fieles mayor que en anteriores ocasiones a este desfile.

Se repitieron los itinerarios habituales, tanto de los pasos por separado como el del regreso del cortejo:

Jesús Resucitado: Soledad, Santa Clara, Puerta de Mérida, Adarves, Arco de la Estrella y Plaza Mayor.

Virgen de la Alegría: Plaza de la Soledad, Hornos, Gallegos, Plaza de San Juan, Defensores del Alcázar, Plaza Mayor.

Itinerario conjunto: Plaza Mayor, Pintores, San Juan, Sergio Sánchez, Pizarro, Soledad.

El encuentro, como era norma común en la época, tenía lugar en el centro de la Plaza Mayor -entonces Plaza del General Mola- a los sones del Himno Nacional. La representación musical, detrás de la Virgen de la Alegría, corrió a cargo de la Banda Municipal de Música.

Resumen y Conclusiones

Este año nuestra Semana Santa no experimenta grandes cambios, más allá de la procesión del Perdón que seguía en una búsqueda de identidad permanente. Se siguen ajustando algunos horarios y poco más. En el contexto de la época, si miramos dos o tres décadas hacia atrás, se intuye que la celebración cacereña entra en un período de estancamiento, la cuesta evolucionar y parece que se suceden pequeños cambios año tras año sin un rumbo fijo.

El análisis nos lleva a pensar que los cambios derivados del Concilio Vaticano II dejan a la S.Santa en un plano secundario y que la tendencia de “más público – menos participantes” se va acentuando lenta y silenciosamente.

La Semana Santa de Cáceres se aproxima hacia una época crucial en su trayecto… algo que lógicamente nadie era todavía capaz de anticipar.

Principales novedades de la Semana Santa de 1968:

  • Cambio de itinerario del desfile del Cristo del Perdón.
  • Cambio de horario de salida (de las 8:30 pasa a las 10:30) de la procesión del Resucitado.
  • Retraso de media hora en el horario de salida de la procesión de los Estudiantes.

Resumen numérico de la Semana Santa de 1968:

  • 11 procesiones íntegras (todas).
  • Ninguna procesión suspendida o alterada en su itinerario previsto.

Fuentes consultadas: Estudio Histórico de Itinerarios, Archivo Histórico Municipal, Archivo de la Diputación Provincial de Cáceres, Archivos de El Periódico Extremadura y del diario Hoy, fotografías de colecciones privadas, fotografías publicadas en redes sociales de autor desconocido, cuadernillos del Pregón de Semana Santa propiedad del autor.

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Breve historia de la Semana Santa de Cáceres en el siglo XX

Un recorrido superficial por la Semana Santa cacereña a lo largo del siglo XX, con el propósito de dibujar su evolución y conocer cómo pasa de ser un evento circunscrito al ámbito local a una gran celebración con proyección exterior y que trasciende -aunque no abandona- el hecho puramente religioso.

I – Primer tercio de siglo

Para ilustrar cómo era la Semana Santa cacereña durante el primer tercio del siglo XX, acudiremos a un texto del eminente D. Valeriano Gutiérrez Macías, publicado en la prensa local a modo de estudio retrospectivo. Lo transcribimos de manera literal:

Siempre se distinguió Cáceres -ciudad de acendrado sentimiento religioso- en celebrar la Pasión del Señor con gran recogimiento y piedad y se acusó en los primeros años de nuestro siglo, pues durante la Cuaresma no dejaron nunca de realizarse misiones, como la que tuvo lugar en la parroquia de Santiago El Mayor por el santo P. Tarín. Fue una misión fructífera y se llevó a cabo en 1907. Muchos cacereños por primera vez recibieron el Pan de los Ángeles de manos del austero varón.

Con este ambiente de piedad se celebraba nuestra Semana Mayor sin lujos ni pretensiones de “pasos” (sic), pero sí de recogimiento y devoción, según todos los testimonios que hemos recogido de viva voz de cacereños fervorosos, amantes de las tradiciones.

No se celebraban las procesiones con gran esplendor; eran sencillas y austeras, pues nuestra Semana Santa nunca fue ni “castellana” ni “andaluza”. Fue netamente “Cacereña”, con características propias, inconfundible, pero por eso no ganaban las aludidas conmemoraciones en entusiasmo y fervor.

Las cofradías

Existían tres: la de Nuestro Padre Jesús Nazareno, en la parroquia de Santiago el Mayor; la de la “Santa Vera Cruz”, en San Mateo, y la de la Soledad y Santo Entierro, que fue de San Mateo y luego pasó a pertenecer a Santa María como iglesia matriz en lo oficial.

Las procesiones comenzaban el Domingo de Pasión, Domingo del Calvario, con un desfile de la Virgen de la Soledad, que iba al Calvario y allí, en su pequeña ermita, la colocaban en un templete delante de éste, y en un púlpito que existía enfrente, el sacerdote pronunciaba el “Sermón de Pasión”; pero, como gran parte del público que iba en la procesión se quedaba allí y celebraba después de la misma con meriendas e incluso bailes -hemos de decir que en las meriendas privaban las célebres “tortas del calvario”- esto resultaba un poco grotesco y, para evitar las profanaciones, se suprimió la procesión antedicha.

Primeramente se hacía la representación de la Crucifixión en el balconcito alto de la ermita, acto que siempre impresionaba a los asistentes. Iban muchos cacereños. Por el camino se hacía el Vía Crucis. Puede decirse que era un día grande, extraordinario en el orden pasionista de Cáceres, pueblo creyente por excelencia. Todo esto constituía el verdadero pórtico de la Semana Santa cacereña.

El Miércoles Santo salía otra procesión de San Mateo. Se dirigía a San Francisco (hoy Colegio Provincial). Procesión penitencial con el Cristo del Humilladero; la ermita estaba en la actual fábrica de harina de los García-Casillas. En esta procesión iban muchos penitentes descalzos, que portaban grandes cruces.

En el mismo día comenzaban, por la tarde, las “tinieblas” en los templos. No faltaba a éstas ningún niño. La asistencia de los pequeños no era solo por ir a la iglesia, sino también por ver cómo se apagaba la última luz del triángulo para, acto seguido, formar el ruido consiguiente sin ninguna responsabilidad, ya que se permitían “matracas” y otros instrumentos.

Jueves Santo: Se celebraban los oficios por la mañana, y, por la tarde, alrededor de las 7, salía la procesión de la “Santa Vera Cruz” de la iglesia parroquial de San Mateo. Recorría la Cuesta de la Compañía, entraba en Santa María, pasaba luego por la Cuesta del Maestro hacia la Plaza de Santiago y hacía lo propio en San Juan hasta San Mateo. Como se verá, este desfile procesional hacía el recorrido por las cuatro parroquias cacereñas.

Anotemos que entonces era costumbre que entrasen los “pasos” en las mismas.

El abolengo de esta procesión se remonta hasta la Edad Media y en la misma figuraban los Caballeros de algunas Órdenes Militares.

Después, la procesión a que nos referimos decayó de su antiguo esplendor y vino a ser de gremios, y, como entre sus “pasos” figuró siempre la “Oración del Huerto”, se adscribieron, se “hicieron” hermanos de la Cofradía casi todos los hortelanos de Cáceres.

El año 1930 se reorganizó la Cofradía Pasionista. En 1931 se estrenó el paso “Beso de Judas”.

Al advenimiento de la República, la Hermandad quedó floja de hermanos, lo mismo que las demás Cofradías.

Hagamos constar que la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno se mantuvo bastante nutrida, aunque también se acusó el movimiento de descenso en el número de hermanos.

Los pasos de la cofradía de la Santa Vera Cruz, la Oración en el Huerto, Beso de Judas, El Señor Amarrado a la Columna, se vieron incrementados hace unos años con la Dolorosa de la Cruz, réplica de la del famoso imaginero castellano Gregorio Fernández, debida a la generosidad del ministro del Señor que rigió la parroquia de San Mateo, don Santiago Gaspar Gil, en las letras “Extremeñófilo”.

Hay un detalle de la cofradía de la Vera Cruz que no podemos omitir en esta exposición: en la procesión y, cual un cabo de gastadores de una unidad castrense, iba el entrenador “Cantares” con una túnica negra y tocando una corneta. Le acompañaba siempre toda la chiquillería. Era frecuente que “Cantares” dejase la corneta a los muchachos que se la pedían.

Viernes Santo: Puede decirse que siempre giraron todas las procesiones de la Semana Santa Cacereña en torno a la de Nuestro Padre Jesús Nazareno, que salía de la iglesia de Santiago El Mayor a las 5 de la madrugada.

Con gran respeto asistían a este desfile procesional, de la mano de la madre cariñosa, los niños. Ninguna madre cacereña se perdía el ver desfilar a Jesús Nazareno. ¡Qué emocionante era! ¡Qué pena daba a la infancia ver al Señor con la Cruz y su frente chorreando sangre!

Hemos de abundar en que familias enteras, presididas por los padres, acompañaban al Nazareno dando el mejor ejemplo de devoción y religiosidad.

La procesión de Jesús era la única en que las personas que no podían asistir a la misma velaban el paso de cortejo desde sus casas, ventanas y balcones. Al paso de la venerable e impresionante imagen -que creara Tomás de la Huerta con su mágico buril- alumbraban con capuchinas, faroles, velas, etc.

En esta madrugada de Viernes Santo que estamos narrando a los lectores figuraban cofrades con faroles en forma de cruz, de cristales verdes, azules o rojos. En esta procesión iban dos hombres con hábitos morados, con campanillas en forma de ristre, tocando. Delante siempre iba “Cantares”.

Santo Entierro: La solemnísima procesión del Santo Entierro se celebraba el Viernes por la tarde con el Santo Sepulcro en una sencilla urna de cristal y también la Virgen de la Soledad.

Todas las procesiones cacereñas hacían el recorrido que se denominaba “la Carrera Oficial”.

Las marchas fúnebres de las bandas de música eran lo suficiente para emocionar a todos los cacereños.

Como notas esenciales de la Semana Santa indiquemos la mayor humildad posible, la piedad, el perdón, el fervor que lo llenaban todo.

Así era la Semana Santa a comienzos de la presente centuria, tal y como nos la han relatado don Rafael Arroyo Marchena y don Santos Floriano Cumbreño, dignos cacereños, a quienes expresamos la más profunda gratitud.

Texto de Valeriano Gutiérrez Macías (original publicado el Viernes Santo de 1967).

II – Década de los 40

Es de todos conocido que los años de la República, y la posterior Guerra Civil española, resultan convulsos para las cofradías y para las celebraciones de Semana Santa, no solo en Cáceres sino en todo el territorio nacional. Tal es el escenario que la Semana Santa cacereña se queda sin procesiones durante el año 1932. Tras este difícil tránsito, las tres cofradías activas en la ciudad (Vera Cruz, Nazareno y Soledad) atraviesan durante la década de los 40 unos años de tibia recomposición.

La cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno había modificado poco antes de la Guerra Civil el itinerario de su desfile del Viernes Santo, que hasta entonces atravesaba la calle Ancha y bajaba por la Cuesta de la Compañía. Las reformas urbanísticas en esta última calle, y en especial la inclusión de escaleras en la parte baja de la misma, obligan a la hermandad a bajar hasta Santa María por los adarves y la calle del arco de la Estrella. De igual modo la cofradía de la Vera Cruz, que también bajaba por la Cuesta de la Compañía, tuvo que cambiar su itinerario por estas fechas.

Aquí vemos una imagen de la salida de la cofradía desde San Mateo, sin fechar, pero con toda seguridad perteneciente a la década de los años 30 o primeros años 40. En primer plano vemos el paso de la Oración en el Huerto y al fondo, encarando la Cuesta de la Compañía, se ve la Cruz de la Toalla.

Salida de la cofradía de la Vera Cruz de Cáceres (años 30)

Imagen del mismo cortejo tras haber descendido la Cuesta de la Compañía, entrando en la plazuela de los Golfines desde San Jorge. Ambas fotografías halladas en el Archivo Municipal de Cáceres, la primera de ellas incluida en el fondo de J .R. Marchena.

1932_vera_cruz_oracion

A partir de 1941, la cofradía del Nazareno decide de nuevo variar el itinerario de la procesión de la madrugada para hacerlo más cómodo, e incluso adelantar el horario tradicional de las cinco horas para salir a la una. Se suprime el paso por los adarves, tal y como podemos ver en el programa previsto para el Viernes Santo de 1943 (da la casualidad de que ese año la procesión tuvo que suspenderse, por lluvia).

Recorrido de la procesión de la madrugada de 1943 (Cáceres)

Se cuenta, sin haber podido hallar documento que lo corrobore, que pese a la suavidad del recorrido los hermanos de carga del Calvario a duras penas pudieron alcanzar la Plaza del Duque “debido a las penalidades pasadas y a las privaciones presentes” (refiriéndose a las penurias de la guerra civil y las dificultades de la posguerra).

El horario de la una de la madrugada se mantuvo hasta que se hizo cargo de la mayordomía D. Santos Floriano. Durante estos años solo procesionaban cinco pasos: Jesús Nazareno, La Magdalena, la Verónica, el Calvario y el Descendimiento (que era como se conocía al actual paso de la Virgen de las Angustias).

Por otra parte, la procesión del Silencio -instaurada poco antes, en la década de los años 20- solo contaba con el paso de la Virgen de la Misericordia. Se celebraba en la madrugada del Viernes Santo al Sábado, con un horario de salida que variaba entre las 23:30 (del viernes) y las 0:30 (ya del sábado).

El paso de la Cruz Vacía, que ha recibido diversos nombres a lo largo de la historia (Calvario Vacío, Triunfo de la Cruz, Exaltación de la Cruz) se incorporaría a este desfile mucho más tarde, en 1953.

Por su parte, la cofradía de la Soledad y Santo Entierro celebra dos procesiones el Viernes Santo. Una es el Santo Entierro propiamente dicho, con los pasos del Cristo Yacente y la Virgen de la Soledad, y la segunda procesión era la que devolvía a la Virgen a su ermita -por aquel entonces, la cofradía se organizaba y se recogía en Santa María-. Durante este segundo desfile, que se organizaba nada más recogerse el primero, se pronunciaba el llamado Sermón de la Soledad.

En el año 1940 se establece una costumbre que se prolongará durante varias décadas: en la procesión del Viernes Santo que devolvía a la Virgen a su ermita únicamente podrían desfilar mujeres acompañando al paso, mientras que en la del Santo Entierro -como era costumbre en los funerales de la época- solamente podrían asistir los hombres. El éxito de la convocatoria fue tal que se dieron cita millares de caballeros cacereños para acompañar al paso de Cristo Yacente en respetuoso silencio. Cuentan las crónicas que la cabeza de la procesión llegaba a la Plaza de San Juan cuando la presidencia oficial todavía no había salido de Santa María.

Más novedades de esta corporación: el Jefe de la Falange cacereña, por entonces Hermano de Honor de la cofradía, dona en 1941 un nuevo manto de terciopelo negro para la Stma. Virgen, mientras que en 1943 la propia organización de la Falange regala a la cofradía unas andas procesionales nuevas para la Virgen (en las anteriores, por lo visto, no encajaba bien el recién estrenado manto ni la estructura necesaria para sujetarlo).

III – Mitad de siglo: primer gran impulso (1947-1960)

El tramo final de la década de los 40 comienza a traer vientos de cambio, y en unos 10-12 años la Semana Santa cacereña va a experimentar una transformación radical, en lo cuantitativo y en lo cualitativo.

En opinión de este cofrade, los años transcurridos entre 1947 y 1960 constituyen el período de cambio y renovación más importante en la historia de nuestra Semana Mayor.

La fundación de la cofradía de los Ramos, que se incorpora a la S.Santa de 1946, y de la cofradía de las Batallas, que hace lo propio en el 53, llenan de desfiles de procesionales la primera mitad de la Semana Mayor. Comienzan a celebrarse las procesiones de la burrina (1946) el Domingo de Ramos, Cristo de la Buena Muerte (1946) el Miércoles Santo, Cristo del Perdón (1952) para el Martes Santo, y la del Cristo de las Batallas (1954) en la jornada del Lunes Santo. Hasta entonces, las procesiones en Cáceres comenzaban el Jueves Santo por la tarde y terminaban en la madrugada del Viernes Santo al Sábado con la procesión del Silencio de la cofradía del Nazareno (o el Domingo por la mañana, si se celebraba la procesión del Encuentro).

Posteriormente se funda la cofradía de los Estudiantes (1958) y se reorganiza la cofradía del Espíritu Santo, que a partir de 1959, y tras la erección de la nueva Parroquia del Espíritu Santo en la barriada de Llopis, vuelve a procesionar con entidad propia tras varias décadas sin actividad. De esta manera, en muy poco tiempo, la Semana Santa de Cáceres pasa de contar con tres cofradías activas a tener siete, y el número de desfiles procesionales llega incluso a triplicarse en algunas ediciones, como veremos más adelante.

El inusitado fervor religioso que renace tras la época de la república y la instauración del régimen franquista contribuye también al realce de las celebraciones de la Semana Santa en Cáceres. Crece la afluencia de público a los desfiles, y como consecuencia las hermandades ven también incrementada su nómina de hermanos -y, por tanto, también los ingresos por cuotas anuales-.

Las inclemencias meteorológicas, tradicionalmente una barrera insalvable para las celebraciones cofrades, se intentan soslayar en algunas ocasiones, como ocurrió en la madrugada del Viernes Santo de 1948. La lluvia arreciaba a las cinco horas, pero se esperaba una inminente mejoría del tiempo, y la procesión de Nuestro Padre Jesús Nazareno salió finalmente a las 10 de la mañana. Esta circunstancia excepcional dio lugar a varias fotografías muy conocidas que se conservan de la cofradía del Nazareno desfilando a plena luz del día por la Plaza Mayor:

Jesús Nazareno (Cáceres) en la Plaza Mayor

Del mismo modo, en 1959 la procesión del Cristo de la Buena Muerte y la Virgen de la Esperanza procesionó el Viernes Santo por la mañana, después de no poder hacerlo en su jornada habitual del Miércoles Santo. Hay que hacer constar que la cofradía de los Estudiantes, que se estrenaba ese mismo año, lo hacía en la mañana del Jueves Santo, y que hasta 1963 la jornada del Viernes Santo por la mañana estaba libre. Se da además la curiosa circunstancia de que el paso del Cristo de la Buena Muerte procesionaría por segunda vez el Viernes Santo por la tarde, ya que participaba en la procesión Magna de aquel año (consultar).

Durante este álgido período crece de manera notable la devoción mariana pasionista, con la incorporación a nuestra Semana Santa de imágenes como la Dolorosa de la Cruz (1953), la Virgen de la Esperanza (1958), y algo más tarde la talla de María Corredentora (1961). Hasta la llegada de la popular Zapatona, la Virgen de la Soledad procesionaba el Jueves Santo cerrando el cortejo de la Vera Cruz.

Por su parte, la cofradía de Ntro. Padre Jesús Nazareno experimenta un gran asentamiento con la mayordomía de D. Santos Floriano. Entre otros muchos hitos, se fija en los estatutos de la cofradía tanto el itinerario como el horario de la procesión de la Madrugada -que ya hemos visto cómo hasta entonces iban variando- y se estrenan las fantásticas andas procesionales de Jesús Nazareno (1947), que siguen utilizándose en nuestros días. El auge de la cofradía del Nazareno es tal que mediada la década de los 40 contaba con apenas 400 hermanos, y apenas veinte años más tarde rebasa el número de 2000 (según declaraciones del propio mayordomo en prensa local).

Jesús Nazareno (Cáceres), 1947

Jesús Nazareno (Cáceres), el Viernes Santo de 1947. Fotografía publicada en prensa.

En estos años se consolida también la procesión del Silencio en la jornada del Sábado Santo (más tarde se adelantaría a la noche del Viernes Santo, al considerarse el Sábado Santo como día de luto) y se refuerza con el paso de la Exaltación de la Cruz (1953).

Empero, el espaldarazo definitivo a nuestra Semana Santa llega a finales de la década de los 50. Al abrigo de las novedades ya comentadas, y de otras de menor calado, del creciente interés por las celebraciones cofrades y de un clima social indudablemente propicio, se crea la Comisión Pro-Semana Santa en el año 1957, impulsada por ilustres cacereños y cofrades como el propio Santos Floriano, el Dr. Juan Pablos Abril, Hipólito Muriel, Antonio Rubio, etcétera. Este organismo, a modo de argamasa, termina de ordenar y consolidar el crecimiento de una Semana Mayor que en muy poco tiempo había cambiado la cara por completo. Algunas de sus iniciativas más relevantes son la puesta en marcha del Pregón Oficial de la Semana Santa o la organización de una Procesión Magna, actos que comienzan a celebrarse desde aquel mismo año 1957.

En resumen, la Semana Santa que llega a la década de los 60 es un evento muy diferente, de mayor complejidad y proyección externa que las que poseía a finales de los años 40. Subrayamos lo de proyección externa, ya que en lo que concierne al fervor ciudadano y participación local la Semana Mayor de Cáceres casi siempre gozó de buena salud, con independencia del número de cofradías, pasos y desfiles que se organizasen.

Un breve vistazo a los números, para terminar de ilustrar la importancia de este apasionante travesía de poco más de dos lustros:

Desde 1946 hasta 1959 la Semana Santa cacereña triplica el número de procesiones (de 4 o 5 pasamos a 12), duplica el número de cofradías activas (de 3 a 7) y también duplica el número de pasos (de 11 o 13 pasos, según se celebrase o no el Encuentro, pasan a procesionar 25).

IV – Transición: década de los 60

Este período queda suficientemente retratado en la serie Semana Santa cacereña en la década de los 60, que ya lleva ocho capítulos y que se completerá con los dos restantes en las próximas semanas/meses.

A grandes rasgos, apuntaremos que se trata de una época de transición en la que las cofradías cacereñas tratan de asimilar los profundos cambios acaecidos en el período anterior. La Semana Santa de Cáceres camina sin un horizonte claro. Se suceden los años con diversos cambios, algún que otro experimento, y sin que se puedan o se sepan anticipar los problemas que desembocarían posteriormente en la profunda crisis de identidad de la década de los 70.

V – Crisis: década de los 70

En los años 70 las cofradías atraviesan una lenta decadencia y la Semana Santa de Cáceres sufre una gran crisis participativa -de hermanos, que no de público- que golpea con especial crudeza en el segundo lustro de esta década. El decaimiento no sucede de golpe, sino que va haciendo mella año a año, lentamente, en un goteo constante. Fue provocado -o azuzado- por causas muy diversas, lo cual hizo todavía más difícil la identificación de los problemas y las reacciones ante ellos.

Las consecuencias no tardaron en hacerse visibles. Languidecen algunas cofradías, desaparecen otras, se disuelve la comisión Pro-Semana Santa, se dejan de organizar actos importantes como el Pregón Oficial, y agoniza la difusión e información pública de cualquier noticia o novedad relacionada con la Semana Santa. El impacto de la Semana Santa como evento -que no de las cofradías, como instituciones- en la capital cacereña desciende varios enteros, especialmente durante el trienio 1979-1981.

Todo el proceso, las causas, y los cauces empleados para su resolución, se examinan y se exponen en la obra Semana Santa de Cáceres: los años perdidos (1970-1986), un relato que comienza justo al principio de la década de los 70, y se extiende hasta la mitad de los años 80, cuando la Semana Mayor se reorganiza y comienza a labrarse con sus propias manos un futuro próspero. Sobre este tema también existe un trabajo-resumen, más centrado en el análisis de las causas que en relato pormenorizado de los hechos, publicado en el número 77 de la revista Alcántara (leer el artículo en PDF).

VI – Segundo impulso: década de los 80

Mediada la década de los 80 vivimos un segundo proceso de impulso y regeneración de la Semana Santa cacereña, que comienza a crecer hacia dentro pero por primera vez también hacia afuera. La proyección al exterior de nuestra Semana Mayor se ve ratificada por los sucesivos reconocimientos como Fiesta de Interés Regional (1992), Nacional (2001) e Internacional (2011).

La comparación entre las dos grandes etapas impulsoras de nuestra Semana Santa, la acaecida en los años 50 y esta de los años 80, resulta a todas luces inevitable. Y los paralelismos, evidentes. Ambos procesos, con algo más de treinta años de diferencia, se canalizan a través de dos grandes vías:

A) Reactivación de las cofradías

  • Impulso/renovación de las cofradías existentes
  • Recuperación de cofradías sin actividad
  • Creación de cofradías nuevas

B) Reactivación de los instrumentos organizativos de la Semana Santa

  • Creación de la Unión de Cofradías
  • Recuperación del Pregón Oficial
  • Organización de actividades fuera de las fechas de Semana Santa
  • Mejora en la información y difusión de los actos cofrades
  • Procesión Magna como evento central de la Semana Santa

Si repasamos despacio los puntos anteriores, podemos encontrar ejemplos concretos de todos y cada uno de ellos, tanto en los años 50 como en los años 80. Podemos acudir al apartado III de este mismo trabajo, y realizar el ejercicio comparativo. Por citar solo algunos:

Creación de nuevas cofradías:

  • Ramos (1946), Batallas (1953), Estudiantes (1958).
  • Amparo (1989), Amor (1989), Expiración (1992), Sagrada Cena (1996).

Reorganización de cofradías inactivas:

  • Humilladero (1959).
  • Batallas (1985), Cristo Negro (1986).

Necesidad de un organismo coordinador:

  • Comisión Pro-Semana Santa (1957).
  • Unión de Cofradías Penitenciales (1986).

Hay que recordar que en ambos ciclos surgieron sendos grupos de cofrades, de distintas edades y vinculados a varias hermandades, que tomaron de algún modo las riendas del cambio y del movimiento ordenador de la Semana Santa.

También hemos de hacer constar el paralelismo en la organización -o recuperación- de actos alrededor de la propia Semana Santa, un símbolo inequívoco de que la celebración cobra fuerza en la sociedad local. Nos referimos, por ejemplo, a la instauración del Pregón como prólogo oficial de la Pasión en el año 1957, y su recuperación a partir de 1986 tras varios años sin celebrarse -oficialmente desde 1979, extraoficialmente desde 1980-. De igual manera comienza a celebrarse la Procesión Magna, como acto central de la Pasión Cacereña, en el año 1957, evento que se recupera en 1989 y que sigue celebrándose cada cinco años. También se acentúa la difusión de carteles y programas informativos, siempre necesarios para acercar a los ciudadanos las actividades programadas en cada edición.

El aumento de hermanos cofrades es una constante durante ambos períodos, como también lo es la incorporación de nuevos pasos y advocaciones a los desfiles procesionales, y la mejora de muchos de los ya existentes -construcción de nuevas andas o adquisisión de elementos ornamentales-.

En los años 50, por ejemplo, comienzan a procesionar en Cáceres imágenes tan emblemáticas como la Dolorosa de la Cruz, la Virgen de la Esperanza o el Cristo de los Estudiantes, por citar algunas, mientras que en los años 80 recuperamos la Virgen de los Dolores, Nuestra Señora del Buen Fin o, algo más adelante, los antiquísimos crucificados del Refugio (cofradía de las Batallas), o de la Salud (cofradía de la Vera Cruz).

La Semana Santa que disfrutamos hoy en Cáceres es la herencia viva de aquellas dos etapas cruciales. Dos procesos regeneradores que vieron repetidas, casi calcadas, sus líneas maestras punto por punto, con algo más de treinta años de diferencia.

Este segundo gran boom cofradiero se prolonga a lo largo de toda la década de los 90 y culmina con brillantez en los albores del siglo XXI… donde comienza otra historia por contar.

Fuentes: El Periódico de Extremadura, Hoy Diario de Extremadura, Archivo de la Diputación Provincial de Cáceres, Archivo Municipal de Cáceres, y trabajos anteriores del autor como Estudio Histórico de Itinerarios, y Semana Santa de Cáceres: los años perdidos.

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Semana Santa 1967

Cartel de la Semana Santa de Cáceres de 1967Previamente al repaso de lo acaecido en la Semana Santa de 1967, recordaremos que este año fue el último en que se pudo disfrutar de una estampa hasta entonces clásica de las procesiones cacereñas. Nos referimos al paso bajo el Arco del Corregidor en el tramo que va desde el Arco de la Estrella hasta la Plaza Mayor.

En la siguiente fotografía, tomada desde el patio de entrada a la Torre de Bujaco y cuyo autor desconocemos, se pueden ver las obras de derribo:

Derribo del Arco del Corregidor (Cáceres, 1967)

A partir de esta edición de 1967, los pasos nunca más afrontarían la complicada maniobra de pasar por debajo del arco, dificultoso tanto por sus dimensiones -combinación de longitud y escasa altura- como por su concatenación con el Arco de la Estrella. Durante mucho tiempo después, y aunque ya no conservase el citado arco, a este tramo se le seguiría nombrando Atrio del Corregidor.

Domingo de Ramos, 19 de marzo

El desfile de la burrina, organizado por la cofradía de los Ramos, inaugura la Semana Santa de 1967 con muy bien tiempo y bastante sol. El itinerario es el mismo que el de los dos años precedentes:

Avda de España, San Antón, Parras, San José, Zurbarán, Plaza de la Concepción, General Ezponda, Plaza Mayor, Pintores, San Juan.

Esta procesión atraviesa una época de consolidación y asimilación del brusco cambio que sufre a partir del año 1965, cuando las nuevas disposiciones derivadas del Concilio Vaticano II obligan a desplazar su lugar de salida hasta Cánovas, y a modificar sustancialmente sus horarios para no coincidir con la misa principal en el templo de San Juan.

Entrada de Jesús en Jerusalén, Cáceres, 1967

En la fotografía anterior, publicada en el diario Hoy del martes 21 de marzo, podemos ver al paso de la Entrada de Jesús en Jerusalén entrando en la Plaza Mayor procedente de la calle General Ezponda, ya de recogida hacia San Juan. Al fondo vemos el edificio de la Fundación Valhondo, hoy convertido en hotel y en aquel entonces sede de la Falange (por si alguno se ha fijado en el detalle de la bandera).

Nótese también, como ya hemos apuntando en capítulos anteriores, el escaso número de hermanos de carga que calzaban el paso en aquella época. En la fotografía podemos contar a siete hombres en el varal izquierdo, lo que supondría un total de no más de 18-20 hombres en el conjunto del paso.

Conociendo con esta precisión cuáles las circunstancias mediada la década de los 60, no es difícil aventurar y comprender los apuros que pasarían las hermandades cuando pocos años más tarde, en la crisis participativa de los años 70, los varales de los pasos cacereños sufrirían una nueva y casi definitiva vuelta de tuerca en cuanto a escasez y juventud de sus hermanos de carga.

Lunes Santo, 20 de marzo

Sin novedades de interés realiza su procesión la cofradía del Cristo de las Batallas, una corporación con una trayectoria muy estable desde su primer desfile en 1954. Contaba ya en este punto con 14 años de recorrido, plenamente consolidada entre la ciudadanía cacereña. El itinerario se mantiene sin cambios desde entonces, con el tradicional responso a los Caídos en la Plaza de América:

Santa María, Arco de la Estrella, Arco del Corregidor, Plaza Mayor, Pintores, San Juan, San Pedro, San Antón, Avenida de España, Plaza de América, Avenida de España, San Antón, San Pedro, San Juan, Gran Vía, Plaza Mayor, Arco del Corregidor, Arco de la Estrella, Santa María.

Se repone así la cofradía de la suspensión acaecida en el año anterior a causa de la lluvia.

La procesión salió a las 20:30 de la S.I.C., y su cortejo estaba formado por dos largas filas de excombatientes, caballeros mutilados y diversas personalidades militares, que marchaban detrás de la Cruz de Guía. En el centro, entre ambas filas, desfilaban algunos penitentes con grandes cruces.

Como de costumbre, el paso del Stmo. Cristo era portado a hombros por soldados del C.I.R de Cáceres, una representación de los cuales daba también escolta a la Imagen. Cerraba el cortejo la banda de cornetas y tambores del mismo Centro de Instrucción de Reclutas.

Martes Santo, 21 de marzo

El desfile del Perdón en este Martes Santo de 1967 alumbra una insólita novedad en su recorrido. De manera excepcional, la procesión discurre por el entorno de la Plaza de Italia y las Casas Baratas, en una iniciativa personal del párroco de San Juan -D. Manuel Vidal- que quería potenciar las calles de su feligresía como marco para el desfile procesional. No era la primera vez que las decisiones del nuevo párroco -pues no llevaba muchos años en el cargo- afectaban de manera directa a la cofradía de los Ramos.

Al igual que el año anterior, durante la procesión se rezan las catorce estaciones del Vía-Crucis. La salida tuvo lugar a la hora habitual (20:00 horas de la tarde), y el itinerario fue el siguiente:

San Juan, San Pedro, San Antón, Comandante Sánchez Herrero, Alfonso IX, Ceres, Segundo Pérez, Plaza de Italia, Peña Redonda, Barrio de Luna, José Antonio (actual Barrio Nuevo), Plaza de la Concepción, General Ezponda, Plaza Mayor, Pintores y San Juan.

Como curiosidad, hacemos constar que el paso llevaba instalado un megáfono, para facilitar el rezo del Vía-Crucis.

El recorrido no gustó en el seno de la cofradía de los Ramos y no se volvió a repetir, pero al menos queda para la historia la singular variante de aquel año.

itinerario_perdon_1967_caceres

Esta es la única imagen de la que tenemos constancia de aquel singular itinerario por las Casas Baratas:

Cristo del Perdón (Cáceres, 1967)

Miércoles Santo, 22 de marzo

Para el Miércoles Santo, la cofradía de los Ramos repite el itinerario del año anterior:

San Juan, San Pedro, Parras, Plaza Obispo Galarza, San José, Santa Gertrudis, Plaza de Toros (o Delicias parte baja), General Margallo, Sancti Spíritu, Duque, Gabriel y Galán, Plaza Mayor (tribuna), Pintores y San Juan.

Sale a las 20:30 horas con sus dos pasos titulares, y la configuración del cortejo guarda una disposición poco habitual: marchaban tras la Cruz de Guía, y por este orden, las filas de capuchones, un gran número de mantillas, y después de la banda  romana de cornetas y tambores. Detrás de ellos iban los dos pasos, Cristo de la Buena Muerte y Virgen de la Esperanza, y cerrando la procesión la Banda de Música Municipal.

La procesión se desarrolla sin ninguna novedad importante y con muchísimo público en las calles, una constante en esta Semana Santa de 1967 en la que la climatología resultó especialmente amable con los actos pasionistas.

Jueves Santo, 23 de marzo

Con gran presencia de público en las calles se desarrolló el tradicional desfile procesional de la cofradía de la Vera Cruz, que sale a las 20 horas de San Mateo recorriendo su itinerario tradicional, sin cambios desde hacía ya algunas décadas:

Plaza de San Mateo, Ancha, Santa Clara, Hornos, Gallegos, San Juan, Gran Vía, Plaza Mayor (vuelta por la ermita de la Paz y paso por tribuna oficial), Pintores, San Juan, San Pedro, Donoso Cortés, Pizarro, Soledad, Santa Clara, Ancha y San Mateo.

Foto de la Dolorosa de la Cruz (Cáceres, 1967)

La configuración del cortejo en aquel año fue la siguiente: detrás de la Cruz Guía marchaba el paso de la Oración en el Huerto, acompañado por la banda de cornetas y tambores del CIR (una banda muy habitual en nuestra Semana Santa por aquella época). Después venían dos filas de capuchones, y seguidamente los pasos del Beso de Judas y de La Flagelación. Cerraba el cortejo la Dolorosa de la Cruz, con su habitual y nutrida representación de mantillas, y una escuadra de la Guardia Civil con uniforme de gala. Detrás de ellos, la Banda de Música Municipal cerrando la procesión.

En la fotografía podemos ver el paso de la Dolorosa de la Cruz (recuerden que llegó a Cáceres en el año 1953; se trataba entonces todavía de una imagen “joven” en nuestra Semana Mayor) justo al terminar la calle Pintores -entonces Generalísimo Franco- y entrando en la Plaza de San Juan. Se pueden ver algunos oficiales de la mencionada escolta de la Benemérita.

La procesión, según las crónicas, se recogió alrededor de las 22:30 horas de la noche.

Viernes Santo, 24 de marzo

En la madrugada del Viernes Santo no faltó a su cita la procesión del Nazareno, con el recorrido y la nómina de pasos habituales:

Santiago, Camberos, Muñoz Chaves, Gabriel y Galán, Plaza del General Mola, Generalísimo Franco, San Juan, Sergio Sánchez, Pizarro, Soledad, Santa Clara, Puerta de Mérida, Adarves, Arco de la Estrella, Santa María, Tiendas, Plaza del Socorro, Cuesta del Maestro y Santiago.

Sale puntualmente a las 5:00 con los pasos de Jesús Nazareno, la Magdalena, la Verónica, Caída de Jesús (así aparece reflejado en las crónicas), El Calvario, Cristo de las Indulgencias y Virgen de las Angustias. La procesión se desarrolló con una temperatura especialmente agradable -teniendo en cuenta lo intempestivo de la hora-, fiel reflejo de la bonanza climatológica que reinaba durante toda la Semana Santa de este año.

El acompañamiento musica corrió a cargo de la banda de clarines y tambores de la propia cofradía (tras la Cruz de Guía) y la banda de cornetas y tambores del Ejército (cerrando el cortejo). Desfilaron además dos escuadras de legionarios con guiones y banderines, y una sección de compañía de la Guardia Civil con uniforme de gala y portando sus armas a la funerala.

Debemos hacer constar también que en la tribuna oficial (situada en la Plaza Mayor) presenció el paso de la procesión el Vicario General de Su Santidad, monseñor Martínez Valero.

Ya por la mañana, la cofradía de los Estudiantes presentaba en este año interesantes novedades. En primer lugar adelantaba su salida en media hora: de las 12:00 del mediodía a las 11:30. El motivo de este adelanto no es otro que la modificación de su itinerario, ya que a partir de este año la cofradía comienza a realizar Estación de Penitencia a la Plaza de San Jorge.

Santo Domingo, Margallo, Sancti Espíritu, Plaza del Duque, Plaza Mayor, Pintores, San Juan, Defensores del Alcázar (Gran Vía), Plaza Mayor, Arco del Corregidor, Arco de la Estrella, Plaza de Santa María, Plaza de San Jorge, Plaza de Santa María, Arco de la Estrella, Arco del Corregidor, Plaza Mayor (por la Paz), General Ezponda y Santo Domingo.

En la Plaza de San Jorge se pronunció el Sermón de las Siete Palabras, a cargo del Padre Fernando Delgado, un piadoso acto con gran éxito de asistencia y que se mantuvo en posteriores ediciones.

Su celebración estaba calculada para las 12:30 de la mañana, aunque el acto finalmente dio comienzo poco más tarde de esa hora. Aun así, tal y como hemos apuntado varias veces a lo largo de este serial, es de destacar la velocidad con que discurrían entonces los desfiles procesionales, mucho más rápidos que los actuales. Nótese que la organización estimaba aproximadamente una hora desde la salida del desfile hasta la llegada a la Plaza de San Jorge.

La procesión se desarrolló sin incidencias, y con masiva afluencia de público tanto al desfile como al novedoso acto del Sermón. También destacaba una nutrida representación de jóvenes cacereñas ataviadas con la tradicional mantilla, una estampa que nunca faltaba en la procesión del Cristo del Calvario y que la propia cofradía se encargaba de alimentar con avisos y llamamientos en la prensa local durante las jornadas previas al Viernes Santo.

He aquí una instantánea de aquel histórico primer sermón de las siete palabras, con la cofradía dispuesta a lo largo de las escalinatas de acceso a San Francisco Javier.

Sermón de las 7 palabras de la Cofradía de los Estudiantes (Cáceres, 1967)

La joven corporación de Santo Domingo no había cumplido todavía una década de vida, pero ya estaba plenamente consolidada en la nómina de la Semana Santa cacereña. En poco tiempo había conseguido dotar de identidad propia a la jornada del Viernes Santo por la mañana, que tradicionalmente había estado vacía en nuestra ciudad -con algunas excepciones, muy puntuales. Recordemos que la cofradía de los Estudiantes procesión el Jueves Santo por la mañana durante sus cuatro primeros años (1959-1962) y solo lo venía haciendo en la mañana del Viernes desde el año 1963.

En la cofradía de la Soledad la principal novedad era el estreno del nuevo paso del Santo Entierro, donado íntegramente por la Caja de Ahorros de Cáceres. Hacía años que la cofradía venía planteándose la sustitución del anterior paso de Cristo Yacente, debido al mal estado de conservación de la urna, pero económicamente no podía sufragar tales gastos. La Caja recogió e hizo suyo el problema de la cofradía, y adquirió el famoso paso en los talleres Granda, de Madrid.

La procesión parte a las 19 horas de la ermita de la Soledad, y realiza el siguiente recorrido:

Santa Clara, Puerta de Mérida, Adarves, Arco de la Estrella, Plaza de Santa María, Tiendas, Cuesta del Maestro, Santiago, Camberos, Muñoz Chaves, Gabriel y Galán, Plaza Mayor (paso por tribuna oficial)  Pintores, San Pedro, Donoso Cortés, Pizarro y Soledad.

Como ocurrió en 1964 y 1965 (en 1966 el desfile se suspendió por lluvia), al paso por la Plaza de Santa María se incorporaron al cortejo los caballeros, autoridades y demás representaciones.

He aquí una de las pocas imágenes que se conservan de esta primera salida procesional del Cristo Yacente, el tercero que poseía la cofradía y que estuvo procesionando en el Santo Entierro hasta el año 2000. No tiene mucha calidad, pero el documento merece la pena:

Cristo Yacente (Cáceres), 1967

Se observa también, a la derecha, una instantánea de la Virgen de la Soledad en la que se aprecia la candelería que por aquellos entonces llevaba en el paso (una estampa perdida  en la actualidad). Los veleros del paso de la Virgen se aprecian con mayor claridad en esta otra fotografía, tomada en la ermita los días previos a la salida procesional.

Cristo Yacente (Cáceres, 1967)

Cierra la jornada del Viernes Santo la cofradía del Espíritu Santo, que sale a las 23:00 horas con los pasos del Stmo. Cristo del Humillado y de María Corredentora. La corporación del barrio de Llopis, tras varias décadas de inactividad, se había reorganizado a finales de 1958 y había retomado la actividad procesional en el año 1959. En apenas ocho años, sus procesiones habían conocido ya muy diversas configuraciones, itinerarios y días (Domingo de Ramos, Jueves y Viernes Santo). Todavía estaba consolidándose y buscando una ubicación definitiva dentro de la Semana Santa cacereña.

El itinerario para este año 1967 fue el siguiente:

Iglesia parroquial del Espíritu Santo, Carretera del Espíritu Santo, Antonio Hurtado, Nicaragua, Uruguay, Colombia, Salvador, Cuba, Ecuador, terminación de Ecuador y Cuba (tribuna oficial), carretera de Medellín, carretera del Espíritu Santo (actual La Roche Sur Yon), Plaza del Espíritu Santo, Almonte, Duero, Plaza del Espíritu Santo, y recogida en su iglesia.

Como de costumbre, se montaba una tribuna a la altura de la calle Cuba para compensar de algún modo la imposibilidad de la cofradía de llegar hasta la tribuna oficial de la Plaza Mayor, como sí hacían el resto de hermandades.

El cortejo se formó de la siguiente manera: tras la Cruz de Guía iba la banda de cornetas y tambores de la cofradía y dos filas de capuchones. A continuación, los dos pasos prácticamente juntos, apenas separados por algunos hermanos que desfilaban entre ambos. Detrás de María Corredentora marchaban dos filas de mujeres, y una pareja de escolta de la Policía Armada.

La procesión duró unas dos horas y se recogió alrededor de la 1 de la madrugada.

Rescatamos una fotografía del diario Hoy tomada aquella madrugada del Viernes al Sábado Santo. Por lo tardío de sus horarios, no abundan fotografías de las procesiones de la cofradía del Espíritu Santo durante la época que nos ocupa. Las andas del paso del Cristo del Humilladero eran portadas tan solo por doce hermanos de carga: cinco en cada varal lateral y uno en los varales centrales delantero y trasero.

Cristo del Humilladero (Cáceres), en 1967

Sábado Santo, 25 de marzo

En la jornada del sábado salía desde Santiago la procesión del Silencio, muy establecida ya este horario vespertino tras muchos años saliendo en la madrugada del Viernes al Sábado y recogiéndose a horas intempestivas. No resultó sencillo instaurar una procesión penitencial en una jornada como el Sábado Santo (o Sábado de Gloria), pero sin duda el acto salió ganando en cuanto a público y en participación de los propios hermanos.

El cortejo salió a las 20:00 horas con los pasos de la Exaltación de la Cruz y la Virgen de la Misericordia, titular de la corporación. El recorrido de este año fue el habitual:

Santiago, Camberos, Muñoz chaves, Plaza del Duque, Gabriel y Galán, Plaza Mayor, Pintores, San Juan, San Pedro, Donoso Cortés, Sergio Sánchez, San Juan, Gran Vía, Plaza Mayor, Zapatería, Godoy y Santiago.

Detrás de la Cruz de Guía desfilaba la banda de cornetas y tambores de la hermandad. A continuación, el paso de la Exaltación de la Cruz escoltado por una escuadra de la Guardia Civil. Cerrando el desfile iba también una representación de la Guardia Civil con uniforme de gala. Como se puede observar a lo largo de esta serie, la Benemérita tenía una presencia constante en casi todos los desfiles de Semana Santa.

También desfilaron en esta procesión, aunque no hemos podido precisar en qué lugar del cortejo, un grupo de antiguos caballeros legionarios.

Exaltación de la Cruz (Cáceres, 1970)

Aquí podemos ver el paso de la Exaltación de la Cruz entrando en la Plaza Mayor desde Gabriel y Galán. La fotografía pertenece al archivo de Juan Ramón Marchena, y no es de este 1967 sino de unos años más tarde (primeros años de la década de los 70). Se puede observar la disposición de las escaleras, apoyadas ambas en el mismo crucero, diferente a como desfila en la actualidad.

Domingo de Resurrección, 26 de marzo

En esta ocasión la procesión del Encuentro sale a las 8:30 horas de la mañana, sin que podamos precisar los motivos exactos que llevan a la cofradía de la Soledad a adoptar este horario. Cabe recordar que, hasta 1965, este desfile se organizaba a media mañana y salía alrededor de las 11:30 horas. En 1966, y de manera excepcional por las previsiones de fuertes lluvias durante la mañana, lo hizo a las 7:30 horas.

La consecuencia de este adelanto horario fue una acusada disminución de público, que se congregó en menor número que otros años para ver el desfile.

Los itinerarios de ambos pasos, así como el recorrido de regreso, fueron los mismos que en las últimas ediciones, desde que la procesión dejó de organizarse en Santa María para comenzar a salir desde la ermita de la Soledad:

Jesús Resucitado: Soledad, Santa Clara, Puerta de Mérida, Adarves, Arco de la Estrella y Plaza Mayor.

Virgen de la Alegría: Plaza de la Soledad, Hornos, Gallegos, Plaza de San Juan, Defensores del Alcázar, Plaza Mayor.

Itinerario conjunto: Plaza Mayor, Pintores, San Juan, Sergio Sánchez, Pizarro, Soledad.

Resumen y conclusiones

Esta fue una edición que nos trajo novedades de gran relevancia en algunas cofradías o en algunas procesiones concretas, que todavía estaban buscando su sitio o explorando alternativas. Otras hermandades, simplemente, iban consolidándose y acumulando experiencia tras la exagerada vorágine de cambios que experimentó nuestra Semana Santa en la década de los años 50.

La Semana Santa de 1967 estuvo dominada por dos factores:

Por un lado el buen tiempo, no solo por la ausencia de lluvia sino por el sol y las temperaturas templadas que gobernaron toda la semana.

Por otro lado, aparecían de manera muy tibia los primeros atisbos de una tendencia que se agravaría en años posteriores, especialmente a partir de 1969:  muchos espectadores – pocos participantes en las procesiones.

Principales novedades de la Semana Santa de 1967:

  • Nuevo itinerario del Cristo del Perdón, por los aledaños de las Casas Baratas y la Plaza de Italia.
  • Modificación del recorrido de la cofradía de los Estudiantes y celebración del Sermón de las Siete Palabras en la Plaza de San Jorge.
  • Estreno del nuevo paso de Cristo Yacente, de la cofradía de la Soledad.

Resumen numérico de la Semana Santa de 1967:

  • 11 procesiones íntegras (todas).
  • Ninguna procesión suspendida o alterada en su itinerario previsto.

Fuentes consultadas: Estudio Histórico de Itinerarios, Archivo Histórico Municipal, Archivo de la Diputación Provincial de Cáceres, Archivos de El Periódico Extremadura y del diario Hoy, fotografías de colecciones privadas, fotografías publicadas en redes sociales de autor desconocido, cuadernillos del Pregón de Semana Santa propiedad del autor.

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Semana Santa 1966

Cartel Semana Santa de Cáceres 1966

En estos años la Pasión cacereña vive una época de consolidación, trata de buscar su identidad y asimilar los profundos cambios acaecidos durante la década anterior. Tiene sentido, por tanto, que el ritmo de los cambios se temple según avanza la década y que dichos cambios (itinerarios, horarios, imágenes) fueran más frecuentes en las hermandades de creación más reciente.

La de 1966 es una Semana Santa muy inestable en el apartado climatológico, que se ceba con especial saña en las últimas jornadas.

Seguía ubicada, como años anteriores, la tribuna oficial de paso en el centro de la Plaza Mayor, a la altura del actual bar El Pato. Y no se producen cambios importantes en ninguna de las procesiones previstas, salvo la del Perdón del Martes Santo como veremos más adelante.

Domingo de Ramos, 3 de abril

El Domingo de Ramos de 1966, como manda la tradición, amanece con buen tiempo. Los actos que organiza la cofradía de los Ramos comienzan a las 10 horas de la mañana en pleno centro del paseo de Cánovas, en el asilo de ancianos -actual edificio de las Hermanitas de los Pobres- donde tiene lugar la bendición de las Palmas.

Seguidamente se inicia el desfile procesional de la burrina con el único paso de la Entrada de Jesús en Jerusalén, y el siguiente itinerario:

Avda de España, San Antón, Parras, San José, Zurbarán, Plaza de la Concepción, General Ezponda, Plaza Mayor, Pintores, San Juan.

Tiene continuidad, por lo tanto, el recorrido instaurado como novedad en 1965.

Este era el asilo de ancianos visto desde el centro del paseo de Cánovas (la foto está fechada en 1964, no sé si será exacta):

1964 Asilo de Ancianos (Cáceres), paseo de Cánovas

Lunes Santo, 4 de abril

La lluvia en este año impide la salida procesional del Cristo de las Batallas, que estaba prevista sin cambios ni en el horario ni en el recorrido respecto a años anteriores.

Martes Santo, 5 de abril

El desfile del Cristo del Perdón ya no llega hasta la Prisión Provincial (Avda. Héroes de Baler) pero introduce una importante novedad en su desarrollo: se convierte en un largo Vía-Crucis con el rezo programado en las siguientes catorce estaciones:

  • I Estación: Esquina de Pintores con Moret.
  • II Estación: Plaza de la Concepción.
  • III Estación: Plaza de Santo Domingo, frente al templo.
  • IV Estación: Esquina de Sancti Espíritu con Nidos.
  • V Estación: Calle Nidos (Audiencia Provincial).
  • VI Estación: Plaza de San Blas.
  • VII Estación: Muñoz Chaves.
  • VIII Estación: Plaza del Duque.
  • IX Estación: Entrada a Plaza Mayor.
  • X Estación: Plaza Mayor (a la altura de la Tribuna Oficial).
  • XI Estación: Entrada a calle Pintores.
  • XII Estación: Calle Pintores (a la altura de Banca Sánchez).
  • XIII Estaciín: Esquina de Pintores con Moret.
  • XIV Estación: Plaza de San Juan.

Víacrucis Perdón (Cáceres, 1966)

El cortejo sale a las 8 de la tarde con la imagen del Crucificado de la Buena Muerte, bajo la advocación del Perdón. Abría la banda romana de cornetas y tambores de la cofradía, tras la cual desfilaban siete penitentes con cruces,y una larga fila de capuchones.

La presidencia eclesiástica de este desfile cobraba este año mayor protagonismo, ya que fue la encargada de dirigir el rezo del Vía-Crucis en las distintas estaciones. Corrió a cargo del párroco de San Juan, D. Manuel Vidal.

El acto concluyó en la Plaza de San Juan poco antes de las 23 horas de la noche, con gran éxito de público como era habitual por aquel entonces. La novedad del rezo del Vía-Crucis fue catalogada de manera unánime como un gran éxito en todos los sentidos.

Sin embargo, como sabemos, esta procesión del Perdón es una de las que ha sufrido más cambios a lo largo de su historia, y para 1967 volverá a cambiar de manera significativa la configuración del desfile. Lo veremos en el próximo capítulo.

Miércoles Santo, 6 de abril

El Miércoles Santo de 1966 la procesión de la Virgen de la Esperanza y el Cristo de la Buena Muerte tiene como principal novedad el estreno del manto de la titular de la cofradía.

El desfile, con salida a las 20:30 horas, se desarrolla íntegro y con normalidad, aunque a mitad de recorrido apareció levemente la lluvia. Del itinerario fue el mismo del año anterior:

San Juan, San Pedro, Parras, Plaza Obispo Galarza, San José, Santa Gertrudis, Plaza de Toros (o Delicias parte baja), General Margallo, Sancti Spíritu, Duque, Gabriel y Galán, Plaza Mayor (tribuna), Pintores y San Juan.

Jueves Santo, 7 de abril

Sin ninguna novedad ni incidencia reseñable, la procesión de la Vera Cruz de 1966 sale a las 20 horas de la Parroquia de San Mateo con los siguientes cuatro pasos: Oración en el Huerto, Beso de Judas, Flagelación y Dolorosa de la Cruz. El itinerario tampoco varía respecto al de años anteriores, bajando hasta la plaza por Hornos-Gallegos y volviendo por Pintores-San Pedro-Pizarro:

Plaza de San Mateo, Ancha, Santa Clara, Hornos, Gallegos, San Juan, Gran Vía, Plaza Mayor (vuelta por la ermita de la Paz y paso por tribuna oficial), Pintores, San Juan, San Pedro, Donoso Cortés, Pizarro, Soledad, Santa Clara, Ancha y San Mateo.

Detrás de la Dolorosa de la Cruz cerraba el cortejo, como siempre, la Banda de música Municipal.

Igual que sucede hoy día, los hermanos de carga estaban citados en la Plaza de las Veletas a las siete de la tarde. Los hermanos de escolta estaban citados en la Casa Parroquial, por aquel entonces a la altura del número 1 de la calle Ancha.

La cofradía invitaba públicamente a las “señoras y señoritas” a acompañar al paso de la Dolorosa vestidas con mantilla, y a los “señores y jóvenes” que quisieran unirse al cortejo que fueran provistos de una vela.

Ni que decir tiene que la respuesta a este tipo de convocatorias era bastante más cálida que nada de lo que podamos imaginar en nuestros días.

Viernes Santo, 8 de abril

Se abre el Viernes Santo de 1966 con la tradicional procesión de la madrugada, de la cofradía del Nazareno. Este  es uno de los desfile que menos novedades presenta habitualmente. La hora de salida -5 de la mañana-, la nómina de pasos y el itinerario son los de siempre:

Santiago, Camberos, Muñoz Chaves, Gabriel y Galán, Plaza del General Mola, Generalísimo Franco, San Juan, Sergio Sánchez, Pizarro, Soledad, Santa Clara, Puerta de Mérida, Adarves, Arco de la Estrella, Santa María, Hernán Cortés, Plaza del Socorro, Cuesta del Maestro y Santiago.

Procesionan los pasos de Jesús Nazareno, La Magdalena, La Caída, La Verónica, El Calvario, Cristo de las Indulgencias y Virgen de las Angustias.

Este año figura en el frontal del paso de Jesús Nazareno la vara de mando del difunto Hermano Mayor de la cofradía, D. Julián Ávila Solís, con cinta de luto.

También participa en la procesión una representación de Antiguos Caballeros Legionarios, que había asistido por la tarde a otra procesión en Plasencia. El grupo desfila justo en la mitad del cortejo, delante del paso del Calvario.

Ya por la mañana, la cofradía de los Estudiantes consolida su joven andadura -recordamos que en esta era su séptima salida procesional- y atrae cada vez a más público. El cortejo, con el único paso del Cristo del Calvario, sale a las 12 horas del templo de Santo Domingo, y discurre por el siguiente trayecto:

Santo Domingo, Margallo, Sancti Espíritu, Plaza del Duque, Plaza Mayor, Pintores, San Juan, San Pedro, Donoso Cortés, Pizarro, Sergio Sánchez, San Juan, Defensores del Alcázar (Gran Vía), Plaza Mayor, Ezponda y Santo Domingo.

Cerraba la procesión de los Estudiantes, al igual que hoy día, la Banda Municipal de Cáceres.

A partir de este momento, el mal tiempo desluciría notablemente lo que quedaba de Semana Santa este año. Ya en la tarde del Viernes Santo, las cofradías de la Soledad (19 horas) y del Humilladero (a las 23 horas) tuvieron que suspender sus respectivos desfiles.

Sábado Santo, 9 de abril

La lluvia continuaría apareciendo durante toda la jornada del Sábado. No impidió a las 20 horas la salida de la procesión del Silencio, de la cofradía del Nazareno, pero sí obligó a recortar su recorrido de manera improvisada. El agua comenzó a arreciar con los dos pasos en la calle: Virgen de la Misericordia y Exaltación de la Cruz.

No tenemos constancia documental de en qué punto se modifica el trayecto previsto, que inicialmente era el siguiente:

Santiago, Camberos, Muñoz chaves, Plaza del Duque, Gabriel y Galán, Plaza Mayor, Pintores, San Juan, San Pedro, Donoso Cortés, Sergio Sánchez, San Juan, Gran Vía, Plaza Mayor, Zapatería, Godoy y Santiago.

Cabe suponer que la procesión se dio la vuelta o bien al paso por la Plaza Mayor, o bien en la plaza de San Juan.

Domingo de Resurrección, 10 de abril

Por último, ante la amenaza (más que previsible) de la lluvia, la cofradía de la Soledad decidía sin demasiado margen de maniobra adelantar la celebración del Encuentro y organizar la salida a las 7:30 de la mañana del Domingo de Resurrección.

Finalmente el tiempo respetó, el acto se desarrolló como estaba previsto, y las crónicas registran incluso una afluencia de público bastante mayor de lo esperado (habida cuenta de lo intempestivo de la hora).

Los itinerarios son los mismos que el año anterior:

Jesús Resucitado: Soledad, Santa Clara, Puerta de Mérida, Adarves, Arco de la Estrella y Plaza Mayor.

Virgen de la Alegría: Plaza de la Soledad, Hornos, Gallegos, Plaza de San Juan, Defensores del Alcázar, Plaza Mayor.

Itinerario conjunto: Plaza Mayor, Pintores, San Juan, Sergio Sánchez, Pizarro, Soledad.

Resumen y conclusiones

Las principales novedades que se incorporan en este 1966 a nuestra Semana Santa son:

  • La procesión del Perdón pasa a ser un Vía-crucis.
  • Estreno del manto de la Virgen de la Esperanza.

Resumen numérico de la Semana Santa de 1966:

  • 6 procesiones íntegras.
  • 2 procesiones alteradas en recorrido o en horario (El Silencio y El Encuentro).
  • 3 procesiones suspendidas por lluvia (Batallas, Santo Entierro y Humilladero).

Si repasamos el resumen de 1965 vemos que se celebraron 12 procesiones… mientras que en 1966 la suma de todas es de 11. Esto ocurre simplemente porque la suspensión del Santo Entierro en la tarde-noche del Viernes Santo afectó a las dos procesiones que entonces organizaba de manera consecutiva la hermandad de la Soledad (la del Santo Entierro y la de las Damas de la Soledad).

Fuentes consultadas: Estudio Histórico de Itinerarios, Archivo Histórico Municipal, Archivo de la Diputación Provincial de Cáceres, Archivo de El Periódico Extremadura y del diario Hoy, fotografías de colecciones privadas, cuadernillos del Pregón de Semana Santa.

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Semana Santa 1965

Cartel Semana Santa Cáceres 1965

Domingo de Ramos, 11 de abril

La edición de 1965 tiene un papel histórico crucial en la historia moderna de la Semana Santa cacereña. Estamos ante una Semana Santa que introduce novedades de gran trascendencia, y que trae aires nuevos a la celebración. Sin lugar a dudas, la S.Santa de 1965 en toda España viene marcada por el vigente Concilio Vaticano II, que por esas fechas aún no había concluido, pero que ya empezaba a arrojar consecuencias sobre la religiosidad popular y las cofradías penitenciales. En concreto, y entre otras cuestiones (no ahondaremos en este tema porque daría para varios capítulos), las nuevas disposiciones del Concilio obligan a despojar de ornatos y elementos superfluos numerosos templos, y también limita las imágenes a las que se puede dar culto en los mismos.

En el caso de nos ocupa, el templo de San Juan (sede de la cofradía de los Ramos) sufre algunas remodelaciones, y la hermandad ha de buscar una nueva ubicación para el grupo escultórico de la Entrada de Jesús en Jerusalén. Finalmente quedaría almacenado en las dependencias de la cofradía. Su desfile, además, sufre las restricciones de horarios de las misas del Domingo de Ramos y las obligaciones que el concilio había dispuesto en materia litúrgica. La procesión debía recogerse en San Juan antes de que se iniciase la Santa Misa (programada a las 12:30) ya que esta última debía constituir el acto final de la jornada.

En la enorme dificultad para encajar procesiones, cultos y voluntades de los sacerdotes, la corporación de San Juan constituye un nuevo itinerario que parte a las 11:00 desde el paseo de Cánovas (el actual edificio de las Hermanitas de los Pobres, que entonces era el asilo de ancianos Mi Casa) y queda de la siguiente manera:

Avda de España, San Antón, Parras, San José, Zurbarán, Plaza de la Concepción, General Ezponda, Plaza Mayor, Pintores, San Juan.

La procesión transcurrió sin incidencias y con la habitual afluencia masiva de público y de niños. El día salió muy soleado, aunque con un viento bastante fuerte y molesto. El párroco de San Juan, D. Manuel Vidal, procedió a la bendición de las Palmas dentro del propio edificio antes de comenzar la procesión Cánovas abajo. Como curiosidad, la cofradía pasó justo al lado de las pequeñas obras que se habían iniciado justo el día anterior (Sábado de Pasión, 10 de abril) para la instalación de la actual Fuente Luminosa. El cortejo se recogió en San Juan de manera puntual a las 12:30, y permitió de esta manera la celebración de la misa del Domingo de Ramos sin mayores consecuencias.

Lunes Santo, 12 de abril

También presenta novedades la cofradía del Cristo de las Batallas, que retrasa su desfile media hora para salir a las 20:30 del Lunes Santo.

Santa María, Arco de la Estrella, Arco del Corregidor, Plaza Mayor, Pintores, San Juan, San Pedro, San Antón, Avenida de España, Plaza de América, Avenida de España, San Antón, San Pedro, San Juan, Gran Vía, Plaza Mayor, Arco del Corregidor, Arco de la Estrella, Santa María.

El recorrido íntegro estuvo repleto de numeroso público, y la climatología de este Lunes Santo fue magnífica. En cuanto a la disposición del cortejo, la Cruz de Guía desfilaba escoltada por dos faroles portados por sendos números del Regimiento Argel 27, y detrás de ella venían las interminables filas de caballeros mutilados, ex-combatientes y retirados de los tres ejércitos. Seguidamente desfilaban los penitentes con cruces, y detrás de ellos la presidencia eclesiástica y oficial de la procesión. Cerraba la comitiva el paso del Cristo de las Batallas, a hombros de los soldados del Regimiento y escoltado por una escuadra de gastadores. Como dato llamativo, subrayamos que en esta época los penitentes que portaban cruces iban siempre delante de la imagen Titular, y no detrás como estamos acostumbrados a ver en nuestros días.

Martes Santo, 13 de abril

Continúa la bonanza climatológica en esta Semana Santa de 1965. El desfile del Cristo del Perdón se organiza a las 20:00 horas del Martes Santo desde la parroquia de San Juan. El itinerario vuelve a cambiar respecto al del año anterior (1964), y en esta ocasión discurre así:

San Juan, Pintores, Moret, Plaza de la Concepción, Sancti Spiritu, Nidos, Plaza de las Canterías, Peñas, Muñoz Chaves, Plaza del Duque, Plaza Mayor, Pintores y San Juan.

Recordemos que a partir del año anterior, en esta procesión desfila bajo la adveración de Cristo del Perdón el crucificado titular de la cofradía (Cristo de la Buena Muerte), que igualmente salía el Miércoles Santo acompañando a la Virgen de la Esperanza.

El desfile de 1965 se desarrolló con plena normalidad, sin incidencias dignas de mención.

Miércoles Santo, 14 de abril

La principal novedad de la procesión del Cristo de la Buena Muerte y la Virgen de la Esperanza en este año es el retorno al recorrido por el barrio de Busquets, tras el breve paréntesis de 1964. En este 1965 la cofradía retorna al siguiente itinerario:

San Juan, San Pedro, Parras, Plaza Obispo Galarza, San José, Santa Gertrudis, Plaza de Toros (o Delicias parte baja), General Margallo, Sancti Spíritu, Duque, Gabriel y Galán, Plaza Mayor (tribuna), Pintores y San Juan.

Hemos transcrito los nombres del callejero actual, aunque en la época figuraban en los itinerarios los nombres de la Avenida de Cervantes (calle Parras), Plaza del General Mola (Plaza Mayor) o calle del Generalísimo Franco (actual Pintores).

La procesión sale a las 20 horas de la tarde. Tras la Cruz de Guía desfilan la banda romana de cornetas y tambores de la cofradía, y a continuación de ella estaban todas las filas de capuchones (los más jóvenes iban adelante del todo). El paso de Cristo va adornado con claveles rojos y la tradicional iluminación eléctrica, e iba seguido de los hermanos de carga de relevo. A continuación desfilaba el palio de la Virgen de la Esperanza, que iba escoltado en esa ocasión por una guardia de honor de la Policía Armada, con armas reglamentarias.

A modo de curiosidad, reseñamos los nombres de las autoridades que presidían este desfile: el párroco de San Juan D. Manuel Vidal se hizo cargo de la presidencia religiosa, mientras que la presidencia oficial contaba con un representante de la primera autoridad provincial (en este caso fue el Delegado Provincial de Sindicatos, Sr. De La Torre Lázaro), el comandante Guerra en representación del gobernador militar, el Sr. Souvirón en representación de la Diputación, y el concejal Ovejero Morales que acompañaba en representación del Ayuntamiento.

Jueves Santo, 15 de abril

En la procesión de la Vera Cruz en este año 1965 desfilan los cuatro pasos habituales: Oración en el Huerto, Beso de Judas, Flagelación y Dolorosa de la Cruz. La salida, a las 20 horas. El itinerario es el siguiente:

Plaza de San Mateo, Ancha, Santa Clara, Hornos, Gallegos, San Juan, Gran Vía, Plaza Mayor (vuelta por la ermita de la Paz y paso por tribuna oficial), Pintores, San Juan, San Pedro, Donoso Cortés, Pizarro, Soledad, Santa Clara, Ancha y San Mateo.

Como vemos, sin cambios respecto a los anteriores años. La procesión transcurre sin incidencias y acompañada del buen tiempo que reinó durante toda la Semana Santa de 1965. A partir de esta jornada del Jueves Santo, se produce un leve aumento de las temperaturas que propició momentos de calor intenso en particular durante las jornadas matinales del Viernes Santo y Domingo de Resurrección.

Viernes Santo, 16 de abril

Cofradía del Nazareno: El cortejo salió como es habitual a las 5 de la mañana, con los pasos de Jesús Nazareno, La Magdalena, La Caída, La Verónica, El Calvario, Cristo de las Indulgencias y Virgen de las Angustias. El itinerario fue el siguiente:

Santiago, Camberos, Muñoz Chaves, Gabriel y Galán, Plaza del General Mola, Generalísimo Franco, San Juan, Sergio Sánchez, Pizarro, Soledad, Santa Clara, Puerta de Mérida, Adarves, Arco de la Estrella, Santa María, Hernán Cortés, Plaza del Socorro, Cuesta del Maestro y Santiago.

La imagen de Jesús Nazareno estrenaba túnica en la madrugada de este año.

A las 12 de la mañana desfilaba la cofradía de los Estudiantes, con el único paso del Cristo del Calvario, por el siguiente itinerario:

Santo Domingo, Margallo, Sancti Espíritu, Plaza del Duque, Plaza Mayor, Pintores, San Juan, San Pedro, Donoso Cortés, Pizarro, Sergio Sánchez, San Juan, Defensores del Alcázar (Gran Vía), Plaza Mayor, Ezponda y Santo Domingo.

La novedad para este año es el alargamiento del recorrido, que se introduce por primera vez en el eje de San Pedro – Donoso Cortés y Pizarro. Anteriormente, el cortejo cuando llegaba a San Juan desde Pintores giraba hacia la izquierda para volver a bajar hacia la Plaza Mayor por Gran Vía.

La cofradía de la Soledad salía a las 19 horas con sus dos titulares: Cristo Yacente y Virgen de la Soledad. La urna del paso de Cristo seguía desfilando en un precario estado de conservación, debido a que la hermandad seguía sin poder permitirse su restauración. El recorrido y el horario fueron los mismos que con tanto éxito se introdujeron como novedad en el año anterior:

Santa Clara, Puerta de Mérida, Adarves, Arco de la Estrella, Plaza de Santa María, Tiendas, Cuesta del Maestro, Santiago, Camberos, Muñoz Chaves, Gabriel y Galán, Plaza Mayor (paso por tribuna oficial)  Pintores, San Pedro, Donoso Cortés, Pizarro y Soledad.

Al igual que en 1964, las autoridades y caballeros que acompañaban al Santo Sepulcro esperaban al cortejo en la Plaza de Santa María. La llegada a ese punto estaba prevista alrededor de las 19:30 horas.

Al término de este desfile, la cofradía organizaba desde la ermita de la Soledad su segunda procesión, solo con el paso de la Virgen y con el acompañamiento de las Damas de la Soledad. También la procesión de la Soledad mantuvo el mismo itinerario que el año anterior:

Plaza de la Soledad, Hornos, Gallegos, Plaza de San Juan, Defensores del Alcázar, Plaza Mayor (vuelta por la Ermita de la Paz y paso por Tribuna Oficial), Pintores, Plaza de San Juan, Sergio Sánchez, Pizarro y Soledad.

Otra importante novedad en nuestra Semana Santa la protagoniza la cofradía del Humilladero. A partir de 1965, la corporación del barrio del Espiri renuncia una procesión y desfila únicamente por las calles de su feligresía. El motivo de este cambio es la excesiva longitud del recorrido del Domingo de Ramos, que ya comenzaba a suscitar quejas entre algunos hermanos ante la enorme cantidad de horas en la calle (aunque aún quedaban cofrades que opinaban que se debía seguir yendo al centro de la ciudad). También se modifica el día de la procesión, que pasa del Jueves Santo al Viernes Santo por la noche, con salida a las 23 horas, para terminar en la madrugada del Sábado Santo. Su recorrido en 1965 fue el siguiente:

Iglesia parroquial del Espíritu Santo, Antonio Hurtado, Nicaragua, Uruguay, Colombia, Salvador, Cuba (tribuna oficial), carretera de Medellín, carretera del Espíritu Santo (actual La Roche Sur Yon), Plaza del Espíritu Santo, Almonte, Duero, Plaza Espíritu Santo y templo del Espíritu Santo.

itinerario_humilladero_1965

Finalizaba de esta manera un Viernes Santo con gran éxito en el que se celebraban en la capital cacereña hasta cinco desfile procesionales organizados por cuatro hermandades. Todas las crónicas nos hablan de mucha presencia de público y un tiempo benigno, inclusivo con excesivo calor en las horas centrales del día.

Sábado Santo, 17 de abril

La procesión del silencio, de la cofradía del Nazareno, sale a las 20 horas del templo de Santiago. Un horario y un recorrido habituales por aquella época, para los pasos de la Exaltación de la Cruz y la Virgen de la Misericordia. Se desarrolla con normalidad y masiva presencia de fieles en las calles.

Santiago, Camberos, Muñoz chaves, Plaza del Duque, Gabriel y Galán, Plaza Mayor, Pintores, San Juan, San Pedro, Donoso Cortés, Sergio Sánchez, San Juan, Gran Vía, Plaza Mayor, Zapatería, Godoy y Santiago.

En el cortejo marchaban dos filas de hermanos de carga “infantiles” (en realidad la mención hace referencia a los hermanos de carga adolescentes que iban con el paso de la Cruz Vacía, nada que ver con el concepto de hermano de carga infantil que tenemos hoy día), así como la banda de cornetas y tambores de la cofradía.

Distinguidos mandos del Cuerpo de la Guardia Civil ocupaban en esta ocasión lugares de privilegio en la presidencia del desfile, debido al nombramiento de la Benemérita como Hermana de Honor de la corporación de Santiago.

La presidencia eclesiástica corrió a cargo del Rvdo. Lorenzo Pascual (párroco de Santiago) y la presidencia oficial la ostentó el Delegado del Frente de Juventudes, D. Justo García Gil, representando al Gobernador Civil; el comandante D. Baltasar Albarrán representando al Gobernador Militar; el concejal D. Tiburcio Jiménez en representación del Ayuntamiento, y el Secretario General de la Diputación, el señor Souvirón, en representación de dicha institución provincial.

Domingo de Resurrección, 18 de abril

Finaliza la Semana Santa de 1965 con la procesión del Encuentro, que se organiza a las 11:30 de la mañana del Domingo de Resurrección. Por primera vez, ambos pasos salen desde la ermita de la Soledad antes de separarse y realizar el tradicional encuentro en la Plaza Mayor. Hasta el año 1963, la cofradía de la Soledad organizaba sus desfiles procesionales desde la SIC de Santa María. En 1964 ya se organiza el Santo Entierro y la procesión de la Soledad desde su ermita, pero el Encuentro no puede celebrarse por culpa de la lluvia.

Así pues, en esta Semana Santa de 1965 tanto Jesús Resucitado como la Virgen de la Alegría realizan por primera vez los itinerarios que estamos acostumbrados a ver hoy día:

Jesús Resucitado: Soledad, Santa Clara, Puerta de Mérida, Adarves, Arco de la Estrella y Plaza Mayor.

Virgen de la Alegría: Plaza de la Soledad, Hornos, Gallegos, Plaza de San Juan, Defensores del Alcázar, Plaza Mayor.

Itinerario conjunto: Plaza Mayor, Pintores, San Juan, Sergio Sánchez, Pizarro, Soledad.

Además del buen tiempo reinante durante toda la semana, en estos últimos días las temperaturas subieron bastante y el calor pasó a ser el protagonista en los desfiles procesionales.

En la siguiente instantánea, fechada el 23 de abril de 1965 -la semana siguiente al Domingo de Resurrección-, comprobamos el aspecto exacto que presentaba la Plaza Mayor, entonces Plaza del General Mola, y la bajada/subida hacia el Arco de la Estrella, que conservaba aún el Arco del Corregidor en medio:

Plaza Mayor de Cáceres en 1965

Resumen y conclusiones

Las principales novedades que se incorporan en este 1965 a nuestra Semana Santa son:

  • El cambio de emplazamiento de la burrina, que a partir de este año comienza a salir desde Cánovas. Los desfiles del Martes y Miércoles Santo de la cofradía de los Ramos también cambian su itinerario respecto al año anterior.
  • La procesión del Cristo de las Batallas se retrasa media hora y sale a las 20:30 del Lunes Santo.
  • La cofradía del Humilladero suprime su desfile del Domingo de Ramos por el centro de la ciudad, y organiza una sola procesión por las calles de su barrio.
  • La procesión del Encuentro sale por primera vez desde la ermita de la Soledad (cambio previsto para 1964, pero que entonces no pudo llevarse a cabo por la lluvia).

Resumen numérico de la Semana Santa de 1965:

  • 12 procesiones íntegras.
  • Ninguna procesión alteradas en recorrido o en horario.
  • Ninguna procesión suspendida.

Como vemos, se celebra una procesión menos (de 13 pasamos a 12) debido a la supresión del desfile del Domingo de Ramos de la cofradía del Cristo del Humilladero.

Fuentes consultadas: Estudio Histórico de Itinerarios, Archivo Histórico Municipal, Archivo de la Diputación Provincial de Cáceres, Archivo de El Periódico Extremadura y del diario Hoy, fotografías de colecciones privadas, cuadernillos del Pregón de Semana Santa.

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 Semana Santa 1964

Cartel de la Semana Santa de Cáceres de 1964

El cartel está sacado de SentimientoNazareno.com

Domingo de Ramos, 22 de marzo

En este 1964, la procesión de la burrina adelanta su salida a las 11:30 horas, y efectúa el mismo recorrido que venía haciendo desde 1959 con masiva presencia de público en las calles:

San Juan, San Pedro, San Antón, Avenida de España, paso por delante del Hospital, bajada de Casas Baratas, San Antón, San Pedro, San Juan, Pintores, Moret, Concepción, General Ezponda, Plaza Mayor (Tribuna), Pintores y San Juan.

El desfile estaba encabezado por la Cruz Parroquial, tal como ocurre en la actualidad, y seguidamente marchaban la banda romana de cornetas, tambores y clarines (así se denominaba entonces) y los hermanos de escolta con palmas en la mano, niños en su mayoría. Todo este cortejo precedía al paso de la Entrada de Jesús en Jerusalén, tras el cual desfiló la Banda Municipal de Música.

Por la tarde, la procesión del Cristo del Humilladero, y citamos textualmente, “cambia a última hora el itinerario anunciado, para seguir el de años anteriores recorriendo buena parte de la ciudad”.

Procesión del Humilladero (Cáceres, 1964)

El “itinerario anunciado” era este:

Iglesia parroquial del Espíritu Santo, Carretera de Montánchez, Camino Llano, Javier García, Plaza de San Juan, Defensores del Alcázar, Plaza del General Mola, Generalísimo Franco, San Juan, San Pedro, San Antón, Avda. de España, Cruz de los Caídos, Carretera de Medellín, hasta la Iglesia Parroquial.

Que era el mismo que otros años pero realizado en sentido inverso (ver recorrido de 1963). El motivo de este cambio previsto, que finalmente no llegó a materializarse, era que el regreso de la cofradía,ya por la noche, se produciría por zonas mucho más alumbradas y urbanizadas como eran entonces Antonio Hurtado y la carretera de Medellín (actual Avenida de Cervantes).

La procesión se realizó con absoluta normalidad. Salió a las 19:30 horas de la tarde con los dos pasos de la cofradía: Cristo del Humilladero y María Corredentora.

Este sería el último año en que la cofradía del Cristo del Humilladero organizase esta procesión del Domingo de Ramos por el centro de la ciudad.

Lunes Santo, 23 de marzo

El Lunes Santo sale como es tradicional la cofradía del Cristo de las Batallas a las 20 horas, con el típico recorrido de entonces:

Santa María, Arco de la Estrella, Arco del Corregidor, Plaza Mayor, Pintores, San Juan, San Pedro, San Antón, Avenida de España, Plaza de América, Avenida de España, San Antón, San Pedro, San Juan, Gran Vía, Plaza Mayor, Arco del Corregidor, Arco de la Estrella, Santa María.

El paso, que en sus primeros años procesionaba en carroza de ruedas, era llevado a hombros por soldados del  Regimiento de Ametralladoras Argel 27, e iba escoltado por una escuadra de gastadores del mismo cuerpo. El cortejo tan solo llevaba el acompañamiento musical de la banda de cornetas y tambores del Regimiento Argel 27 (detrás del paso), y constaba de la Cruz Guía seguida por cruces de penitentes (que no iban detrás, sino delante del paso), y el tradicional acompañamiento de ex-combatientes, militares y caballeros mutilados.

La procesión del Cristo de las Batallas, seguida por numerosísimo público, iba acompañada por un mayor número de personalidades y autoridades militares de lo que era habitual en otros cortejos. Aparte de la obligada presidencia militar, desfilaban delante del paso numerosos jefes y oficiales de los distintos Cuerpos, Armas y Servicios de la guarnición, así como militares de todas las graduaciones y retirados de los Tres Ejércitos.

Martes Santo, 24 de marzo

Una de las novedades más importantes de la Semana Santa de 1964 es la nueva configuración de la procesión del Cristo del Perdón, que desde este año modificaría su itinerario y ya no bajaría hasta la Prisión Provincial. Del mismo modo dejaría de procesionar la imagen de la Virgen de la Merced, propiedad de la antedicha institución y que realmente no guardaba relación alguna con la Pasión ni con la Semana Santa.

Los motivos de este nuevo recorrido, al parecer, se reparten al 50% entre los cambios en los regímenes judiciales, que dificultaban cada vez más la liberación de presos (más o menos lo que ha sucedido en los últimos años de nuestra época), y la excesiva longitud del recorrido anterior, que no era compatible con la modesta nómina de hermanos que acudían a este día. Todo ello coincide, además, con la toma de posesión de D. Manuel Vidal como párroco de San Juan.

El desfile sale de San Juan a las 20 horas, con el único paso del Cristo del Perdón, y recorre sin incidencias el siguiente itinerario:

San Juan, Pintores, Moret, Plaza de la Concepción, Santo Domingo, Margallo, Sancti Spíritu, Camberos, Muñoz Chaves, Plaza del Duque, Plaza Mayor, Pintores y San Juan.

El cortejo estuvo presidido por el párroco D. Manuel Vidal, y el acompañamiento musical estuvo a cargo de la banda romana de CCTT de la propia cofradía. Se dio la circunstancia de que en la prensa del día anterior, Lunes Santo, se anunciaba esta procesión con el recorrido que venía haciendo tradicionalmente (con la bajada hasta la Prisión Provincial), provocando así la confusión de numerosos fieles. Hay que tener en cuenta que, por aquel entonces, la prensa era el principal y en muchos casos  único medio informativo de que disponían los ciudadanos para conocer los pormenores de las celebraciones.

Miércoles Santo, 25 de marzo

Llegamos al ecuador de la semana con la tercera procesión de la cofradía de los Ramos. El desfile salía a las 20:30 horas de San Juan con los dos pasos titulares de la corporación: Cristo de la Buena Muerte y Virgen de la Esperanza.

En esta ocasión se modifica el recorrido tradicional, que no discurre por el barrio de Busquets. No hemos podido contrastar ni averiguar nada sobre los motivos de este cambio. El itinerario de 1964 queda de la siguiente manera:

San Juan, Defensores del Alcázar, Plaza Mayor (por la ermita de la Paz), Gabriel y Galán, Plaza del Duque, Sancti Spíritu, General Margallo, Jose Antonio Primo de Rivera, Plaza de la Concepción, General Ezponda, Plaza Mayor, Pintores, San Juan. 

itinerario_miercoles_santo_1964

Sea como fuere, este nuevo recorrido no tendría continuidad en años sucesivos.

La procesión se desarrolla sin incidencias, con gran presencia de público como era habitual, y con un creciente número de mantillas -muchas jóvenes- acompañando a la Virgen de la Esperanza.

Jueves Santo, 26 de marzo

La cofradía de la Vera Cruz sale a las 20 de la tarde de San Mateo, con los cuatro pasos habituales y el recorrido también tradicional de aquella época, aunque con una ligera modificación:

Plaza de San Mateo, Ancha, Santa Clara, Hornos, Gallegos, San Juan, Gran Vía, Plaza Mayor, Gabriel y Galán, Plaza del Duque, Plaza Mayor (paso por tribuna oficial), Pintores, San Juan, San Pedro, Donoso Cortés, Pizarro, Soledad, Santa Clara, Ancha y San Mateo.

Como vemos, la cofradía da un pequeño rodeo saliendo de la Plaza Mayor y volviendo a entrar tras rodear la Plaza del Duque. Y el capítulo de novedades de este desfile para 1964 no termina aquí: en el centro del cortejo de este año figura una antigua bandera encontrada en un arcón de la torre de San Mateo donde anteriormente estaba la mezquita. La bandera, en muy buen estado de conservación, tenía un tamaño de 2×2 metros, y era de damasco de color negro, con flecos rojos y negros y una cruz en diagonal, también en color rojo.

El acompañamiento musical lo constituían la banda de CCTT del Convento de San Francisco, que iba abriendo el desfile, y la Banda Municipal de Música que iba detrás del paso de la Dolorosa de la Cruz.

Por la noche, la cofradía del Cristo del Humilladero organiza la procesión por su barrio al igual que el año anterior. Procesionaron los pasos del Cristo del Humilladero y María Corredentora a las 23:30 horas de la noche del Jueves Santo.

Viernes Santo, 27 de marzo

Comienza la jornada del Viernes Santo con una muy brillante procesión de la Madrugada. El cortejo salió como es habitual a las 5 de la mañana, con los pasos de Jesús Nazareno, La Magdalena, La Caída, La Verónica, El Calvario, Cristo de las Indulgencias y Virgen de las Angustias. El itinerario fue el siguiente:

Santiago, Camberos, Muñoz Chaves, Gabriel y Galán, Plaza del General Mola, Generalísimo Franco, San Juan, Sergio Sánchez, Pizarro, Soledad, Santa Clara, Puerta de Mérida, Adarves, Arco de la Estrella, Santa María, Hernán Cortés, Plaza del Socorro, Cuesta del Maestro y Santiago.

La presidencia eclesiástica del desfile corrió a cargo del Rvdo. D. Lorenzo Pascual, a la sazón párroco de Santiago. En la presidencia oficial figuraban el consejero Provincial (Sr. Perera), el Teniente Coronel Sánchez Morales, el secretario de la Diputación Provincial (Sr. Souvirón) y el concejal del ayuntamiento Joaquín Sánchez Polo, además de las representaciones del resto de cofradías y del mayordomo D. Santos Floriano.

El Viernes Santo por la mañana, justo al terminar la procesión del Nazareno, el paso de María Corredentora se traslada desde la ermita del Espíritu Santo, donde  finalizó el desfile de la noche anterior, hasta el Convento San Francisco, donde quedaba custodiada durante todo el año. La siguiente instantánea recoge el momento en que la comitiva llegaba a las puertas del mismo (lo que se ve a la derecha es el actual Hospital San Pedro de Alcántara).

Traslado María corredentora 1964

A las 12 de la mañana salía de Santo Domingo la cofradía de los Estudiantes, con más de 500 jóvenes ataviadas de mantilla, y con el paso del Cristo del Calvario acompañado del pequeño crucificado portado por niños que la hermandad había rescatado para la Semana Santa de 1963. El itinerario de este desfile fue el siguiente:

Santo Domingo, Ríos Verdes, Santi Espíritu, Plaza del Duque, Plaza Mayor, Pintores, San Juan, Defensores del Alcázar (Gran Vía), Plaza Mayor, Ezponda y Santo Domingo.

Ya por la tarde, la cofradía de la Soledad sale pasados unos minutos de las 19:00 horas desde su templo (hasta este año el Santo Entierro se organizaba en Santa María), y en estas nuevas circunstancias recorre el siguiente itinerario:

Santa Clara, Puerta de Mérida, Adarves, Arco de la Estrella, Plaza de Santa María (en este punto se incorporan al cortejo las autoridades y los hombres mayores de 16 años que deseen acompañar al paso de la urna. Hora prevista: 19:30), Tiendas, Cuesta del Maestro, Santiago, Camberos, Muñoz Chaves, Gabriel y Galán, Plaza Mayor, Pintores, San Pedro, Donoso Cortés, Pizarro y Soledad.

Llama la atención, por ejemplo, que la cofradía realizase el trayecto desde la Plaza de la Soledad hasta Santa María en tan solo media hora. Allí aguardaban tanto las autoridades, dispuestas frente a la fachada de la Diputación, como los hombres mayores de 16 años que tradicionalmente acompañaban al Santo Entierro, dispuestos en la embocadura de la calle Tiendas.

Este desfile se recogió alrededor de las 21:15 horas de la noche. Escoltaban al paso de Cristo Yacente una escuadra de gastadores del Regimiento de Argel, y al paso de la Virgen una escuadra de la Guardia Civil. Detrás del Cristo Yacente iba la Banda Municipal, y detrás del paso de la Virgen cerraba el cortejo la banda del Regimiento de Argel, además de una compañía del mismo regimiento con armas a la funerala. Entre ambos pasos, desfilaban larguísimas filas de hombres (que marchaban de 5 en 5) acompañando al Santo Entierro y seminaristas que dirigían el rezo del Santo Rosario.

Adjuntamos a continuación un extracto de las instrucciones promulgadas en las vísperas por la cofradía:

Instrucciones procesión del Santo Entierro (Cáceres), 1964

También, como es lógico, hubo de modificarse el recorrido de la procesión de la Soledad, que como era tradicional se organizaba justo al terminar el desfile del Santo Entierro. Por primera vez esta procesión sale de la ermita, y toma el siguiente itinerario:

Plaza de la Soledad, Hornos, Gallegos, Plaza de San Juan, Defensores del Alcázar, Plaza Mayor (vuelta por la Ermita de la Paz y paso por Tribuna Oficial), Pintores, Plaza de San Juan, Sergio Sánchez, Pizarro y Soledad.

Como era tradicional, este segundo desfile solo podía ser acompañado por mujeres y hermanos de la cofradía. Estaba prohibida la concurrencia de hombres y de niños. Detrás del paso de la Virgen de la Soledad acompañaba la Banda Municipal de Música, dirigida entonces por el maestro Cebrián.

Como curiosidad, destacamos que este año desfila en la procesión de la Soledad una centuria del Frente de Juventudes.

En el aspecto climatológico, la Semana Santa de 1964 tuvo altas temperaturas y muy buen tiempo precisamente hasta esta fecha. En la tarde-noche del Viernes Santo bajaron bruscamente las temperaturas, y la lluvia comenzaría a hacer acto de presencia el Sábado Santo, desluciendo las últimas dos jornadas.

Sábado Santo, 28 de marzo

En la jornada del Sábado Santo, la procesión del Silencio no se vio afectada ni en horario ni en recorrido, pero la mayor parte de la misma se desarrolló bajo una tenue llovizna que obligó a completar el itinerario previsto a un ritmo más ligero que el habitual.

Salió de Santiago a las 20 horas con los pasos de la Exaltación de la Cruz y de la Virgen de la Misericordia. El itinerario fue:

Santiago, Camberos, Muñoz chaves, Plaza del Duque, Gabriel y Galán, Plaza Mayor, Pintores, San Juan, San Pedro, Donoso Cortés, Sergio Sánchez, San Juan, Gran Vía, Plaza Mayor, Zapatería, Godoy y Santiago.

La Virgen de la Misericordia estrena este año una corona  de oro que lleva sobre su mano izquierda.

Domingo de Resurrección, 29 de marzo

La lluvia que apareció el Sábado Santo continuó en la mañana del Domingo de Resurrección, y obligó a la suspensión de la procesión del Encuentro.

Resumen y conclusiones

Observamos en esta edición de 1964 algunos cambios un tanto inesperados, modificaciones de última hora, y detalles que nos indican que la Semana Santa cacereña estaba todavía buscándose a sí misma, en una fase de crecimiento y consolidación tras el impulso que comenzó a experimentar a finales de la década de los 50.

En el capítulo de novedades, quizá las más relevantes de 1964 son los cambios de configuración en los desfiles del Cristo del Perdón, que en este año dejaba definitivamente de bajar hasta la Prisión Provincial, y los del Santo Entierro y Soledad, que por primera vez se organizaban en su ermita y no en la concatedral de Santa María.

Resumen numérico de la Semana Santa de 1964:

  • 12 procesiones íntegras.
  • Ninguna procesión alteradas en recorrido o en horario.
  • 1 procesión suspendida: procesión del Encuentro.

Fuentes consultadas: Estudio Histórico de Itinerarios, Archivo Histórico Municipal, Archivo de la Diputación Provincial de Cáceres, Archivo de El Periódico Extremadura y del diario Hoy, fotografías de colecciones privadas, cuadernillos del Pregón de Semana Santa.

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Semana Santa 1963

Cartel de la Semana Santa de Cáceres 1963

Llegamos al año 1963, en una Semana Santa que se encontraba todavía bastante viva al calor de las recientes novedades e incorporaciones que tuvieron lugar en la celebración durante la segunda mitad de la década de los 50. Esta tendencia alcista comenzaba ya a dar síntomas de consolidación, ya que para esta edición no estaban previstos grandes cambios. Quizá el más reseñable era el traslado de la cofradía de los Estudiantes a la mañana del Viernes Santo. La joven corporación de Santo Domingo había procesionado sus cuatro primeros años en la mañana del Jueves (por aquel entonces, día laborable en Cáceres).

Otra novedad, esta imprevista, será la adversa climatología que acompañaría a las cofradías en esta edición.

Domingo de Ramos, 7 de abril

El Domingo de Ramos amanece con nubes, acaso las primeras de la década, que no impiden el normal desarrollo de la procesión de la Burrina. Repasamos su itinerario, el mismo que venía empleando desde 1959:

San Juan, San Pedro, San Antón, Avenida de España, paso por delante del Hospital, bajada de Casas Baratas, San Antón, San Pedro, San Juan, Pintores, Moret, Concepción, General Ezponda, Plaza Mayor (Tribuna), Pintores y San Juan.

Por la tarde el tiempo empeoró, y la procesión del Cristo del Humilladero no pudo celebrarse debido a la lluvia. La cofradía decidiría entonces trasladar la salida procesional al Jueves Santo, para unirse con la cofradía de la Vera Cruz y rememorar de este modo los tiempos, todavía recientes, en que ambas corporaciones procesionaban juntas. Esto estuvo sucediendo hasta el año 1959, fecha en que queda constituida la parroquia del Espíritu Santo y la cofradía del Humilladero puede configurar entonces su propio recorrido.

Cabe reseñar que en aquella época era habitual que, cuando una procesión no podía salir, se trasladase a otro día o incluso atrasarla unas horas dentro de la misma jornada. Encontramos ejemplos similares en el año 1948, cuando la procesión del Nazareno retrasa su salida hasta las 10 de la mañana y se desarrolla íntegramente de día, o en el año 1959 cuando la procesión del Miércoles Santo del Cristo de la Buena Muerte y la Virgen de la Esperanza se suspende y se celebra en la mañana del Viernes Santo.

Este era el itinerario, finalmente inédito, que la cofradía del Humilladero tenía previsto para 1963:

Parroquia del Espíritu Santo, carretera de Medellín, Plaza de América, Avenida de España, San Antón, San Pedro, San Juan, Defensores del Alcázar, Plaza del General Mola, Generalísimo Franco, Javier García (actual Roso de Luna), Camino Llano, Casas de Carrasco, Afueras de Carrasco, San Francisco, Camino Viejo de Montánchez y carretera del Espíritu Santo.

Lunes Santo, 8 de abril

Una jornada sin procesiones pues la lluvia, incensante desde la tarde del día anterior, impidió la salida de la procesión del Cristo de las Batallas.

Martes Santo, 9 de abril

La procesión del Perdón también se vio alterada por la inestabilidad climatológica. Debido a la longitud de su recorrido, que bajaba hasta la Prisión Provincial (ver itinerario de 1962), y a la falta de lugares para guarecerse ante un probable aguacero, la cofradía decidió recortar el desfile y rodear la Plaza del Duque para retornar directamente por la Plaza Mayor hacia Pintores. Los pasos de la Virgen de la Merced y del Cristo del Perdón recibieron numerosas saetas al paso por la tribuna oficial de la Plaza, donde se había instalado micrófonos a tal efecto.

El itinerario previsto para 1963 era:

San Juan, Pintores, Moret, Plaza de la Concepción, Santo Domingo, Nidos, Plaza de las Canterías, San Blas, Carretera de Monroy, Prisión Provincial (Ceremonia de Liberación del preso), Carretera de Monroy, Peñas, Muñoz Chaves, Plaza del Duque, Plaza del General Mola (actual Plaza Mayor), Pintores, San Juan.

Y el itinerario que finalmente hizo la cofradía fue:

San Juan, Pintores, Moret, Plaza de la Concepción, Santo Domingo, Sancti Espíritu, Plaza del Duque, Plaza del General Mola (actual Plaza Mayor), Pintores, San Juan.

La presidencia oficial de este desfile corrió a cargo del consejero provincial (D. Fernando Cebrián), que acudió en representación del Gobernador Civil. El Teniente Coronel Sánchez Morales acudió en representación del Gobernador Militar, y D. Valeriano Gutiérrez Macías, a la sazón primer teniente de alcalde, completaba la nómina de autoridades junto a los representantes del resto de cofradías de la ciudad.

Miércoles Santo, 10 de abril

En el ecuador de la Semana Santa la lluvia decide dar una tregua, y el Miércoles Santo es el primer día sin agua. La procesión del Cristo de la Buena Muerte y la Virgen de la Esperanza puede celebrarse con normalidad. Sale a las 20:30 horas de San Juan, y discurrió por el itinerario habitual de la época:

San Juan, San Pedro, Parras, Santa Gertrudis, Margallo, Sancti Spíritu, Plaza del Duque, Gabriel y Galán, Plaza del General Mola, Generalísimo Franco, y San Juan.

Jueves Santo, 11 de abril

Tras el traslado de la cofradía de los Estudiantes al Viernes Santo, la única procesión del Jueves era originalmente la de la cofradía de la Vera Cruz.

Sale a las 20:00 de San Mateo con los cuatro pasos habituales: Oración en el Huerto, Beso de Judas, Flagelación y Dolorosa de la Cruz, que en esta edición cumplía su X aniversario en la ciudad. El recorrido fue:

Plaza de San Mateo, Ancha, Santa Clara, Hornos, Gallegos, San Juan, Gran Vía, Plaza Mayor (vuelta por la ermita de la Paz y paso por tribuna oficial), Pintores, San Juan, San Pedro, Donoso Cortés, Pizarro, Soledad, Santa Clara, Ancha y San Mateo.

En el capítulo de personalidades, destacamos que este desfile de la Vera Cruz fue presenciado por el Director General de Industrias Navales (D. Fernando de Rodrigo) y su esposa.

La gran novedad, como ya hemos anticipado, es la incorporación a este desfile de la procesión del Humilladero, que no pudo salir en la tarde del Domingo de Ramos. La cofradía del Espíritu Santo adaptó sus horarios y convocó a todos sus hermanos a las 17:30 horas para organizar la procesión nada más terminasen los Divinos Oficios. El objetivo era salir cuanto antes para poder estar en Santa Clara a las 20 horas en punto, y de ese modo unir su cortejo al de la Vera Cruz.

Procesion del Humilladero (Cáceres, 1963)

Como es lógico, el itinerario previsto para el Domingo de Ramos hubo de adaptarse para este fin. La cofradía salió de la ermita hacia la izquierda y bajó directamente por la antigua carretera de Montánchez (lo que hoy es la Ronda de San Francisco) hasta el puente de San Francisco. Desde ahí pudo llegar a Santa Clara a la hora prevista.

El cortejo conjunto se dispuso de una manera peculiar, con la cofradía del Humilladero (Cruz Guía, hermanos de luz y sus dos pasos) desfilando íntegra delante de la cofradía de la Vera Cruz, pero con la Cruz de Guía de esta última abriendo el desfile. De este modo, la corporación de San Mateo acogía a la hermandad del Espíritu Santo completa dentro de su procesión.

Ambos cortejos discurren juntos hasta que se separan tras el segundo paso por San Juan, en el regreso por San Pedro. Desde allí, la cofradía de la Vera Cruz vuelve por Donoso Cortés hacia Pizarro y Santa Clara, mientras que la cofradía del Humilladero baja por Clavellinas y Camino Llano hasta San Francisco.

Como ya hemos visto en el recorte de prensa anterior, una importante novedad para este año era el cambio de horario de la procesión que la cofradía del Humilladero organizaba por las calles de su barrio. En 1962 se celebró el Viernes Santo por la mañana, pero para 1963 la corporación decidió adelantarla a las 23:30 horas del Jueves Santo. El motivo es que el Jueves Santo en aquella época era todavía día laborable, y la mayoría de hermanos de carga de la cofradía eran obreros. Gracias a este cambio, los trabajadores podían descansar durante todo el Viernes Santo.

Sin embargo, la inesperada suspensión del desfile del Domingo de Ramos y la incorporación de la cofradía a la procesión de la Vera Cruz provocó un ligero cambio de planes. La procesión por la barriada se celebró en la madrugada del Jueves al Viernes, como estaba previsto, pero tuvo que organizarse sin sucesión de continuidad en el momento en que la corporación regresó al Carneril (recordemos que los hermanos llevaban en la calle desde las 17:30 de la tarde).

Para esta procesión el ayuntamiento dispuso un alumbrado eléctrico especial en las calles del barrio por donde discurría el cortejo (en aquellos años gran parte de la barriada estaba aún sin urbanizar).

Viernes Santo, 12 de abril

El Viernes Santo de 1963 fue de nuevo un día desapacible y deslucido por la lluvia. Se suspendieron los desfiles del Nazareno en la madrugada (ese año iba a estrenar andas el paso del Cristo de las Indulgencias) y los del Santo Entierro y la Soledad por la tarde-noche. Tan solo la cofradía de los Estudiantes decidió salir a la calle, bajo una tenue llovizna y con un itinerario recortado. La corporación franciscana, fundada en 1958, habría cobrado gran popularidad y simpatía en la ciudad de Cáceres, gracias al entusiasmo y al ímpetu demostrado en sus primeros años de vida.

(Nota personal: tras analizar cómo se desarrollan estos años, he creído ver algunos paralelismos entre los comienzos de la cofradía de los Estudiantes con la actual de la Salud. Con medio siglo de diferencia, ambas se fundan en Santo Domingo dentro de un marco de cambios y novedades en la Semana Santa cacereña, y en pocos años parecen calar en la ciudadanía cumpliendo con el papel dinamizador que se le supone a una corporación recién llegada).

Dos importantes novedades presentaba la cofradía de los Estudiantes para este año: una era el cambio de día, que sería ya definitivo, y otra la incorporación al desfile de una antiquísima talla de crucificado, que se conservaba en el templo franciscano y que fue portada en la procesión por niños.

En el siguiente recorte de prensa vemos cómo la cofradía da la vuelta por la Plaza Mayor para regresar al templo lo más rápidamente posible:

Cofradía de los Estudiantes (Cáceres, 1963) en Plaza Mayor

Y en esta otra vemos al mayordomo Ángel Álvarez con un biscúter en plena procesión. Detrás se observa la pequeña imagen del crucificado portado por los niños de la cofradía, y más al fondo el primer relevo de los hermanos de carga del Cristo del Calvario.

Cofradía de los Estudiantes (Cáceres, 1963) bajo la lluvia

Ambas imágenes pertenecen al archivo de la cofradía.

Sábado Santo, 13 de abril

Por fortuna, la lluvia terminó con el Viernes Santo y los dos últimos días de la Semana Santa se desarrollaron con normalidad. La procesión del Silencio de la cofradía del Nazareno sale a las 20 horas desde la iglesia de Santiago con los pasos de la Virgen de la Misericordia y la Exaltación de la Cruz. El itinerario es el mismo que el año anterior:

Santiago, Camberos, Muñoz chaves, Plaza del Duque, Gabriel y Galán, Plaza Mayor, Pintores, San Juan, San Pedro, Donoso Cortés, Sergio Sánchez, San Juan, Gran Vía, Plaza Mayor, Zapatería, Godoy y Santiago.

Para engrosar el anecdotario cofrade, nos encontramos en la prensa con la siguiente noticia acaecida en la noche del Sábado Santo:

Con la procesión todavía en la calle, justo tras atravesar la Plaza Mayor, se produce un desgraciado accidente cuando un vehículo se precipita por la Gran Vía hacia abajo, y arrolla a varias personas que se encontraban todavía en la plaza.

1963, Sábado Santo en Cáceres

Domingo de Resurrección, 14 de abril

Concluye la Semana Santa del 63 con tranquilidad. La procesión del encuentro, sin incidencias, repitió los horarios y recorridos del año anterior, con salida a las 12 horas de la S.I.C. de Santa María.

Itinerario Cristo Resucitado: Plaza de Santa María, Arco de la Estrella, Arco del Corregidor, Plaza Mayor.

Itinerario Virgen de la Alegría: Plaza de Santa María, Tiendas, Plazuela del Socorro, Zapatería, Plaza del Duque, Gabriel y Galán, Plaza Mayor.

Itinerario de regreso: Plaza Mayor, Pintores, San Juan, Sergio Sánchez, Pizarro, Soledad.

Resumen y conclusiones

Como hemos visto, la Semana Santa 1963 resultó accidentada y deslucida por el tiempo, con presencia de lluvia en gran parte de los días y con solo cinco desfiles que pudieron organizarse tal y como tenían previsto. También este año se incorporan importantes novedades a la Semana Santa, alguna de las cuales perduran hasta nuestros días:

  • La cofradía del Humilladero adelanta el desfile por las calles de su feligresía a las 23:30 horas del Jueves Santo. Este sería el germen de la procesión tal y como la conocemos hoy, porque la procesión del Domingo de Ramos dejaría de celebrarse más pronto que tarde.
  • La cofradía de los Estudiantes empieza a salir el Viernes Santo e incorpora al desfile un pequeño crucificado portado por niños.

Y terminamos, como es costumbre, con el resumen numérico de la Semana Santa de 1963:

  • 5 procesiones íntegras (Burrina, Esperanza, Vera Cruz, Procesión del Silencio y Procesión del Encuentro).
  • 4 procesiones alteradas en recorrido o en horario (Perdón, Estudiantes, Humilladero por el centro y Humilladero por su barrio).
  • 4 procesiones suspendidas (Batallas, Nazareno, Santo Entierro, Soledad).

Fuentes consultadas: Estudio Histórico de Itinerarios, Archivo Histórico Municipal, Archivo de la Diputación Provincial de Cáceres, Archivo de El Periódico Extremadura, fotografías de colecciones privadas, cuadernillos del Pregón de Semana Santa.

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Semana Santa 1962

Cartel de la Semana Santa de Cáceres 1962

Esta Semana Santa de 1962 transcurre de manera plácida, con gran brillantez y mucha presencia de público en las calles. Se notaban ya los frutos del trabajo de la Comisión Pro-Semana Santa (que venía actuando desde 1957) y la celebración cacereña permanecía inmersa en un estado de impulso contenido. Las hermandades seguían ajustando recorridos, pasos y horarios. Dos de ellas, Estudiantes y Humilladero, habían comenzado a procesionar pocos años atrás y se encontraban todavía en expansión. La de los Estudiantes por nueva creación, y la del Humilladero tras reorganizarse después de algunas décadas sin actividad. Comprobaremos cómo la cofradía del Humilladero no tiene temor a alargar su itinerario porque, según palabras textuales de su asamblea, “contamos con un mayor número de hermanos que hace dos años”.

De nuevo, como sucediera en 1960 y 1961, el buen tiempo acompañó a todas las cofradías y no tuvo que suspenderse ningún desfile.

Domingo de Ramos, 15 de abril

Abre la Semana Santa la cofradía de los Ramos con el tradicional desfile de la burrina, que repetía itinerario y lugar de salida a las 12 de la mañana:

San Juan, San Pedro, San Antón, Avenida de España, paso por delante del Hospital, bajada de Casas Baratas (actual Comandante Sánchez Herrero), San Antón, San Pedro, San Juan, Pintores, Moret, Concepción, General Ezponda, Plaza Mayor (Tribuna), Pintores y San Juan.

La procesión se desarrolla sin incidencias y con la habitual presencia masiva de público y de niños con palmas.

15_Abril_1962_burrina_ramos_caceres15 de abril de 1962, la burrina bajando por la cuesta de Hacienda. Foto del archivo personal de Teófilo Amores.

Por la tarde, la cofradía del Cristo del Humilladero vuelve a procesionar desde la ermita del Espíritu Santo, después de que en 1961 lo hiciera desde el convento de San Francisco.

Aportamos una interesante crónica de la prensa local se recogen los hechos acaecidos una semana antes, el domingo 8 de abril, en la junta general ordinaria de la cofradía. En aquella asamblea, los propios hermanos propusieron y aceptaron que la cofradía retornase a su ermita pese a que esto obligaba a realizar un recorrido aún más largo.

9 abril 1962: Junta de Hermanos de la cofradía del Humilladero

Su itinerario para 1962, con los dos pasos titulares de la cofradía, fue el siguiente:

Salida de la Parroquia del Espíritu Santo, carretera de Medellín, Plaza de América, Avda. España, San Antón, San Pedro, San Juan, Defensores del Alcázar, Plaza del General Mola (por la Ermita de la Paz), siguiendo por la Plaza del General Mola a Tribuna Oficial, Generalísimo Franco, San Juan, San Pedro, Clavellinas, Camino Llano, San Francisco, Afueras de San Francisco, Camino Viejo de Montánchez y carretera del Espíritu Santo.

La procesión se desarrolló sin incidencias. La salida desde la ermita del Espíritu Santo permitía que el cortejo accediese al centro de la ciudad por el eje Antonio Hurtado-Cánovas, y no por Camino Llano como el año anterior.

Lunes Santo, 16 de abril

La cofradía del Stmo. Cristo de las Batallas procesiona igualmente sin novedades, partiendo a las 20 horas desde la Iglesia Concatedral de Santa María, con el paso del Cristo portado por soldados. El itinerario fue:

Santa María, Arco de la Estrella, Arco del Corregidor, Plaza Mayor, Pintores, San Juan, San Pedro, San Antón, Avenida de España, Plaza de América, Avenida de España, San Antón, San Pedro, San Juan, Gran Vía, Plaza Mayor, Arco del Corregidor, Arco de la Estrella, Santa María.

Como era tradicional, se reza un responso en la Cruz de los Caídos y a su regreso la cofradía se recoge pasadas las 22:00 de la noche. En el cortejo desfilaban, y citamos textualmente, “largas filas de cofrades, Caballeros Mutilados, ex-combatientes y miembros de los distintos cuerpos y servicios de la guarnición en todas las situaciones, jefes, oficiales y suboficiales del Regimiento de Argel, Guardia Civil, Rurales y Fronteras, Policía Armada, Caja, Zona y otras representaciones”.

Martes Santo, 17 de abril

Otra novedad de la Semana Santa de 1962 nos llega con la procesión del Perdón, de la cofradía de los Ramos, que decide retrasar en media hora su horario de salida. El desfile partía con los pasos del Cristo del Perdón y la Virgen de la Merced a las 20:30 horas, y el itinerario fue el mismo que el año anterior:

San Juan, Pintores, Moret, Plaza de la Concepción, Santo Domingo, Nidos, Plaza de las Canterías, San Blas, Carretera de Monroy, Prisión Provincial (Ceremonia de Liberación del preso), Carretera de Monroy, Peñas, Muñoz Chaves, Plaza del Duque, Plaza del General Mola (actual Plaza Mayor), Pintores, San Juan.

La procesión se completa con brillantez y se recoge alrededor de las 23 horas de la noche, según consta en la crónica de la prensa local. En esos momentos nadie lo imaginaba, pero este iba a ser el último año que la procesión del Cristo del Perdón bajase hasta la Prisión Provincial.

Miércoles Santo, 18 de abril

No hubo mayor novedad en el desfile del Cristo de la Buena Muerte y la Virgen de la Esperanza, que se completó con el mismo recorrido de 1961, con salida a las 20:30 horas:

San Juan, San Pedro, Avenida de Cervantes (actual calle Parras), Santa Gertrudis, Margallo, Sancti Spíritu, Plaza del Duque, Gabriel y Galán, Plaza del General Mola, Generalísimo Franco, y San Juan.

Abría la procesión la banda de CCTT de romanos de la cofradía. La presidencia de la cofradía se situó delante del Paso de la Virgen de la Esperanza, mientras que la eclesiástica iba detrás junto con los representando oficiales. La banda de música municipal cerraba el cortejo. Como curiosidad, los turnos de carga de relevo desfilaban detrás de sus respectivos pasos, y no delante como hoy es habitual. Uno de los puestos de carga del paso de la Virgen de Esperanza iba vacío, en memoria del cofrade Vicente Candela, que había fallecido recientemente. Su medalla iba sujeta al varal.

Jueves Santo, 19 de abril

Otra importante novedad que nos trae la Semana Santa de 1962 es la salida del Cristo de los Estudiantes por primera vez en posición inclinada (procesión en vertical en los tres primeros años). Además, esta sería la última ocasión en que lo hiciera en la mañana del Jueves Santo. La procesión salió a las 12 de la mañana y el itinerario fue:

Santo Domingo, Ríos Verdes, Santi Espíritu, Plaza del Duque, Plaza Mayor, Pintores, San Juan, Defensores del Alcázar (Gran Vía), Plaza Mayor, Ezponda y Santo Domingo.

Por la tarde, la cofradía de la Vera Cruz procesiona con cinco pasos, y no con cuatro como era habitual. A los tradicionales  Oración en el Huerto, Beso de Judas, Flagelación y Dolorosa de la Cruz se une en esta ocasión, y citamos textualmente, un paso de Cristo Crucificado, sobre el que no hemos encontrado detalles ni reseña alguna. No obstante, cabe pensar que se trata del mismo crucificado que participase en la Procesión Magna de 1959 bajo la advocación de Santo Cristo de la Vera Cruz.

La procesión sale a las 20 de la tarde y discurre por el mismo itinerario que el año anterior:

Plaza de San Mateo, Ancha, Santa Clara, Hornos, Gallegos, San Juan, Gran Vía, Plaza Mayor (vuelta por la ermita de la Paz y paso por tribuna oficial), Pintores, San Juan, San Pedro, Donoso Cortés, Pizarro, Soledad, Santa Clara, Ancha y San Mateo.

Esquina San Pedro y Donoso Cortés (Cáceres, 1960)

Este es el aspecto que presentaba el giro desde la calle San Pedro hacia Donoso Cortés, tan habitual en las cofradías de aquella época (foto fechada en 1960).

Viernes Santo, 20 de abril

La procesión de la madrugada conserva su horario tradicional de las 5 horas del Viernes Santo, y discurre por el siguiente itinerario:

Santiago, Camberos, Muñoz Chaves, Gabriel y Galán, Plaza del General Mola, Generalísimo Franco, San Juan, Sergio Sánchez, Pizarro, Soledad, Santa Clara, Puerta de Mérida, Adarves, Arco de la Estrella, Santa María, Hernán Cortés, Plaza del Socorro, Cuesta del Maestro y Santiago.

Los pasos fueron los siete habituales: Jesús Nazareno, La Magdalena, la Caída, La Verónica, El Calvario, Cristo de las Indulgencias y Virgen de las Angustias. Como novedad, ese año la talla de la Verónica estrenó en la procesión una corona donada por la nieta del Conde de Canilleros.

En la mañana del Viernes Santo, la cofradía del Humilladero comienza a organizar por expreso deseo de los hermanos una nueva procesión, de recorrido mucho más reducido e íntegramente por las calles de su barrio. Este desfile se organizaba nada más terminar la procesión del Nazareno. No tenemos constancia de su itinerario, aunque sí de que después de celebrarla algunos cofrades manifestaron quejas derivadas de la por entonces precaria urbanización de las calles del barrio, la mayoría sin asfaltar. Se puede encontrar más información sobre estos hechos en nuestro Estudio histórico de itinerarios de la cofradía del Humilladero.

En este punto conviene detenernos para hacer una observación sobre el oficio de los hermanos de carga en aquella época, y las odiosas comparaciones con la época que nos ha tocado vivir. En aquellos años los pasos eran por completo de madera (cierto que algunos eran distintos de los actuales), y repartían su peso entre un número de hermanos mucho menor. Y no siempre con relevo.

Veamos estas fotografías, sin fechar, pero pertenecientes todas ellas al período finales de los 40-principios de los 60:

En primer lugar, una instantánea del paso de la Oración en el Huerto, seguido inmediatamente por el Beso de Judas sin cortejo de ningún tipo (se deduce entonces que iba sin relevo) calzando siete hombres en cada varal lateral. Debía ir con 22 hermanos si el reparto era igual en los varales que no salen en la foto.

Oración en el Huerto (Cáceres), década de los 60

A continuación vemos el paso de la burrina con lo que parece ser un reparto de 20 hombres (ocho en cada varal lateral, y dos en los centrales). La foto pertenece al período 1946-1958 que era cuando baja por la Gran Vía nada más salir de San Juan. Llama la atención también la ausencia de exorno floral sobre las andas.

Procesión de la Burrina (Cáceres)

En esta fotografía del Cristo de las Indulgencias, quizás de 1948 (el año que salió a las 10 de la mañana), podemos ver apenas 5 hombres en el varal izquierdo del paso, y apenas uno o dos en el único varal central. Se adivina que el paso lo llevaban 12-14 hombres.

Cristo_Indulgencias_decada60

Esta fotografía es aún más sorprendente, por cuanto el paso de Jesús Nazareno es el mismo que procesiona hoy día (y la mayoría ya sabemos lo que pesa). Las andas se estrenaron el Viernes Santo de 1947, y la fotografía es de ese mismo año o quizá del posterior 1948. Contamos nuevamente solo siete hombres en cada varal, y uno o dos en cada uno de los centrales. Total: 20-22 hermanos de carga, que además si echamos un vistazo rápido a la cabeza vemos que iban malamente igualados.

Nazareno_sin_fecha

La sorpresa es aún mayor si vemos las andas desnudas, y comprobamos que aquellos varales originales solamente calzaban 16 almohadillas (en los varales centrales no había espacio suficiente para dos hermanos holgados). La foto pertenece al período 1947-1950.

Andas Jesús Nazareno (Cáceres) 1947-1950

Esto son solo cuatro ejemplos, pero en ninguna otra de las fotografías de la época se observan varales de carga poblados ni hermanos apretujados sin espacio entre sí, como solemos procesionar hoy. Era, sencillamente, otro concepto.

Un interesante testimonio para el debate y también para hacernos reflexionar sobre el significado de la carga (frente a la penitencia del hermano de escolta) y la labor que hacemos hoy día.

Por la tarde de aquel Viernes Santo, la cofradía de la Soledad sale a las 19:30 en la procesión del Santo Entierro (una hora más tarde que el año anterior), con los pasos del Cristo Yacente y la Virgen de la Soledad. El itinerario es:

Plaza de Santa María, Tiendas, Plazuela del Socorro, Cuesta del Maestro, Caleros, Santiago, Camberos, Muñoz Chaves, Plaza del Duque, Plaza Mayor, Pintores, San Juan, San Pedro, Donoso Cortés, Sergio Sánchez, San Juan, Defensores del Alcázar, Plaza Mayor, Arco del Corregidor, Arco de la Estrella y Plaza de Santa María.

Presenciaron este desfile el Secretario General del Instituto de Cultura Hispánica, D. Enrique Suarez de Puga, y varias personalidades diplomáticas que se encontraban ese Viernes Santo en la ciudad. A su término, pasadas las nueve y cuarto de la noche, comenzó la Procesión de la Soledad, que como era tradicional servía para recoger a la Virgen en su ermita y solo la podían acompañar mujeres. Este fue el recorrido:

Santa María, Arco de la Estrella, Arco del Corregidor, Plaza Mayor, Pintores, San Juan, Sergio Sánchez, Pizarro y ermita de la Soledad.

Sábado Santo, 21 de abril

La procesión del silencio, de la cofradía del Nazareno, se celebra el Sábado Santo a las 20 horas desde la iglesia de Santiago con los pasos de la Virgen de la Misericordia y la Exaltación de la Cruz. El itinerario, sin modificaciones, era el habitual en estos años:

Santiago, Camberos, Muñoz chaves, Plaza del Duque, Gabriel y Galán, Plaza Mayor, Pintores, San Juan, San Pedro, Donoso Cortés, Sergio Sánchez, San Juan, Gran Vía, Plaza Mayor, Zapatería, Godoy y Santiago.

Recordemos que los hermanos de carga cambiaban su indumentaria respecto a la procesión del Viernes Santo, y llevaban fajín negro con verduguillo de color blanco.

Domingo de Resurrección, 22 de abril

Concluye la Semana Santa de 1962 con la procesión del Encuentro, organizada por la cofradía de la Soledad y Santo Entierro, que repite configuración. El encuentro entre Jesús Resucitado y la Virgen de la Alegría se produce en la Plaza Mayor, y el recorrido de regreso es el mismo que en la actualidad. Entonces, la procesión todavía se organizaba y salía desde la S.I.C. de Santa María:

Itinerario Cristo Resucitado: Plaza de Santa María, Arco de la Estrella, Arco del Corregidor, Plaza Mayor.

Itinerario Virgen de la Alegría: Plaza de Santa María, Tiendas, Plazuela del Socorro, Zapatería, Plaza del Duque, Gabriel y Galán, Plaza Mayor.

Itinerario de regreso: Plaza Mayor, Pintores, San Juan, Sergio Sánchez, Pizarro, Soledad.

En las siguientes fotografías, sin fechar, vemos cómo la Virgen de la Alegría procesionaba entonces en unas pequeñas parihuelas portadas por seis hermanos de carga. Más adelante pasaría a compartir paso procesional con la Virgen de la Soledad.

Virgen de la Alegria (Cáceres)

En esta otra imagen, fechada en los años 40 (extraída de la extinta web semanasantadecaceres.org), podemos observar más de cerca estas andas, así como el momento del encuentro en la Plaza Mayor, frente al ayuntamiento. El centro de la plaza estaba ocupado por el famoso jardín y los árboles que desaparecieron en las obras de 1970.

Procesión del Encuentro (Cáceres) en los años 40

Resumen y conclusiones

Como hemos visto, la Semana Santa de 1962 nos trae importantes novedades que hoy día, medio siglo más tarde, perduran en la fiesta y entendemos como habituales:

  • El cambio de lugar de salida de la cofradía del Humilladero, que retorna a la ermita del Espíritu Santo. Además, esta cofradía comienza a organizar una procesión por las calles de su feligresía en la mañana del Viernes Santo.
  • La procesión del Cristo del Perdón retrasa su horario para salir a las 20:30 horas del Martes Santo.
  • El Cristo de los Estudiantes procesiona por primera vez en posición inclinada.
  • La cofradía de la Vera Cruz procesiona un paso de Cristo Crucificado.

El resumen numérico de esta Semana Santa de 1962:

  • 13 procesiones íntegras.
  • 0 procesiones alteradas.
  • 0 procesiones suspendidas.

Fuentes consultadas: Estudio Histórico de Itinerarios, Archivo Histórico Municipal, Archivo de El Periódico Extremadura, fotografías de colecciones privadas, cuadernillos del Pregón de Semana Santa.

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AYER y HOY – Exaltación de la Cruz

Exaltacion de la Cruz (Cáceres, 1970)

La fotografía pertenece al archivo de J.Ramón Marchena. Está fechada en 1970.

Exaltación de la Cruz (Cáceres)

Imagen actual del mismo paso, obra de J .Sellers.

Como mayor diferencia se observa la disposición de las escaleras, que anteriormente se apoyaban en el mismo lado del travesaño de la cruz, mientras que en la actualidad vemos cómo se apoyan una en el lazo izquierdo y otra en el derecho. Tampoco se aprecian en el paso antiguo la lanza y la esponja, que hoy desfilan cruzadas delante del madero.

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Semana Santa 1961

cartel Semana Santa Cáceres 1961

Domingo de Ramos, 26 de marzo

La Semana Santa cacereña de 1961 no presenta diferencias respecto a la del año 1960, ni en cuanto a cofradías, ni en cuanto a los desfiles programados o al desarrollo de estos (itinerarios, incidencias, etcétera). Fue, lo mismo que el año anterior, una Semana Santa con buen tiempo en la que ninguna procesión se vio suspendida o alterada.

El Domingo de Ramos de 1961 amaneció con sol brillante y con bastante público en las calles. La procesión de La Burrina sale a las 12 de la mañana de la parroquia de San Juan con el mismo itinerario del año anterior:

San Juan, San Pedro, San Antón, Avenida de España, paso por delante del Hospital, bajada de Casas Baratas, San Antón, San Pedro, San Juan, Pintores, Moret, Concepción, General Ezponda, Plaza Mayor (Tribuna), Pintores y San Juan.

Por la tarde, la procesión del Humilladero adelanta su salida a las 19 horas del Domingo de Ramos (en 1960 lo hizo a las 20 horas), y lo hace desde el Convento de San Francisco. La decisión de modificar el lugar de salida se toma tan solo cuatro días antes, el miércoles 22. Los motivos de este cambio provienen de una disputa que, con la cofradía de por medio, libraron el párroco D. Antonio Suárez y el Obispo D. Manuel Llopis Ivorra, a cuenta del lugar donde debía darse culto a la nueva imagen de María Corredentora. Estos hechos están narrados con mayor detalle y extensión en este otro artículo: Adquisición en 1961 de la imagen de María Corredentora. Extraemos de dicho artículo el siguiente fragmento:

…Bajo la excusa de que no hay espacio en la parroquia para colocar las andas de la Virgen, y que tampoco hay altar donde rendirle culto, el párroco invita a la hermandad a buscar un nuevo lugar para el culto de María Corredentora. Es en este momento cuando la cofradía del Humilladero acude a los Padres Salesianos para solicitar la entronización de la imagen en uno de los altares de la iglesia de San Francisco, y solicita también permiso para organizar su procesión en dicho templo. Los religiosos Salesianos no ponen pegas, y el obispo aprueba en decreto del miércoles 22 de marzo de 1961 que la nueva imagen de María Corredentora reciba culto en el Monasterio de San Francisco el Real.

La procesión del Humilladero de 1961 discurre hacia el centro de la ciudad por la Ronda de San Francisco, Puente de San Francisco y Camino Llano. Era obligado el paso por la tribuna oficial de la Plaza Mayor. A la vuelta, el paso de María Corredentora se recoge en el Convento de San Francisco, pero el resto del cortejo continúa por la antigua carretera de Montánchez para que el crucificado se recogiera en la parroquia del Espíritu Santo, que es donde recibía culto.

La imagen de María Corredentora permaneció en el Convento de San Francisco durante dieciocho años, hasta 1979, pero es en este 1961 la única ocasión en que su desfile procesional sale de allí. A partir de 1962 la cofradía ya se organiza en su parroquia del Espíritu Santo, y la imagen de María Corredentora se traslada anualmente del Convento a la ermita y viceversa ex-profeso para la procesión de Semana Santa.

Lunes Santo, 27 de marzo

El Lunes Santo la cofradía del Stmo. Cristo de las Batallas procesiona como lo hizo todos estos años, a las 20 horas desde la Iglesia Concatedral de Santa María. El itinerario es:

Santa María, Arco de la Estrella, Arco del Corregidor, Plaza Mayor, Pintores, San Juan, San Pedro, San Antón, Avenida de España, Plaza de América, Avenida de España, San Antón, San Pedro, San Juan, Gran Vía, Plaza Mayor, Arco del Corregidor, Arco de la Estrella, Santa María.

El desfile se recoge, según consta en la prensa local, alrededor de las 22:15 horas de la noche.

Martes Santo, 28 de marzo

La procesión del Cristo del Perdón sale este año a las 20 horas, con el mismo itinerario que el año anterior, y celebrando la tradicional ceremonia de liberación de un preso en la Prisión Provincial. Recordemos que esta procesión contaba desde 1953 con dos pasos: el Cristo del Perdón y una pequeña talla de la Virgen de la Merced, que era justamente propiedad de la Prisión Provincial.

San Juan, Pintores, Moret, Plaza de la Concepción, Santo Domingo, Nidos, Plaza de las Canterías, San Blas, Carretera de Monroy, Prisión Provincial (Ceremonia de Liberación del preso), Carretera de Monroy, Peñas, Muñoz Chaves, Plaza del Duque, Plaza del General Mola (actual Plaza Mayor), Pintores, San Juan.

Miércoles Santo, 29 de marzo

La procesión del Cristo de la Buena Muerte y la Virgen de la Esperanza salió de San Juan a las 20:30 horas y realizó íntegro su recorrido habitual de aquellos años:

San Juan, San Pedro, Avenida de Cervantes (actual calle Parras), Santa Gertrudis, Margallo, Sancti Spíritu, Plaza del Duque, Gabriel y Galán, Plaza del General Mola, Generalísimo Franco, y San Juan.

El desfile volvió a durar en torno a las dos horas. Lo abría la banda de romanos de la cofradía, y lo cerraba tras el paso de la Virgen la banda municipal. El desfile se recogió en San Juan poco antes de las once de la noche.

Jueves Santo, 30 de marzo

Por la mañana, con salida a las 12 del mediodía, la joven cofradía de los Estudiantes sale desde Santo Domingo con el mismo itinerario del año anterior:

Santo Domingo, Ríos Verdes, Santi Espíritu, Plaza del Duque, Plaza Mayor, Pintores, San Juan, Defensores del Alcázar (Gran Vía), Plaza Mayor, Ezponda y Santo Domingo.

Esta era la tercera salida procesional de la cofradía, y la última de la historia -al menos hasta la fecha- en que el Cristo del Calvario procesionó en posición vertical.

Por la tarde, la cofradía de la Vera Cruz realiza también su desfile procesional con los cuatro pasos: Oración en el Huerto, Beso de Judas, Flagelación y Dolorosa de la Cruz. El itinerario también es el mismo que el año anterior:

Plaza de San Mateo, Ancha, Santa Clara, Hornos, Gallegos, San Juan, Gran Vía, Plaza Mayor (vuelta por la ermita de la Paz y paso por tribuna oficial), Pintores, San Juan, San Pedro, Donoso Cortés, Pizarro, Soledad, Santa Clara, Ancha y San Mateo.

Esta es una fotografía del paso del Beso de Judas en su capilla de San Mateo antes de la procesión, fechada en este año 1961. Como podemos observar, las figuras secundarias del sayón y el romano son distintas de las que procesionan en la actualidad. Fueron sustituidas tras el desgraciado incidente que en 1982 dejó ambas tallas seriamente dañadas. El sayón actual no porta el farol en alto, mientras que el romano ha cambiado la espada que vemos en la imagen por una alabarda.

Beso de Judas (Cáceres), 1961

Viernes Santo, 31 de marzo

Adjuntamos la reseña en la prensa local del Jueves Santo, 30 de marzo, donde se detallaban los recorridos de las procesiones previstas para el Viernes (como vemos, no aparece la cofradía de los Estudiantes, que procesionaba en sus primeros años en la mañana del Jueves Santo):

Recorridos Viernes Santo Cáceres 1961

La procesión de la madrugada conserva su horario tradicional de las 5 horas del Viernes Santo, y discurre por el siguiente itinerario:

Santiago, Camberos, Muñoz Chaves, Gabriel y Galán, Plaza del General Mola, Generalísimo Franco, San Juan, Sergio Sánchez, Pizarro, Soledad, Santa Clara, Puerta de Mérida, Adarves, Arco de la Estrella, Santa María, Hernán Cortés, Plaza del Socorro, Cuesta del Maestro y Santiago.

Se trata del mismo recorrido que hacemos en la actualidad, con la salvedad de que al bajar por la cuesta del Socorro la cofradía seguía hacia abajo por la Cuesta del Maestro (hoy Cuesta del Maestre) en lugar de ir por la izquierda y bajar a Santiago por la calle Godoy. Como observamos en la imagen siguiente, la Cuesta del Maestro tenía algunos pequeños escalones en su inicio, pero no contaba con las barandillas ni tramos de escaleras continuados que tiene en nuestro tiempo y que la inhabilitan para los itinerarios procesionales.

Procesionan los pasos de Jesús Nazareno, La Magdalena, La Caída, La Verónica, El Calvario, Cristo de las Indulgencias y Virgen de las Angustias.

Jesús Nazareno (Cáceres) por el Arco del Socorro

La fotografía está sin fechar (con seguridad es del período 1947-década de los 50) y pertenece al archivo de Juan Ramón Marchena.

Por la tarde, la cofradía de la Soledad celebraba el Santo Entierro con la tradicional procesión oficial, que salió de la S.I.C de Santa María a las 18:30 horas. Los pasos eran el Cristo Yacente y la Virgen de la Soledad. Su itinerario fue:

Plaza de Santa María, Tiendas, Plazuela del Socorro, Cuesta del Maestro, Caleros, Santiago, Camberos, Muñoz Chaves, Plaza del Duque, Plaza Mayor, Pintores, San Juan, San Pedro, Donoso Cortés, Sergio Sánchez, San Juan, Defensores del Alcázar, Plaza Mayor, Arco del Corregidor, Arco de la Estrella y Plaza de Santa María.

El Yacente procesionaba entonces en una urna que se encontraba en bastante mal estado, pero cuya restauración la cofradía no podía sufragar. Fue la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Cáceres quien a lo largo de la década regaló a la cofradía un nuevo paso de Cristo Yacente, que fue el que formó parte del Santo Entierro hasta el año 2000.

Al concluir el Santo Entierro, en el que recordemos que solo estaba permitida la participación de hombres, se iniciaba la procesión de la Virgen de la Soledad para recogerla en su ermita. Desde el año 1940 estaba establecido que en este desfile solo podían participar las mujeres, acompañando a la Virgen. Al paso por la Plaza Mayor tuvo lugar el Sermón de la Soledad, como sucediera el año anterior. Ambas procesiones de la cofradía de la Soledad congregaron a miles de cacereños en la calle durante la tarde-noche del Viernes Santo, ya que tanto Santo Entierro como la procesión de la Madrugada eran tradicionalmente los desfiles que más fervor y recogimiento despertaban en aquellos años. El itinerario de esta última procesión del Viernes Santo en 1961 fue el siguiente:

Santa María, Arco de la Estrella, Arco del Corregidor, Plaza Mayor, Pintores, San Juan, Sergio Sánchez, Pizarro y ermita de la Soledad.

Sábado Santo, 1 de abril

También sin incidencias reseñables discurre la procesión del silencio, de la cofradía del Nazareno. Sale a las 20 horas de la iglesia de Santiago con los pasos de la Virgen de la Misericordia y la Exaltación de la Cruz. El itinerario es:

Santiago, Camberos, Muñoz chaves, Plaza del Duque, Gabriel y Galán, Plaza Mayor, Pintores, San Juan, San Pedro, Donoso Cortés, Sergio Sánchez, San Juan, Gran Vía, Plaza Mayor, Zapatería, Godoy y Santiago.

El paso de la Virgen de la Misericordia estaba adornado por la señora de Antón Ortíz, y la presidencia religiosa del desfile la ocupó el cura párroco D. Lorenzo Pascual.

Domingo de Resurrección, 2 de abril

De nuevo la cofradía del Santo Entierro celebra la procesión del Resucitado partiendo a las 12 del mediodía de la Concatedral de Santa María, lugar donde la corporación organizaba todos sus desfiles en esta época. Por este motivo, los recorridos de ambos pasos hasta el encuentro eran mucho más cortos que en la actualidad:

Itinerario Cristo Resucitado: Plaza de Santa María, Arco de la Estrella, Arco del Corregidor, Plaza Mayor.

Itinerario Virgen de la Alegría: Plaza de Santa María, Tiendas, Plazuela del Socorro, Zapatería, Plaza del Duque, Gabriel y Galán, Plaza Mayor.

Tras el encuentro en pleno centro de la Plaza Mayor, se organizó una procesión de regreso conjunta con el mismo recorrido que conocemos hoy:

Itinerario de regreso: Plaza Mayor, Pintores, San Juan, Sergio Sánchez, Pizarro, Soledad.

Finaliza así una Semana Santa que al igual que la de 1960 se vivió con buen tiempo, y sin incidencias en los desfiles. Las novedades más importantes respecto a la Semana Santa de 1960 fueron el cambio de templo e itinerario de la cofradía del Humilladero, y la no celebración de la Procesión Magna (que se venía celebrando de manera ininterrumpida desde 1957).

El resumen numérico de esta Semana Santa de 1961:

  • 12 procesiones íntegras.
  • 0 procesiones alteradas.
  • 0 procesiones suspendidas.

Fuentes consultadas: Estudio Histórico de Itinerarios, Archivo Histórico Municipal, Archivo de El Periódico Extremadura, fotografías de colecciones privadas, cuadernillos del Pregón de Semana Santa.

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Semana Santa de Cáceres en la década de los 60. Contexto histórico.

La Semana Santa cacereña de los años 60 recibe la herencia de la prolífica década anterior, quizá el período de mayor trascendencia que nuestra celebración conoce durante todo el siglo XX. En los años 50, las cofradías cacereñas introducen importantes novedades tanto en sus pasos como en sus recorridos, y la nómina de corporaciones y desfile aumenta significativamente. En cuestión de 12-14 años, la Semana Santa cambia la cara por completo. La joven cofradía de los Ramos (fundada en 1946) contribuye notablemente a este proceso, llenando con tres procesiones tres días que hasta entonces estaban vacíos: Domingo de Ramos, Martes Santo y Miércoles Santo. Se funda también la cofradía de las Batallas (1952) que llena el Lunes Santo, se renuevan las andas de algunos pasos, llegan a la ciudad nuevas imágenes que fomentan especialmente la devoción mariana en la ciudad (Virgen de la Esperanza, Dolorosa de la Cruz, María Corredentora en 1960)… y en este contexto renovador un ilustre grupo de cofrades crea la comisión Pro-Semana Santa en 1957, que lleva aparejada la celebración del Pregón o de las Procesiones Magnas y que termina por propulsar de manera definitiva este crecimiento. A finales de la década se funda la cofradía de los Estudiantes (1958) y comienza a procesionar la cofradía del Humilladero, que llevaba sin actividad propia desde 1927. Como vemos, fueron años efervescentes en los cuales la Semana Santa de Cáceres se transforma por completo. Este proceso renovador y de crecimiento, si lo analizamos despacio, es muy similar al que vivimos a partir de 1986. La Semana Santa se reinventa y revive de manera cíclica.

Tal estado de bonanza y transformación continua se prolongará más o menos hasta la segunda mitad de la década de los 60. A finales de esta década se atisba un período de consolidación que iría degenerando poco a poco en la ya conocida crisis de participación y de identidad de la fiesta, bien entrada ya la década de los 70.

La amable climatología que acompaña a las cofradías durante todos estos años, con muy pocas procesiones suspendidas, contribuye también a un mayor realce de la fiesta y a que los eventos religiosos en la calle no pasaran desapercibidos. no olvidemos que estamos ante una Semana Santa con apenas 10 o 12 desfiles procesionales -según el año- que además se concentraban en su mayoría en las jornadas de Jueves y Viernes Santo. Por consiguiente, un racha de mal tiempo podía dar al traste con casi todas las manifestaciones populares de ese año (como ocurrió en alguna edición).

Semana Santa 1960

Cartel Semana Santa Cáceres 1960

Domingo de Ramos, 10 de abril

Comienza la Semana Santa de 1960 con muy buen tiempo y gran afluencia de público al entrañable desfile de los Ramos. Ya en esta época la presencia de niños en la procesión de las palmas, acompañando al paso de la Entrada de Jesús en Jerusalén, era masiva. La Burrina hace su procesión con normalidad, saliendo del templo de San Juan a las 11:30 de la mañana. El recorrido es el siguiente:

San Juan, San Pedro, San Antón, Avenida de España, paso por delante del Hospital, bajada de Casas Baratas, San Antón, San Pedro, San Juan, Pintores, Moret, Concepción, General Ezponda, Plaza Mayor (Tribuna), Pintores y San Juan.

Por la tarde, sale la cofradía del Humilladero a las 20 horas de la parroquia del Espiri con el siguiente recorrido:

Carretera de Medellín, Antonio Hurtado, Plaza de América, Avenida de España, San Antón, San Pedro, Pintores, Moret, Plaza de la Concepción, Santo Domingo, Sancti Spíritu, Plaza del Duque, Plaza Mayor, Gran Vía, San Juan, Sergio Sánchez, Pizarro, Fuente Nueva, carretera de San Francisco y concluía en la ermita del Espíritu Santo.

Pese a lo extenso del itinerario, la crónica de la época refleja literalmente que la procesión se recogió en su templo del Espíritu Santo “pasadas las once de la noche”; es decir, poco más de tres horas de procesión.

Hay que reseñar que este fue el primer año que la procesión del Humilladero salía el Domingo de Ramos. Hasta entonces lo hacía el Jueves o el Viernes Santo, pero en 1960 la cofradía decidió que el Domingo era un día liturgicamente más apropiado para celebrar su desfile. Así lo ratificó la asamblea de hermanos. De igual modo, también fue este 1960 el año en que desfiló por primera vez la imagen de María Corredentora, donada a la hermandad por el artista cacereño Venancio Rubio. La adquisición y salida de María Corredentora se vio envuelta en diversos contratiempos y circunstancias a cuenta de una tibia disputa a tres bandas entre la propia cofradía, el obispo D. Manuel Llopis Ivorra y el párroco del Espíritu Santo, D. Antonio Suárez. Relatamos estos hechos con mayor profusión de detalles en la anotación nº 268 del blog.

Lunes Santo, 11 de abril

El recorrido de la cofradía de las Batallas era el tradicional en aquellos años (no cambió desde la fundación de la cofradía hasta el año 1970):

Santa María, Arco de la Estrella, Arco del Corregidor, Plaza Mayor, Pintores, San Juan, San Pedro, San Antón, Avenida de España, Plaza de América, Avenida de España, San Antón, San Pedro, San Juan, Gran Vía, Plaza Mayor, Arco del Corregidor, Arco de la Estrella, Santa María.

La Procesión salía a las 20 horas, y en la Cruz como de costumbre se rezó un responso por los caídos. La cofradía se recogió de nuevo en la concatedral alrededor de las 22:15 horas, un tiempo de paso mucho menor del que tendríamos actualmente. Este recorrido cuenta, según Google, con 2500 metros de longitud, por lo que la velocidad del cortejo era ligeramente superior al kilómetro por ahora (más del doble de la velocidad normal de las procesiones de nuestra época). Cabe suponer que el ritmo de todas las procesiones era en general mucho más rápido y las paradas también menores, aparte de que como ya sabemos en aquellos años el paso del Cristo de las Batallas desfilaba en una carroza. Esta velocidad es una tendencia constante en el resto de desfiles, como iremos viendo más adelante.

Martes Santo, 12 de abril

La semana Santa de 1960 continuaba con buen tiempo, y el Martes Santo la cofradía de los Ramos pudo celebrar sin incidencias su desfile del Cristo del Perdón, con el siguiente recorrido:

San Juan, Pintores, Moret, Plaza de la Concepción, Santo Domingo, Nidos, Plaza de las Canterías, San Blas, Carretera de Monroy, Prisión Provincial (Ceremonia de Liberación del preso), Carretera de Monroy, Peñas, Muñoz Chaves, Plaza del Duque, Plaza del General Mola (actual Plaza Mayor), Pintores, San Juan.

Esta procesión se celebraba entonces con dos pasos: el Cristo del Perdón y la Virgen de la Merced. En aquel tiempo, la talla del crucificado del Perdón no era la que conocemos hoy día, ni tampoco la titular de la cofradía (Cristo de la Buena Muerte) que tantos años ocupó este lugar en el Martes Santo. Durante cuatro años, desde 1960 a 1963, el crucificado que procesionó el Martes Santo bajo la advocación del Perdón fue el siguiente (extracto literal de nuestro Estudio Histórico de Itinerarios):

En 1960 la cofradía recibía en donación una nueva imagen de crucificado, adquirida en Madrid (probablemente en los populares talleres de Santa Rufina). Se trataba de un Cristo articulado y de escayola, que empezó a procesionar el Martes Santo de ese mismo año y que solo lo hizo en cuatro ocasiones debido a los problemas de logística que acarreaba el tener que utilizar el mismo paso con dos imágenes diferentes -con sus respectivos montajes y desmontajes- en dos días consecutivos. A partir de 1964 este crucificado fue sustituido de nuevo por la imagen del Cristo de la Buena Muerte, y la cofradía se lo regaló a una parroquia del sur de Madrid.

He aquí la única foto que hemos podido encontrar de dicha talla:

Antiguo Cristo del Perdón (Cofradía de los Ramos, Cáceres).

La fotografía pertenece al archivo de F. montes.

Miércoles Santo, 13 de abril

La Procesión de la Virgen de la Esperanza se celebró en 1960 con gran éxito de público y con inusitada expectación. Como espectadores de excepción estaban ese día en Cáceres el embajador de Estados Unidos en España y su familia al completo, presenciando el desfile de los dos titulares de la hermandad de los Ramos. Este año de 1960 suponía el estreno del impresionante paso de palio de alpaca plateada de la Virgen de la Esperanza, procedente del taller de Manuel Román Seco. Las dimensiones del palio motivan que la cofradía se vea obligada a cambiar el recorrido de la procesión, que hasta entonces cruzaba bajo los arcos del Corregidor y de la Estrella para bajar por Santa María, Tiendas y Plazuela del Socorro.

Adjuntamos una fotografía del Arco del Corregidor, situado justo antes del Arco de la Estrella, por si algún lector no lo conoce. Se derribó en el año 1967 (momento que ilustra la imagen).

Derribo Arco del Corregidor (Cáceres, 1967)

Arco del Corregidor (Cáceres)

El nuevo itinerario de la procesión del Virgen de la Esperanza para 1960 queda entonces como sigue (conservamos la nomenclatura de la época):

San Juan, San Pedro, Avenida de Cervantes, Santa Gertrudis, Margallo, Sancti Spíritu, Plaza del Duque, Gabriel y Galán, Plaza del General Mola, Generalísimo Franco, y San Juan.

La Avenida de Cervantes era entonces la actual calle Parras. Vemos que la procesión seguía un itinerario similar al actual de 2015, aunque en lugar de dar la vuelta por Zurbarán hasta la Plaza de la Concepción continuaba adelante para bajar Santa Gertrudis y girar entonces 180º hacia la calle del General Margallo.

La procesión salió a las 20:30 de San Juan y se desarrolló sin incidencias, recogiéndose alrededor de las 22:30 horas (observamos, de nuevo, que las procesiones de antaño discurrían con mayor velocidad que hoy). Insistimos en que la climatología acompañó a todas las cofradías durante la Semana Santa de este 1960.

Jueves Santo, 14 de abril

Cofradía de los Estudiantes, a las 12 de la mañana, con el siguiente itinerario:

Santo Domingo, Ríos Verdes, Santi Espíritu, Plaza del Duque, Plaza Mayor, Pintores, San Juan, Defensores del Alcázar (Gran Vía), Plaza Mayor, Ezponda y Santo Domingo.

Recordamos que la cofradía de los Estudiantes era la más joven de la Semana Santa cacereña. Fue fundada solo dos años antes (1958), y era la segunda vez que procesionaba en Cáceres. Entonces el Cristo del Calvario salía a la calle en posición vertical, en unas andas que anteriormente usaba la cofradía de los Ramos para el crucificado de la Buena Muerte. Comparemos ambas instantáneas con el mismo paso:

Cristo de los Estudiantes 1959-1961

Cristo de la Buena Muerte (década de los 50)

La imagen del Cristo de los Estudiantes pertenece al período 1959-1961, mientras que la del Cristo de la Buena Muerte pertenece al período 1949-1958 (probablemente sea de mitad de los años 50).

Esta sí es una fotografía del Cristo de los Estudiantes al paso por la Plaza Mayor, fechada en ese año de 1960:

Cristo de los Estudiantes (Cáceres) en 1960

La imagen, como muchas de aquella época, pertenece al archivo de Ángel Álvarez, primer mayordomo de la cofradía.

Por la tarde, la cofradía de la Vera Cruz procesiona también con buen tiempo y sin incidencias sus cuatro pasos: Oración en el Huerto, Beso de judas, La Flagelación y la Dolorosa de la Cruz. La salida es a las 20 horas, y el recorrido es el habitual de toda la década:

Plaza de San Mateo, Ancha, Santa Clara, Hornos, Gallegos, San Juan, Gran Vía, Plaza Mayor (vuelta por la ermita de la Paz y paso por tribuna oficial), Pintores, San Juan, San Pedro, Donoso Cortés, Pizarro, Soledad, Santa Clara, Ancha y San Mateo.

No quedan muy atrás los años en que la cofradía bajaba por la Cuesta de la Compañía hasta la Plaza de Santa María, para entrar en la Plaza Mayor por Tiendas, Arco del Socorro, Zapatería y Plaza del Duque. Existen algunas instantáneas de la hermandad en este trayecto, pero no conocemos con exactitud la fecha en que se produce el cambio.

Viernes Santo, 15 de abril

Como decimos, los días centrales de la Semana Santa resultaron completos y esplendorosos. El Viernes Santo, por este orden, procesionaron las siguientes cofradías:

Cofradía del Nazareno, a las 5 de la madrugada, con el siguiente itinerario:

Santiago, Camberos, Muñoz Chaves, Gabriel y Galán, Plaza del General Mola, Generalísimo Franco, San Juan, Sergio Sánchez, Pizarro, Soledad, Santa Clara, Puerta de Mérida, Adarves, Arco de la Estrella, Santa María, Hernán Cortés, Plaza del Socorro, Cuesta del Maestro y Santiago.

Procesionaban en la madrugada solo siete pasos (Jesús Nazareno, La Magdalena, La Caída, La Verónica, El Calvario, Cristo de las Indulgencias y Virgen de las Angustias) ya que la Exaltación de la Cruz salía en el desfile del Sábado Santo junto a la Virgen de la Misericordia.

Por la tarde se celebraron las procesiones de la Soledad y el Santo Entierro, que entonces constituía el culto central de la Semana Santa, además de la procesión Magna de 1960, de la cual damos más información en nuestro Estudio de las Procesiones Magnas Antiguas.

Como era tradicional, la cofradía de la Soledad celebraba dos desfiles en la tarde-noche del Viernes Santo. En primer lugar el Santo Entierro, con salida a las 19:00 horas desde la concatedral, y en el que solamente podían participar hombres. Esta restricción se mantuvo hasta el año 1975. La cofradía adelantó para 1960 su horario habitual de salida (hasta entonces venía saliendo a las 19:30 horas) para evitar que los actos concluyeran a unas horas demasiado tardías. Procesionaban entonces el Santo Sepulcro y la Virgen de la Soledad, con el siguiente itinerario:

Plaza de Santa María, Tiendas, Plazuela del Socorro, Cuesta del Maestro, Caleros, Santiago, Camberos, Muñoz Chaves, Plaza del Duque, Plaza Mayor, Pintores, San Juan, San Pedro, Donoso Cortés, Sergio Sánchez, San Juan, Defensores del Alcázar, Plaza Mayor, Arco del Corregidor, Arco de la Estrella y Plaza de Santa María.

Al paso por la Plaza de Santiago, se unieron al cortejo el resto de pasos y cofradías que constituían la Procesión Magna como tal, y que desfilaron en unión hasta la Plaza de San Juan (donde cada uno regresó a su templo por el camino más corto). Estos pasos fueron:

  • Oración en el Huerto
  • Cristo de las Batallas
  • María Corredentora
  • Jesús Nazareno
  • Virgen de la Esperanza
  • Cristo de los Estudiantes
  • Virgen de las Angustias
  • Dolorosa de la Cruz

Debemos hacer constar la presencia de María Corredentora por parte de la cofradía del Humilladero, una nueva talla que se había estrenado en Cáceres el mismo Domingo de Ramos anterior.

Al concluir el Santo Entierro en Santa María, se celebraba inmediatamente la procesión y el Sermón de la Soledad, un acto en el que solo podían participar mujeres. La salida del cortejo estaba prevista a las 21 horas, pero en realidad había que esperar a que concluyera el desfile anterior y se organizase de nuevo el cortejo con la Virgen de la Soledad. Partió la procesión de la concatedral, únicamente con la Virgen de la Soledad, pasadas las 21 horas del Viernes Santo, para discurrir por el siguiente itinerario:

Santa María, Arco de la Estrella, Arco del Corregidor, Plaza Mayor, Pintores, San Juan, Sergio Sánchez, Pizarro y ermita de la Soledad.

Al paso por la Plaza se celebraba el sermón de la Soledad, y la imagen de la Virgen quedaba finalmente recogida en su ermita. Nótese la extraordinaria rapidez con que discurrían las procesiones de la época, con poco más de dos horas de margen entre las dos salidas de la cofradía del Santo Entierro, y con la incorporación de otros ocho pasos durante parte de su recorrido.

Sábado Santo, 16 de abril

Para esta jornada está programada la procesión del Silencio, de la cofradía del Nazareno, con los pasos de la Exaltación de la Cruz y la Virgen de la Misericordia, titular de la corporación. El desfile sale a las  20 horas del Sábado Santo de la Iglesia de Santiago. Su itinerario, algo más corto que la procesión de la madrugada, fue el siguiente:

Santiago, Camberos, Muñoz chaves, Plaza del Duque, Gabriel y Galán, Plaza Mayor, Pintores, San Juan, San Pedro, Donoso Cortés, Sergio Sánchez, San Juan, Gran Vía, Plaza Mayor, Zapatería, Godoy y Santiago.

Las andas procesionales de la Virgen de la Misericordia iban adornadas con un faldón y con mayor cantidad de flores que en nuestro tiempo, tal y como vemos en la fotografía siguiente (tomada aquél Sábado Santo de 1960). Apenas llegan a distinguirse la imagen de la Virgen de cintura para arriba y la candelería entre las flores.

Como sabemos, los hermanos de escolta del Nazareno cambiaban el Sábado Santo el capuchón morado por el negro. Los de carga conservaban la tradicional capucha blanca de aquellos años, aunque ninguno llegaba a cubrirse el rostro como podemos ver en diversas fotos de la década de los 50 y 60. Hay que significar que esta cofradía era la única cuyos hermanos de carga se cubrían la cabeza. El verduguillo de los hermanos de carga, tal como lo conocemos en la época moderna, se introduce en la Semana Santa de Cáceres a partir del año 1985 con la refundación de la cofradía de las Batallas.

Virgen de la Misericordia (Cáceres), 1960

La fotografía, fechada en este 1960, pertenece al archivo de Juan Ramón Marchena.

Domingo de Resurrección, 17 de abril

La cofradía de la Soledad celebraba la procesión del encuentro, que salía entonces desde la concatedral de Santa María a las 12 de la mañana. Todas las procesiones de la cofradía de la Soledad en aquella época salían desde Santa María. El encuentro tenía lugar en el centro de la Plaza Mayor y el itinerario de regreso era el mismo que conocemos hoy, desde la Plaza hasta la ermita de la Soledad:

Itinerario Cristo Resucitado: Plaza de Santa María, Arco de la Estrella, Arco del Corregidor, Plaza Mayor.

Itinerario Virgen de la Alegría: Plaza de Santa María, Tiendas, Plazuela del Socorro, Zapatería, Plaza del Duque, Gabriel y Galán, Plaza Mayor.

Itinerario de regreso: Plaza Mayor, Pintores, San Juan, Sergio Sánchez, Pizarro, Soledad.

Finaliza así una Semana Santa con muy buen tiempo, incluso una pizca de calor en algunas jornadas según la prensa local, yen la que todas las cofradías pudieron realizar sin incidencias los doce desfiles programados.

El resumen numérico de esta Semana Santa de 1960:

  • 12 procesiones íntegras.
  • 0 procesiones alteradas.
  • 0 procesiones suspendidas.

Iremos ampliando el resto de años de la década de los 60 conforme vayamos reuniendo información y documentación suficiente (y fiable) para los relatos.

Fuentes consultadas: Estudio Histórico de Itinerarios, Archivo Histórico Municipal, Archivo de El Periódico Extremadura, Guía de S.Santa de 1960, fotografías de colecciones privadas, cuadernillos del Pregón de Semana Santa. Agradecimiento al hermano JJ Castela por su ayuda en la documentación.

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En  este artículo vamos a repasar un curioso episodio acaecido al comienzo de la década de los 60 y que tiene como hilo conductor la adquisición de la imagen de María Corredentora, obra de Venancio Rubio, por parte de la cofradía del Humilladero para acompañar al Stmo. Cristo en su procesión de Semana Santa.

Como sabemos, la imagen se incorpora a los desfiles procesionales cacereños en el año 1960, pero el proceso anduvo lejos de resultar sencillo. Durante algo más de un año tuvo lugar un tenso e inesperado tira y afloja a tres bandas, cuyos actores principales fueron la propia corporación, el párroco del Espíritu Santo -D. Antonio Suárez Madruga-, y el obispo D. Manuel Llopis Ivorra. Por aquel entonces, el mayordomo de la cofradía era D. Narciso Sánchez Morales. Empleamos como fuentes del relato el completísimo estudio de Serafín Martín Nieto sobre la ermita del Espíritu Santo y el estudio histórico de itinerarios de este desfile procesional, obra de un servidor.  

Los hechos se desarrollan tal como sigue:

El día 8 de febrero de 1960, una vez concluida la hechura de la imagen, el mayordomo solicita al obispo la pertinente autorización para que la Virgen pueda incorporarse al culto en la cofradía. El 24 de febrero, previa consulta y visto bueno de diversos sacerdotes y personalidades (quienes dieron su aprobación de que la imagen podía mover a devoción), el obispo autoriza la recepción definitiva de la talla de María Corredentora por parte de la cofradía, así como su bendición, su colocación para el culto en un lugar digno y visible de la ermita, y por supuesto su salida procesional prevista para el día 10 de abril de 1960, Domingo de Ramos.

Lo que debía ser un mero trámite comenzó a complicarse cuando entra en juego el párroco, D. Antonio Suárez. Este estaba visiblemente molesto porque la cofradía, sabedora de que la postura del párroco no era favorable a la incorporación de la nueva imagen, le había puenteado acudiendo directamente al obispo.

El día 9 de abril, víspera de la procesión de 1960, el párroco tuvo conocimiento del decreto de aprobación del obispo a través del mayordomo, quien se dirige a él en estos términos: —“Ahora resulta que tendrá Vd. que colocar la imagen en la parroquia… es decreto de Su Excelencia Reverendísima, y las órdenes del Superior hay que acatarlas”. Antes de todo esto la cofradía ya había informado a los medios de comunicación de la advocación que tendría la nueva talla –María Corredentora- y de que el párroco iba a bendecirla. La oposición y el disgusto del párroco al verse relegado al segundo plano eran evidentes. — “Ni yo he bendecido la imagen ni he asistido a la procesión”, manifestaría después de esa Semana Santa. Desconocemos en este punto la fecha exacta de la bendición de la imagen, aunque es de suponer que la cofradía tenga bien documentado este dato.

A partir de entonces, ya pasada la Semana Santa, la disputa se recrudece. El párroco se opone frontalmente a la recepción de la imagen y comienza a poner todo tipo de trabas. Con fecha del 22 de abril de 1960, D. Antonio Suárez envía un informe personal al obispo Llopis Ivorra donde le pide que revoque el decreto de aprobación de la imagen (decreto ya emitido dos meses antes) aludiendo a que él era parte activa y cabeza visible de la parroquia donde se daría culto a la Virgen, y se le había obviado por completo durante el proceso. En su argumentación, el párroco comienza a profundizar en cuestiones que van mucho más allá de la aprobación o no aprobación de la nueva imagen mariana.

D. Antonio Suárez alude a que, en caso de existir, (o sea, poniendo veladamente en tela de juicio su veracidad) los estatutos de la cofradía y el decreto de erección canónica tras la refundación de 1950 “le eran desconocidos”. También cargaba contra los cofrades del barrio, señalando su poca participación en las actividades de la parroquia y quejándose de que su implicación se reducía únicamente a la procesión de la cofradía. Otra queja del párroco era que antes de crearse la parroquia “la tal llamada cofradía, dirigida por una minoría, pretendía ser como una rectora con fines poco definidos en esta numerosa y pobre barriada”, y viniendo a decir que el único propósito de la cofradía era perpetuar una posición dominante frente al párroco en la cotidianeidad de la parroquia. A decir verdad, no existe constancia documental alguna que fundamente esta deducción del párroco, más allá del hecho objetivo de que la cofradía (reorganizada en 1950) llevaba trabajando en el barrio muchos años antes de que se crease la parroquia (decreto del 10 de noviembre de 1958) y D. Antonio se hiciese cargo de la misma.

El párroco también arremete en su alegato de manera directa contra la cofradía del Humilladero, recordando que durante 1959 esta se había negado a participar en las obras de acondicionamiento de la parroquia y en la adquisición de objetos litúrgicos para la misma. D. Antonio recuerda el pretexto de que la situación económica de la corporación no era muy boyante, y se muestra “muy sorprendido” de que en estas circunstancias la hermandad abordara el encargo y adquisición de una imagen nueva. Una argumentación errónea del párroco, ya que como todos sabemos la imagen fue donada por el propio escultor, según consta en los archivos de la cofradía (Fuente: web de la hermandad). No en vano, D. Venancio Rubio es nombrado Hermano de Honor de la cofradía precisamente por ese motivo.

El recurso del párroco no prospera y el obispo ratifica que la imagen de María Corredentora es propiedad de la cofradía del Humilladero y puede recibir cultos externos e internos con todos los derechos. Pasa el tiempo, llega la Semana Santa de 1961, y el asunto todavía colea. Bajo la excusa de que no hay espacio en la parroquia para colocar las andas de la Virgen, y que tampoco hay altar donde rendirle culto, el párroco invita a la hermandad a buscar un nuevo lugar para el culto de María Corredentora. Es en este momento cuando la cofradía del Humilladero acude a los Padres Salesianos para solicitar la entronización de la imagen en uno de los altares de la iglesia de San Francisco, y solicita también permiso para organizar su procesión en dicho templo. Los religiosos Salesianos no ponen pegas, y el obispo aprueba en decreto del miércoles 22 de marzo de 1961 que la nueva imagen de María Corredentora reciba culto en el Monasterio de San Francisco el Real. Este es el motivo por el cual la cofradía modifica su itinerario de 1961, y sale el 26 de marzo, Domingo de Ramos, del convento de San Francisco en lugar de hacerlo desde su ermita, tal y como recogemos en nuestro estudio histórico de itinerarios. Cabe subrayar la premura con que se desarrollan los acontecimientos y la inmediatez con que la cofradía debe resolver cuestiones tan importantes como el lugar de salida de su desfile, cuatro días antes de que este se celebrase.

La imagen de María Corredentora permaneció en el convento de San Francisco hasta el año 1979, cuando se inician las obras de preparación y acondicionamiento de lo que hoy conocemos como Institución Cultural el Brocense. Todos los iconos, imágenes y demás enseres litúrgicos quedan en ese momento relegados de sus altares, y María Corredentora se guarda entonces en la sacristía de la ermita del Espíritu Santo a la espera de un mejor y definitivo emplazamiento por fin en su parroquia. D. Antonio Suárez permaneció como párroco del Espíritu Santo hasta el año 1969.  El desfile procesional de la cofradía del Humilladero volvería en 1962 a salir desde la ermita del Espíritu Santo (estudio histórico de itinerarios) por expreso deseo de sus cofrades. Y así, amigos, se cierra una azarosa y desconocida página de la historia moderna de nuestra Semana Santa.

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AYER Y HOY – SEÑOR DE LA COLUMNA

Fragmento extraído de la web de la cofradía: www.humilladerocaceres.org

“…en 1913 la marquesa de Camarena, doña Justa López-Montenegro y Carvajal, regala a la Vera Cruz el paso de la Flagelación. La imagen de José de Arce no fue muy bien tratada y terminó abandonada en el piso superior de la antigua casa del ermitaño, anexa al templo del Espíritu Santo. En ese lugar permaneció durante años, en un estado de conservación lamentable y habiéndosele causado irreparables daños.”

Señor amarrado a la columna de José de Arce

Esta fotografía, de la que se desconoce autor y fecha, ha sido publicada recientemente por Luis Montes Quijada.

A continuación vemos la talla de José de Arce en su estado actual (imagen de TuSemanaSanta.com).

Señor Amarrado a la Columna (Cofradía del Humilladero, Cáceres)

 

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AYER Y HOY – La Magdalena

La Magdalena (Cáceres): 1953

La imagen no es muy nítida ya que se trata de una fotocopia del documento original. La fotografía aparece en la Guía que edita la propia cofradía para la Semana Santa de 1954. Más que andas, desfilaba en parihuelas.

magdalena_1999

En esta otra imagen, de principios del siglo actual, ya podemos observar las actuales andas procesionales de La Magdalena. La foto está extraída de la propia web de la cofradía.

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AYER Y HOY – Cristo de las Indulgencias

Cristo de las Indulgencias (Cáceres)

Cristo de las Indulgencias (Cáceres) por calle Tiendas

Esta muy interesante fotografía por ahora está sin fechar pero pertenece con seguridad a la década de los 50 o 60. El paso del Cristo de las Indulgencias, bajando por la Plaza del Socorro, se dirige hacia la Cuesta del Maestre, itinerario habitual de regreso a Santiago en aquellos años. Ha aparecido recientemente en Twitter gracias a los chicos de TuSemanaSanta.com. La primera instantánea, imagen actual del paso, es de F.Montes.

En esta otra fotografía, ya publicada con anterioridad, vemos con más claridad el aspecto que tenía dicho espacio que por entonces era prácticamente una prolongación de la calle Tiendas.

Calle Tiendas y Arco del Socorro

En esta época, el itinerario oficial de la procesión de la madrugada era el siguiente:

Santiago, Camberos, Muñoz Chaves, Gabriel y Galán, Plaza del General Mola, Generalísimo Franco, San Juan, Sergio Sánchez, Pizarro, Soledad, Santa Clara, Puerta de Mérida, Adarves, Arco de la Estrella, Santa María, Hernán Cortés, Plaza del Socorro, Cuesta del Maestro y Santiago.

Idéntico al que conocemos hoy día con la salvedad de la bajada por la Cuesta del Maestre hacia Caleros, que hace ya tiempo se sustituyó por Godoy. La transcripción de la calle Hernán Cortes, referida a la actual Tiendas, es literal.

Fuente: Guía de Semana Santa que edita la propia cofradía en el año 1954:

Recorridos cofradía del Nazareno (Cáceres) en 1954

 

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Hermandad Universitaria de Jesús Condenado. Estudio histórico de itinerarios

Pese a tratarse de la cofradía más joven de Cáceres, la Hermandad Universitaria de Jesús Condenado ofrece ya un gran bagaje e interesantes novedades en cuando a recorridos se refiere. La cofradía se erige en año 2011 con una serie de principios básicos, sólidos e inmutables, entre los cuales se encuentra la intención de variar cada año su itinerario, así como el lugar de salida si las circunstancias lo requieren, con la única condición de mantenerse siempre dentro del recinto intramuros (con la salvedad de la recogida en la ermita de la Paz, para la cual la cofradía tiene que salir de la muralla por el Arco de la Estrella y recorrer unos metros por la Plaza Mayor). Dentro de esta intención se recoge también el reto de recuperar o incorporar a la Semana Santa de Cáceres calles y rincones de nuestra Ciudad Antigua que otras cofradías, sobre todo por las dimensiones de sus pasos, no pueden recorrer.

La hermandad se estructura y diseña desde el inicio para ser capaz de cumplir estos propósitos. Ello implica una adecuación del paso procesional (andas e imagen) a este tránsito por lugares difíciles. Se presta especial atención a los giros cerrados y al paso por calles estrechas. Las andas se diseñan y construyende tal forma que el paso pese muy poco y resulte manejable, para poder atravesar cómodamente zonas con escaleras. El peso total de las andas, sin la imagen ni adornos, se sitúa alrededor de los 135 kilogramos. Para solucionar el problema de los giros estrechos, los varales incorporan un sistema de pliegue de tal forma que sus extremos se pueden doblar hacia arriba (y volver a su posición inicial, todo en escasos segundos) y así reducir notablemente la longitud del conjunto. El ancho máximo del paso también está medido de antemano. Como curiosidad, el patibulum no podía superar, de extremo a extremo, los 170 centímetros de distancia en anchura, un detalle que condicionaba la proporción natural de la imagen de Jesús Condenado y que provocó finalmente que la imagen tenga el tamaño y la altura que conocemos. De no ser por esta restricción, el tamaño natural de la talla hubiera sido ligeramente superior.

Además, la cofradía realizó antes de la Semana Santa de 2012 ensayos con las medidas justas de la imagen, que planteaba algunos problemas de manera particular en la anchura que tiene a la altura del travesaño. Para conocer el comportamiento del paso y las maniobras por diversas calles, se dispuso un curioso artilugio que simulaba las dimensiones de anchura exactas del conjunto, tal como vemos en la siguiente fotografía extraída del Flickr de la hermandad.

Hermandad de Jesús Condenado: ensayo de 2012

También debemos mencionar que la cofradía suele aprovechar sus ensayos y traslados para verificar algunas zonas no contempladas en el recorrido, a modo de prueba para futuros recorridos o para verificar la accesibilidad de determinados lugares.

El itinerario inaugural de la hermandad de Jesús Condenado fue el siguiente:

Itinerario 2012

Calle Manga, Cuesta de la Compañía, Plaza de San Mateo, Condes, Olmos, Adarve del Padre Rosalío, Adarve de Santa Ana, Adarve de la Estrella, Adarve del Obispo Álvarez de Castro, Plaza del Conde de Canilleros, Adarve del Obispo Álvarez de Castro, Arco del Socorro, Obras Pías de Roco, Adarve del Cristo, Amargura, Tiendas, Plaza de Santa María, Plaza de los Golfines de Abajo, Manga.

Este recorrido tiene una longitud de 1342 metros, y como puntos más interesantes presenta varios tramos inéditos en la Semana Santa cacereña, como son el tramo de las calles Condes y Olmos, o la espectacular y dificultosa subida por la calle de la Amargura hasta el Palacio de Carvajal. Mención aparte merece también el paso por el adarve del obispo Álvarez de Castro y la Plaza del Conde de Canilleros, que no se utilizaban en Semana Santa desde el año 1991 (Cristo del Amparo).

El recorrido fue todo un éxito aunque se resultó algo más largo de lo que inicialmente la hermandad quería. La procesión se recogió pasadas las 2:45 de la madrugada, y para posteriores años se decidió ajustar la longitud de los itinerarios a un kilómetro, y a partir de ahí evaluar mejor los horarios tanto de salida como de llegada de la corporación. El lugar de salida, la sede de los hermanos franciscanos de la Cruz Blanca, sita en la calle Manga, se reveló hermosísimo pero muy poco práctico, tanto para la organización del desfile como para la maniobra de salida del paso, que se retrasó más de lo deseado.

Con esta premisas, la hermandad barajó varias alternativas para iniciar su desfile penitencial en 2013 (no las desvelaremos todas, por lo que pudiera ocurrir en un futuro) y de entre todas se optó por el Palacio Arzobispal, un lugar cercano a la sede anterior pero mucho más amplio y que permitía una salida más cómoda. Se obtuvo el permiso necesario por parte del obispo, en principio solo para un año y con carácter excepcional, y se diseñó un recorrido que mantenía las visitas tanto a la sede canónica de la hermandad (el convento de las monjas Jerónimas, en la calle Olmos) como a la casa de los HHFF de la Cruz Blanca, en la calle Manga.

Como principal novedad en 2013, además del paso por la estrecha calle de San Pablo para salir a la Plaza de los Pereros, la cofradía decidió recoger el desfile en la ermita de la Paz, por un motivo eminentemente práctico: de esta forma se evitaba un traslado adicional de la imagen hasta la ermita (que es donde recibe culto durante todo el año) el día posterior a la procesión.

El itinerario previsto para el año 2013 queda como sigue:

Itinerario previsto 2013

Salida: Palacio Arzobispal. Plaza de Santa María, Plazuela de los Golfines de Abajo, Manga, Cuesta de la Compañía, Plaza de San Mateo, San Pablo, Plazuela de Pereros, Puerta de Mérida, Olmos, Travesía de Santa Ana, Plazuela de Santa Ana, Adarve de Santa Ana, Adarve de la Estrella, Arco de la Estrella, Plaza Mayor, Ermita de la Paz (recogida).

Este recorrido tiene una longitud de 871 metros, bastante más corto que el anterior.

Como dato curioso, señalamos que para decidir este itinerario el Cabildo de Gobierno de la hermandad dispuso sobre la mesa hasta ocho alternativas de recorrido diferentes (que tampoco vamos a desvelar, por cuanto a buen seguro muchas de las variantes descartadas se recuperarán para años venideros), todas ellas con su plano, longitud y especificaciones anotadas de antemano.

Por culpa de las inclemencias meteorológicas, el recorrido no se pudo realizar completo. Tras analizar los pronósticos meteorológicos más inmediatos, la cofradía encontró una ventana probable de aproximadamente una hora de duración, en la que la lluvia daría tregua justo a partir de la hora de salida prevista. Se decidió por tanto realizar la procesión con normalidad pero con un itinerario más corto del previsto, que se ajustase a esos 60 minutos en los que se esperaba que no iba a llover. La decisión se demostró acertadísima ya que la cofradía salió bajo una leve llovizna, que cesó a los pocos minutos, y completó sin incidentes el recorrido acortado para ver cómo escasos minutos después de recogerse comenzaba de nuevo a llover. El itinerario que finalmente adoptó la hermandad fue el siguiente:

Itinerario 2013

Salida: Palacio Arzobispal. Plaza de Santa María, calle Manga, calle del Mono, Plaza de Caldereros, Adarve de la Estrella, Arco de la Estrella, Plaza Mayor.

Este itinerario improvisado tuvo como gran novedad la inclusión de la calle del Mono, única vía de escape hacia el adarve que permitía a la cofradía volver a la ermita de la Paz en el horario previsto de 60 minutos. Este tramo no se había ensayado con anterioridad, pero finalmente la imagen puso atravesar la estrechez de la calle -no sin dificultades- aunque el patibulum de Jesús Condenado quedaba realmente cerca de uno de los balcones de la misma.

En esta imagen, extraída del Flickr de la hermandad, se recoge el paso de la Cruz de Guía de la cofradía por ese punto:

Hermandad de Jesús Condenado: calle del mono

Para el año siguiente, al no poder completar el recorrido previsto en 2013, se decidió mantener el itinerario, que esta vez sí se pudo completar íntegro y sin incidencias. Para ello, la hermandad tuvo que solicitar un permiso expreso para poder utilizar como lugar de salida el Palacio Arzobispal por segundo año consecutivo.

Como gran novedad en la Semana Santa cacereña, la hermandad en este año realiza Estación de Penitencia a la S.I.Concatedral de Santa María, de modo que al poco de salir se introdujo en la Concatedral por su puerta principal, giró hacia la derecha en el interior del templo para realizar una oración ante el Santísimo, y dio la vuelta frente al altar para regresar por la nave central y salir del templo en dirección a la Plaza de los Golfines y la calle Manga. Buena parte del público no comprendió la maniobra -o no se informó bien sobre ella- y creyó que la cofradía se recogía en Santa María nada más salir del Palacio del Obispo. Es intención de la hermandad realizar la Estación de Penitencia en el templo que más convenga según su itinerario de cada año, como motivo principal de su salida.

Itinerario 2014

Salida: Palacio Arzobispal. Plaza de Santa María, Plazuela de los Golfines de Abajo, Manga, Cuesta de la Compañía, Plaza de San Mateo, San Pablo, Plazuela de Pereros, Puerta de Mérida, Olmos, Travesía de Santa Ana, Plazuela de Santa Ana, Adarve de Santa Ana, Adarve de la Estrella, Arco de la Estrella, Plaza Mayor, Ermita de la Paz (recogida).

De este modo, y por vez primera, una cofradía cacereña discurre por el bello recodo donde confluyen la calle Olmos y la travesía que desemboca en el Arco de Santa Ana. Este giro a izquierda de 90º es muy estrecho, pero la cofradía tuvo ocasión de ensayarlo dos veces (en 2013 y en 2014). Para sortearlo, el paso procesional de Jesús Condenado hubo de plegar hacia arriba los extremos de su varal derecho, una funcionalidad de las andas procesionales expresamente construida para permitir y facilitar el paso de la cofradía por tramos tan complicados.

En el siguiente vídeo podemos observar la estrechez y espectacularidad del giro hacia dicha calle:

En el año 2015 la cofradía decide salir del Palacio de las Cigüeñas, sede del Gobierno Militar, situado en la Plaza de las Veletas. Esto no supone una novedad en la ciudad, ya que la cofradía del Cristo de las Batallas emplea este mismo lugar de salida para su procesión de 2012, año durante el cual la S.I.C de Santa María estaba cerrada por obras. La salida, en aquel caso, se realizó desde el patio anexo a las dependencias principales del Palacio, aunque para este 2015 la Hermandad de Jesús Condenado tenía intención de salir desde la puerta principal del edificio, mucho más vistosa y digna para acoger un desfile. Este hecho sin embargo implica dificultades logísticas que la cofradía no se ve capaz de resolver. Para adecuarse a los horarios oficiales del sitio, el paso procesional de Jesús Condenado debía trasladarse pasadas las 21 horas del Jueves Santo, cuestión harto complicada por la presencia a escasos metros de la cofradía de la Vera Cruz, que sale de San Mateo a las 20 horas y arrastra una gran masa de gente a la zona, y también por la dificultad de contar con hermanos suficientes para realizar el traslado a esa hora. Finalmente la cofradía decide ser prudente y salir del patio del edificio, como hiciera el Cristo de las Batallas tres años atrás.

Otra novedad en este año es que el desfile no se recoge en la ermita de la Paz, sino que vuelve al mismo lugar de salida, debido a que al día siguiente, Sábado Santo, la hermandad participa con su paso en la Procesión Magna 2015 y el traslado hasta el lugar de salida (Avda. de España) es mucho más favorable desde este punto que desde la Plaza Mayor. Esto permite añadir una variante interesante al recorrido, como es el paso por las calles externas y anexas a la judería: calle de Pereros, Rincón de la Monja y subida a la Plaza de las Veletas por las escaleras adyacentes al Museo. Solamente la cofradía del Cristo Negro, en el año 2004, ha transitado en Semana Santa por esta zona.

Como vemos, se mantiene el paso por la Cuesta de la Compañía, esta vez en sentido descendente, y la tradicional visita a la sede de los HHFF de la Cruz Blanca, en cuya capilla la cofradía tiene previsto realizar su estación de penitencia.

Todos los años la hermandad realiza una encuesta entre sus hermanos pasados unos días después de Semana Santa, y entre las preguntas formuladas figura siempre la propuesta o recogida de sugerencias acerca de nuevos lugares por donde a los propios hermanos les gustaría procesionar con Jesús Condenado. La judería, y su entorno, es una de las respuestas más frecuentes desde el primer año, y con este itinerario de 2015 la hermandad atiende también esta petición de sus cofrades.

Itinerario 2015

Salida: Gobierno Militar. Plaza de las Veletas, Plaza de San Mateo, Orellana, Casa del Sol (traseras de San Mateo), Cuesta de la Compañía, Calle del Mono, Manga (Estación penitencial HHFF de la Cruz Blanca), Calle del Mono, Plaza de Caldereros, Adarve de Santa Ana, Adarve del Padre Rosalío, Puerta de Mérida, Plaza de Pereros, Pereros, Rincón de la Monja, Plaza de las Veletas.

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Existe un puñado de elementos, unos físicos, otros incorpóreos, otros inclasificables, que con el tiempo han ido desapareciendo del paisaje de nuestra Semana Mayor. Y los hay que pasan injustamente inadvertidos. Hoy quiero fijarme en un compañero de viaje que las generaciones más jóvenes están empezando a olvidar, cuando no directamente a desconocer, pero que hace no tantos años eran parte indisoluble de ese singular tejido socio-procesional tan complicado de definir en cualquier ciudad.

El bordillo cofrade tiene mayor significación de la que pensamos, allá abajo, menudo, hosco, silencioso él. Sin que reparemos en su presencia, actúa como una frontera que delimita el divino tránsito de la cofradía frente al profano mirar del espectador. Se presta como asiento para aliviar las esperas más largas, y nos dice por dónde se puede y por dónde no se puede pasar en tardes de Semana Santa.

Antaño nuestra Semana Santa era muy de bordillos. La cofradía discurría comprimida entre los dos carriles dejando el espacio acerado para las filas de público. Parecían más recogidas, abrigadas, ceñidas a la estrechez sin posibilidad de salirse de su muy bien definido camino. Era aquél un Cáceres más joven, con mucho bordillo pero ausente de bolardos, pivotes o alcantarillas traicioneras. Que no sé qué es peor.

Tal frontera se ha difuminado en numerosas calles. La peatonalización del centro ha ensanchado la superficie útil de algunas vías y ha dejado tiritando la población de bordillos del centro, hoy en peligro de extinción. En la plaza de San Juan o en la calle San Pedro, cofradías y espectadores hoy se miran de igual a igual y conviven a la misma altura sobre el nivel del mar. Antes no estaba la vieja del periódico, pero teníamos barandillas de color verde coronando los bordillos -pintados de amarillo, no se podía aparcar- que separaban la calle Pintores de la calzada de San Juan. Tras esta barrera de hierros, ocasionalmente vestidos con publicidad del comercio local, se pertrechaban los muchachos para ver las procesiones en primera fila. El mobiliario urbano creaba así una suerte de tribuna, no oficial pero acaso oficiosa, que servía en Semana Santa para que ningún espectador alocado osara cruzar hacia el espacio reservado para la cofradía. Los bordillos definían con rotunda exactitud cuál debía ser la ubicación del público: donde había bordillo no hacían falta vallas ni sillas ni cintitas de colores. ¡Si hasta la calle Ancha tenía el suyo!

Plaza de San Juan en los años 70

Plaza de San Juan, década de los 70.

Situémonos al otro lado de la barrera. Para el sufrido hermano de carga, aquellos bordillos eran pétreos y taimados obstáculos que no siempre sabían lidiarse con destreza. Bordillos problemáticos eran los de la calle Sergio Sánchez, sobre todo en la confluencia con la plaza del Doctor Durán; los de la calle Pizarro llegando a la Soledad; y en alguna ocasión también los de la calle Donoso Cortés, especialmente en la subida hacia Pizarro. Nadie que esté debajo de un paso debe subirse a un bordillo, jamás, pero la regla no escrita nos la saltábamos no pocas veces, ante la ausencia de convenio y el exceso de improvisación. En caso de duda, el cargador ágil de entendederas podía sortear el envite con decoro permaneciendo en la calzada, pero golpeando la horquilla encima del bordillo. La maniobra, que todavía puede verse en nuestras calles -cada vez menos-, queda extraña vista desde fuera, pero no deja de ser un recurso útil.

Calle San Pedro (Cáceres)

Calle de San Pedro, año 1985.

Fotografía extraída del blog caceresenelpasado

¿Y qué me dicen de los bordillos de la Plaza Mayor? Hablo de la plaza de los 70 y de los 80, la plaza de los coches y la de los rollos que se te clavaban en el pie. No la de la bandejina ni la cosa esta de ahora que para mí no es plaza sino patio. Sobre aquella plaza añeja, en la linde de los soportales, el bordillo del acerado se elevaba justo después de que el piso buscara una ancha hendidura para dar escape al agua hacia las tragaderas cuando llovía. Esto conformaba una doble trampa para el hermano de carga, cuyo campo de visión no alcanzaba este ángulo y por tanto debía guiarse por la intuición, por la experiencia, o las más de las veces por el grito del que tenía delante. Por escasos centímetros, uno lo mismo podía tropezar con el bordillo que dejar el pie bailando sobre el aire sin encontrar aquello que unos pasos antes era el suelo. Aunque ojo, no menos trampa era la costumbre de encarar este desnivel con los pasos en diagonal y no de frente, como si tuviésemos miedo de no saber frenar y meter un día al Cristo en la cocinilla del Puchero – cuando el Puchero era el Puchero. Antes de empezar a subir Pintores, al tiempo que se esquivaba la copa de aquellos arbolillos -luego también desaparecidos-, tenías a medio varal derecho subido al bordillo, el otro medio colgado, alguno de la cabeza empezando a subirse y la mayoría del varal izquierdo sin enterarse de lo que estaba pasando. ¡Cosas de nuestra Semana Santa! Los bordillos, en suma, ponían a prueba el desempeño del hermano de carga, y de algún modo también lo hacían digno de su oficio.

Ya no hay bordillos como los de antes. El día que arreglen la calle de Zapatería nos quedaremos sin batallitas que llevarnos a la boca, y este artículo quedará definitivamente anclado como vestigio arqueológico, memoria de una estampa que no regresará. ¿O sí?

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Pues sí, la culpa de todo la tiene el Internet de las cosas. Todo esto viene a cuenta de un reciente artículo en el que D. Antonio Burgos -autor al que profeso secreta admiración desde los tiempos de Takatá en el coro de la viña, más incluso que el ámbito cofradiero- atiza con acierto el desparrame del SIMOCO, evento del cual me ahorro detalles porque no merece mayor atención en estas líneas. Comparto al 100% el fondo del texto, pero no es ese el tema que nos ocupa aquí.

El hermano Juanjo Castela puso el acento sobre un tópico, insertado de soslayo en el artículo, con el que yo hace mucho tiempo que discrepo: lo importante es lo que va encima del paso. Y sí, conviene explicar la discrepancia antes de que alguno comience a rasgarse la vestidura y nos ponga esto perdido de babas y espumarajos. Lo cierto es que la cuestión no da para explicarla en la estrechez de Twitter, y el hermano Castela me lanzó un guante que recojo, no sin pereza, para ampliarla en el blog y de paso desempolvar un poco este espacio.

El o La que va encima del paso son importantes en nuestra fiesta. No hay duda. Pero para mí lo más importante, mucho más importante, es lo que hay debajo. Lo tengo claro y ya no me van a sacar de ahí. Más exactamente, lo que hay dentro del pecho de cada uno de los que van debajo, y de cada una de las personas que, como público, contemplan.

Lo que llevamos encima de los pasos, para mí, son distintas representaciones de la misma cosa. Divinas, simbólicas, referentes, incluso vivas, por qué no… pero a fin de cuentas representaciones de una idea común. El Dios verdadero, la esencia, la creencia, para mí no está en el icono que lo simboliza, sino en el corazón del que lo mira. La Imagen es importante, claro, porque sin representación no hay símbolo y sin símbolo no hay reflejo. Pero el reflejo necesita un receptor para cobrar sentido. Si no, nuestras imágenes en procesión vendrían a tener el mismo uso que un espejo sin nadie delante. O el mismo que tienen en la soledad de su hornacina, dando la espalda a la roca, viendo las semanas y el silencio pasar por delante de ellas… las más de las veces sin plegarias ni siquiera una triste mirada que llevarse a la boca.

Podemos cargar encima con la Imagen más popular, la más conmovedora, la más valiosa, la más de lo más….  que si el que la está viendo tiene el corazón de piedra, nuestro esfuerzo será vano. Que si no la está viendo nadie, los dolores servirán de poco.  Que si nosotros, esforzados porteadores, no sentimos lo que estamos haciendo (del verbo sentir, pero sentir en la entraña, no sentir de boquilla), difícilmente vamos a conseguir transmitir nada a los demás. Y entonces la parafernalia, los pedacitos de tela, los meses de trabajo de tanta gente, las reuniones, el mimo, el detalle, la música, la flor, el esto y el aquello… no valen para nada. NADA.

Y por cierto, que esto entronca con otra retahíla que no por repetida llega a convencerme siquiera de refilón. Me refiero a aquello de “…a mí me da igual si no hay público, yo no salgo para que me vean”. Hombre, para que te vean a tí seguro que no, pero para que vean lo que estás haciendo y la imagen que estás llevando sobre el hombro, pues digo yo que sí. Vamos, no sé ustedes pero yo no me meto en el jaleo de sacar una cofradía a la calle, y menos con la que está cayendo, simplemente por el gusto de hacerlo aunque no me vea ni Cristo (con perdón). Que sí, que las calles vacías nos inspiran recogimiento y son momentos íntimos para el cofrade y todo lo que ustedes quieran. Yo soy el primero que lo disfruto en varios escogidos instantes. Pero permítanme que me quede con ese barrio de San Marquino hasta las trancas, incluso con el porculo de los murmullos, el que tiene prisa por encender los faros del coche, o el tío de la moto que sin alejarse el paso ya se ha puesto a 80 por hora… sí, permítanme que escoja la muchedumbre con toda su torpeza antes que una plaza fría y sin alma. La Semana Santa existe en la calle porque la Iglesia tenía que acercar la devoción al pueblo. Por eso comenzaron a sacarse las imágenes de los templos y en ello encuentran su razón de ser las cofradías. El hecho de procesionar sin que nos vea nadie no deja de ser un acto de onanismo cofrade, que a mí me vale como efímero goce personal (ni mucho menos lo desprecio), pero ya está. Muy poquito más. Total, que a mí me importa lo que va encima pero mucho más lo que hay debajo.

Y bueno, que al final tenía yo razón y esto no me daba para explicarlo en los 140 caracteres de Twitter.

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Paseo de Cánovas (Cáceres) 1960

Este es el aspecto que tenía el paseo de Cánovas cuando la cofradía del Cristo de las Batallas lo recorría por la acera de los impares (a la derecha de la imagen) para hacer el homenaje en la Cruz de los Caídos. Esto sucedió desde el año 1954 hasta el año 1970.

Itinerarios históricos del Cristo de las Batallas

La foto es de la década de los 60 (estaba recién construido el edificio Coliseum, como se ve al fondo), compartida recientemente en Facebook por F. Montes.

Cuando nos referimos a los itinerarios antiguos pocas veces nos paramos a pensar que las cofradías de entonces recorrían calles y paisajes que no tienen nada que ver con las que conocemos hoy día.